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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-09-06
Updated:
2026-06-11
Words:
48,390
Chapters:
12/?
Comments:
2
Kudos:
1
Hits:
57

Un cuento de hadas

Summary:

Izuku Midoriya, esta comprometido con la campesina Ochaco Uraraka, pero su matrimonio se ve afectado cuando la hechicera Himiko Toga lanza una maldición sobre todo el pueblo del joven aventurero. Para liberar a los suyos, Izuku deberá embarcarse en un viaje peligroso en busca de la responsable y enfrentarse a ella en combate antes de que sea demasiado tarde. Sin embargo, el destino cruza en su camino a Bakugou Katsuki, un futuro rey dragón que desea derrocar al heredero del reino de los demonios para proclamar su trono sin importar lo que deba sacrificar en el camino. Aunque sus metas parecen irreconciliables, el choque entre sus ideales y ambiciones podría convertirse en la clave para salvar o condenar al mundo entero, que ya se encuentra en guerra.

¿Serán capaces Izuku y Bakugou de superar sus diferencias y hallar un propósito común? ¿O el peso de sus destinos los llevará a enfrentarse como enemigos? El viaje apenas comienza, y el desenlace podría cambiar el destino de reinos enteros.

Chapter 1: Prólogo

Notes:

Este fanfic está inspirado en el doujinshi Katsudeku títilado: “¿Por qué estás aquí?”, del/de la autor/a Re-recordering/N. Me encantó y me motivó a escribir mi propia versión en un AU de fantasía. Así que disfruten de su lectura.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

No sabes como se siente ser yo,

Viviendo en las sombras

Como fantasmas,

Amamos odiar,

Y odiamos amar,

No pertenecemos a este mundo frío,

Así que cuida tus palabras

Y no saldrás herido

...

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𝖀𝖓 𝖈𝖚𝖊𝖓𝖙𝖔 𝖉𝖊 𝖍𝖆𝖉𝖆𝖘

***

Las leyendas cuentan historias, y las historias cuentan verdades, verdades ocultas que con el pasar del tiempo nuestros padres nos enseñan tras hermosos cuentos de fantasía desde que somos tan solo unos niños, pero... que por más que amemos cada uno de estos relatos, jamás sabremos su veracidad, a menos de que seamos lo suficientemente valientes como para ir a buscarlo por cuenta propia, y solo así entonces, forjar lo que se conoce como "nuestro destino", aún si ese destino no nos guía por el camino del bien...

Es eso precisamente lo que le paso al famoso guerrero All For One, quien en innumerables versiones se dice que al igual que muchos otros fieles sirvientes de los monarcas; fue corrompido por la avaricia y el poder de un régimen absolutista bajo su dominio, cuyos deseos de conquista iban mucho más allá de un simple tratado de paz entre las naciones. Después de todo, ¿por qué debía conformarse con tan poco si la longitud del mundo era tan extensa como para satisfacer cada uno de sus codiciosos caprichos? Ilógico, ¿cierto?

Más sin embargo, las inconformidades dentro de los ciudadanos molestos no se hicieron esperar demasiado; aunque tampoco era como si aquello fuese una gran sorpresa para los gobernantes cuando desde un principio ellos ya se esperaban la disgustada reacción que tendrían los campesinos y obreros en cuanto sus preciadas tierrasdas trabajadas estuviesen al borde del caos y la destrucción generada ante la guerra cruel.

Fue una era bastante oscura para millones de criaturas mágicas que se escondían despavoridas entre sus casas con el temor de ser el próximo objetivo de las inadvertidas artimañas de All For One, o por lo menos, así era como se llegó a vivir por un largo, largo, tiempo, hasta que un valiente joven de rebelde melena dorada y sonrisa tan radiante que ni siquiera el mismísimo sol podía lograr apagar ese intenso as de luz brillante de su interior; trajó consigo algo de esperanza para todos a su alrededor. Un admirable héroe que luchó con uñas y dientes para conseguir la libertad que tanto buscaba. Un hombre de justicia. Un símbolo de la paz. All Might.

