Chapter Text
Ryo T: «¿Quizás sea mejor de esta manera...? No, teniendo en cuenta las piernas de McQueen, creo que...».
Muy bien, chicos. Soy Ryo Nishizaki, el entrenador del equipo Spica... ¿Eh? ¿Ya me conocen? Bien, eso facilita las cosas. Ahora mismo estoy en mi sala de entrenamiento preparando un programa de rehabilitación para nuestra compañera, Mejiro McQueen.
Unos días después de que Teio lograra su regreso milagroso, ver esa carrera le dio a McQueen una extraña motivación. Vino a mí y dijo: «Mi rival ha logrado un milagro como ese, ¿y yo me voy a quedar de brazos cruzados? Sería una vergüenza para la familia Mejiro... No, ¡sería una vergüenza para mi!». Así que aquí estoy, elaborando un programa de rehabilitación que no suponga un esfuerzo excesivo para sus piernas.
Ryo T: «Mmm... Oh, maldita sea, son más de las 3:00am...».
Al descansar un poco, miré el reloj. La manecilla de las horas ya había pasado las tres y la de los minutos apuntaba hacia las cuatro. Desde que me convertí en entrenador del equipo Spica, había trabajado horas extras tras horas extras, pero solo había trasnochado unas pocas veces.
Ryo T: «... Haa».
Eché un vistazo a la sala de entrenadores. Las botellas vacías de las bebidas energéticas que había consumido esa noche estaban esparcidas por todas partes... Realmente debería limpar esto.
Ryo T: «Bueno, supongo que puedo limpiarlo cuando termine esto».
Intentando escapar de la realidad de esta oficina convertida en un desastre, encendí el celular que tenía a mano y abrí una aplicación de noticias para distraerme un poco, buscando algo interesante. Allí aparecían el pronóstico del tiempo y algunas noticias económicas sin demasiada importancia, pero por encima de todo, ocupando el lugar más destacado, estaba una noticia con el titular:
[¡Tokai Teio logra un milagroso regreso en el Arima Kinen!]
Como entrenador, y también como un fan más de Teio, ver una gran noticia sobre mi alumna ocupando el primer plano me hizo realmente feliz.
Ryo T: «¡Muy bien! ¡Ahora estoy motivado! ¡Voy a terminar esto rapidito y me iré a dormir de una vez!».
Entonces, de pronto, mis ojos se posaron en el titular que estaba debajo de la noticia de Teio... Quizá ya era hora de ponerle fin a todo esto... Pensando eso, cerré la aplicación de noticias.
—
Teio: «¡Por fin terminaron las clases~!».
¡Yahoooo, hola a todos~! ¡La gran Tokai Teio está aquí~!... Bueno, dejando eso de lado, por fin terminaron esas aburridas clases y ahora me dirigía al salón del equipo Spica.
Spe: «¡Ah, Teio-saaan!».
Teio: «¡Ah! ¡Spe-chan!».
Spe-chan, del mismo equipo Spica, venía caminando hacia mí con su bolso en la mano. Seguro quiere que vayamos juntas al salón del club.
Spe: «¿También vas a la sala del club, Teio-san?».
Teio: «Sí, ¿tú también, Spe-chan? ¡Vamos juntas!».
Spe: «¡Sí!».
Así, mientras charlábamos de cosas sin importancia, nos dirigimos al salón. Cuando llegamos y abrimos la puerta, nos recibió el entrenador con unas profundas ojeras bajo los ojos.
Ryo T: «Oh, hola, Teio y Spe-chan».
Spe: «Buenas tardes, entrenador.»
Teio: «¡Yahoo, entrenador! ¡Oye, oye! ¿Cuál es el entrenamiento de hoy?».
Ryo T: «Tranquila, Teio. Les daré instrucciones cuando todos estén aquí.».
Aunque en el equipo Spica normalmente entrenamos con bastante libertad, tampoco es que el entrenador no piense en nuestros entrenamientos. Especialmente últimamente, él se ha esforzado mucho y ha empezado a crear rutinas que se ajustan a cada una de nosotras. Aun así, parece que su postura de dejarnos hacer las cosas a nuestra manera no ha cambiado, así que suele limitarse a dar indicaciones ligeras.
Teio: «Cheee~, supongo que no hay remedio».
Spe: «Entrenador, ¿acaso volvió a desvelarse?».
Spe se acercó al entrenador y le preguntó en voz baja. Entonces él se rascó la mejilla con expresión incómoda.
Ryo T: «Jaja, me deje llevar un poco».
Teio: «¿Otra vez no dejaste tu oficina llena de botellas vacías verdad?».
Ryo T: «Uh...».
Di en el blanco... seguro que sí. En serio, qué el entrenador sea tan fácil de leer... aunque bueno, esa también es una de las cosas buenas que tiene.
Cuando me fracturé, el entrenador siempre creyó en mí más de lo que yo misma lo hacía. Cuando todavía apuntaba a la triple corona invicta y supimos que no podría correr el Kikuka-shō por mi primera fractura, él fue quien dijo que «si el médico lo prohíbe, entonces habrá que rendirse», pero al final no logró aceptarlo solo con que se lo dijeran, y terminé siendo yo quien tuvo que convencerlo...
Incluso en el concierto de despedida, se puso una cinta con mi nombre escrito y, con una voz a punto de quebrarse en llanto, gritó «¡Corre una vez más!»... Y cuando dije aquella locura de participar en el Arima Kinen, él me apoyó sin mostrar ni una sola queja. No podría agradecerle lo suficiente.
Teio: «Bueno, no se puede evitar. Te ayudaré a limpiar otra vez».
Ryo T: «Gracias, Teio».
Él sonrió ampliamente. A mí me encanta su sonrisa. Su sonrisa fue lo que me sostuvo. Normalmente es un payaso total, incluso un pervertido que toca las piernas de las umas sin permiso, pero cuando nosotras estamos preocupadas, él nos muestra seriamente el camino a seguir. Y la sonrisa que pone en esos momentos es tan cálida... No es igual a papá, pero siento algo parecido.
Vodka: «¡Yoo~!».
La siguiente en entrar abriendo la puerta fue una de las integrantes de Spica: Vodka.
Ryo T: «Hola, Vodka, ¿Scarlet no vino contigo?».
Vodka: «¿Eh? Ah, hoy ella está de encargada».
Ryo T: «¿Encargada...? Entonces empezaremos antes. ¡Muy bien, ustedes, vamos a comenzar el entrenamiento!».
Spe: «¡Sí!».
Teio: «¡Sí, entrenador! ... Un momento, ¿dónde está Goldship?».
Sé que McQueen está descansando en el sanatorio de la familia Mejiro, pero ¿no es extraño que Gold Shipp no esté aquí?
Ryo T: «Ah, ella me mandó un mensaje esta mañana. Decía algo como: "¡Me voy al Monte