Lamentablemente, toda gran leyenda tiene su punto de apogeo, y al igual que las estrellas se desvanecen, All Might desapareció junto a All For One en su último combate, sin dejar ni un solo rastro, ni una sola pista de su paredero, absolutamente nada. Pese a los incontables esfuerzos de los ciudadanos por buscarlos hasta en el mar, jamás descubierto. ¿El por qué? Nadie lo sabía... ¿A dónde fueron? Era un misterio... ¿Algún día volverían? Era incierto... O quizás... solo quizás... alguien dentro de todo el vasto globo terráqueo si que conoció toda la verdad detrás...

—¿Te gusta? Yo en lo personal creó que resalta mucho tu masculinidad, el joven Midoriya —opinó un demacrado hombre de revoltosas hebras doradas y opacos ojos oscuros que miraban fijamente a su compañero de habitación—.

— ¿No es muy exagerado? Siento que es demasiado blanco para un solo traje —expresó un alterado peliverde sin dejar de escanearse con gran fervor a través del espejo frente a él—.

—Nunca es suficiente blanco para una boda —bromeó un divertido Toshinori de los aparentes nervios que demostraba su estresado hijastro—.

—Y si no le gusta? —inquirió con voz temblorosa como si temiese el saber la respuesta de eso—.

—Se trata de Uraraka, le gustará —le aseguró, palmeando suavemente su hombro izquierdo en ademán de apoyo absoluto. Y es que, él lo entendía perfectamente, casarse no era cosa fácil, el unirse a otra persona en matrimonio por el resto de la eternidad tenía que meditarse muy bien por parte de ambos lados, o de lo contrario, se arrepentirían por siempre de aquella apresurada decisión en la que ya no se podía retroceder, al todavía no existir los divorcios en dicha época—.

—Eso espero... Vengo deseando este día desde que teníamos doce años —le recordó mientras en su tímida expresión avergonzada se deslizaba una gentil sonrisa—.

—Al menos no estas vomitando en tu boda —consoló Toshinori tras rememorar la hermosa noche en la que oficialmente pidió la mano de Inko Midoriya frente a un precioso altar inundado de miles de pueblerinos expectantes de ese dulce matrimonio tan esperado por muchos—. No pude salir de la casa por una semana completa luego de eso. Fue horrible —fingio llorar—.

—¡Ja! —río a carcajadas Izuku ante el vívido recuerdo de cada pequeño fragmento de aquella graciosa anécdota que hasta hoy en día seguían relatando las simpáticas personas del cálido pueblecillo—. Fue bastante chistoso. Mamá tuvo que sacarte varias veces a la fuerza de la casa. Parecías un gato negándose a bañar —soltó risueño, y un poco más relajado que antes—.

—¿Mejor?

—Sí —asintió alegre—. Gracias, papá —dijo, abrazando por mero impulso al mencionado como muestra de su afecto hacia él—. Estoy listo —confesó al mismo tiempo que daba un gran respiro profundo para terminar saliendo junto al adulto de la silenciosa habitación, camino al altar—.

Las tres de la tarde ya eran, y las estridentes campanas del pueblo tarareaban en sinfonía su bella melodía que tendía a unir en matrimonio a las felices parejas enamoradas que habitaban en el lejano y desconocido bosque de la prosperidad, en donde, todo ese pequeño pueblecillo había acudido en pleno para ser testigos de la unión de dos de sus más queridos habitantes.

Las flores colgaban de las ramas de los árboles, adornando el lugar con tonos vibrantes de rosa y azul, y los invitados, todos sonriendo y con lágrimas de felicidad, no podían contener su entusiasmo. Para todos ellos, tanto Izuku como Uraraka eran símbolos de esperanza, personas que habían dedicado su vida completa a protegerlos y cuidar del dulce hogar que les brindaba diariamente un sustento. Así que, ¿cómo no disfrutar de un amor tan puro y noble a punto de florecer?

Bajo el dosel natural de árboles altos y frondosos, Midoriya ajustaba su corbata con nerviosismo, sus manos temblando ligeramente mientras esperaba en el altar. El sonido suave del río cercano y el susurro del viento entre las hojas crean una atmósfera de paz y alegría, perfecta para el día más importante de su vida. Frente a él, Ochako Uraraka avanzaba por el pasillo con una sonrisa radiante, su vestido blanco ondeando a cada paso, reflejaba la pureza de sus sentimientos y la sinceridad en su alma. Los ojos de Izuku se encontraron con los de ella, y por un momento, el mundo entero se desvaneció, dejando a la luz solo aquel amor que compartían.

—Te ves muy guapo —le susurró una avergonzada castaña, moviendo en varias repeticiones sus dedos ansiosa e ignorando brevemente las palabras del amable cura que los comprometía—

—Te ves muy guapo —le susurró una avergonzada castaña, moviendo en varias repeticiones sus dedos ansiosa e ignorando brevemente las palabras del amable cura que los comprometía—.

—G-Gracias —levantó lentamente la mirada para observar por quinta ocasión la belleza de su novia—. Tú también te ves preciosa. Igual que a una princesa —halagó en voz baja, esbozando una sutil sonrisa—.

—Y si no hay nadie que se oponga a este bello matrimonio —hizo una breve pausa el sabio anciano para corroborar de nuevo que efectivamente nadie estaba en contra de la boda— entonces por el poder que se me concede yo los declarados marido y...

Justo cuando el sacerdote levantaba las manos para culminar la ceremonia, un temblor telúrico sacudió la tierra con una fuerza abismal inesperada. Los invitados se aferraron a sus asientos, algunos incluso llegando a caer al suelo, mientras las raíces de los árboles emergían violentamente, quebrando el suelo como si el bosque mismo se rebelara contra los ciudadanos. Los ojos de Izuku se abrieron con horror mientras buscaba desesperadamente a Ochako, a su madre y Toshinori entre la multitud. Ellos estaban allí, a unos cuantos centímetros de distancia de él, firmes, pero en sus rostros se dibujaba la misma expresión de alarma.

—¡Yo me opongo! —se escuchó un grito agudo, acompañado de otra, y otra, y otra, explosión, llena de horrenda furia en cada una de ellas, que generó el pánico entre los asustadizos pueblerinos corriendo por todas partes en busca de un refugio incluso bajo las rocas—.

—Espero que no llegaramos tan tarde a la fiesta —habló ahora la chillona voz masculina y rebosante de decepción de un juguetón chico cubierto con prendas oscuras—. Porque en mi opinión personal, se ven muy animados de vernos —bromeó al observar de un instante a otro como todas las bulliciosas personas intentaban escapar despaboridas del jardín—.

—No venimos a perder el tiempo Twice, así que apúrate y ayuda a Toga a buscar a la chica —ordenó un frívolo hombre de desordenadas hebras azabaches y repleto de incontables cicatrices alrededor de su cuerpo; adentrandose por un portal mágico—.

—Que criaturas tan curiosas~ —se mofó la entretenida mujer de desorbitantes ojos color ocre y desalineados mechones rubios recogidos en dos intentos de chongos a los costados; que salía entre el humo y polvo provocado por sus feroces ataques contra los habitantes del bosque escondido—. Madre... Padre... Estoy de regreso... ¿Me extrañaron? —murmuró las últimas palabras mientras que sujetaba con su mano derecha aquella reluciente piedra preciosa fabricada de esmeralda y rubí puro sobre su lindo collar plateado, perteneciente al linaje familiar de sus progenitores—.

Y sin esperar una respuesta concreta de alguien en partícular, Toga comenzó a recitar uno de sus tantos hechizos escritos en un idioma antiguo, para que antes de que los demás pudieran reaccionar a tiempo, inundarán ese hermoso jardín de intensos gritos que deleitaban los oídos de la demente mujer.

Los aldeanos yacian gimiendo en agonía. Sus cuerpos se retorcían, sus pies se hundían en la tierra y sus brazos se alargaban, convirtiéndose en ramas conforme sus piernas se fundían en raíces. En cuestión de segundos, varios de ellos habían sido transformados en árboles, dejando simplemente ver sus rostros congelados en expresiones de dolor y horror.

Izuku intentó correr hacia el caos, pero un enorme muro de fuego surgió de las manos de Dabi lo detuvo.

—No tan rápido, héroe —dijo el insensible villano con voz gélida—. No querrás que esto termine aún peor, ¿verdad? —inquirió entre una sonrisa satisfactoria que le produjo la frustración plasmada en el rostro del peliverde—.

Por su parte, Ochako, con el corazón acelerado, observaba la destrucción a su alrededor. Sabía lo que querían. Sabía que la estaban buscando a ella. Así que con una determinación que solo cirugía del amor más puro a su gente, se giró hacia Izuku tratando de mantener dentro de sí, esas traicioneras lágrimas que amenazaban con desbordarse en cualquier momento de sus ojos.

—¡No, Uraraka, no lo hagas! —gritó Midoriya al entender aquella mirada, más sin embargo, ella ya estaba caminando rumbo a Toga, con las manos alzadas en señal de rendición—.

—Está bien —comentó Uraraka con la voz temblorosa pero decidida—. Soy yo a quien buscan. Solo... por favor, detén esto.

Himiko rió suavemente, complacida.

—Sabía que entenderías rápido. Muy bien, pequeña heroína, ven con nosotros y el resto se salvará... O al menos por ahora —farfulló la última oración—.

Con un último vistazo a Izuku, lleno de amor y tristeza, Ochako fue tomado por la mano de Toga, quien la arrastró hacia el portal que Dabi había abierto con sus llamas. Los aldeanos restantes observaban con terror, temblando ante la perspectiva de lo que podría sucederles.

Midoriya, impotente, cayó de rodillas, sus puños apretados hasta que los nudillos se le pusieron blancos. Todo su ser ardía con la necesidad de salvar a Uraraka, pero en ese momento, estaba atrapada por el fuego que lo rodeaba, incapaz de hacer nada más que ver cómo la mujer que más amaba era llevada lejos. Y aun así, él sabía que no importaba lo que costara, no importaba cuán imposible pareciera, él la recuperaría. No estaba dispuesto a perder a Ochako, no ahora, no nunca.

-------------------¡Hola! Soy shizuokun07 y sí, volví a reescribir esta historia porque si tengo que ser sincera, en realidad no me convenció mucho el principio ni la narración algo forzada qué llevaba

Notes:

¡Hey, hey, hey! Soy Shizuokun07, creadora de este fanfic Katsudeku 🌸
Espero que estén bien; y si no es así, no se desanimen. A veces la vida se complica, pero confíen en que todo mejora con paciencia y cariño. Lo que es para ustedes llegará en el momento justo. Mientras tanto, disfruten de la vida, que es única 💖

Si en algún momento sienten que ya no pueden más y necesitan desahogarse, aquí estoy para escucharles sin juzgar (siempre que me tengan la confianza suficiente). Solo no olviden que guardarse todo es malo y a veces es bueno confiar en nuestros allegados

Sobre la historia: esta es la primera vez que publico en AO3, por lo que tendrán que tenerme un poquito de paciencia en lo que me acostumbro a usar la plataforma. Además, tengo planeado que este fic llegue a un mínimo de 50 capítulos, aunque el tiempo tendrá la última palabra. De todas formas, le dedicaré todo mi cariño y esfuerzo para mantener actualizaciones constantes dado que este proyecto me ilusiona muchísimo.

Sin nada más que añadir por el momento, cuídense mucho, tomen agüita, duerman bien, coman rico y recuerden que los quiero un montón. ¡Bye, bye, dulzuras~! 🌷✨

PD: La pareja central es Bkdk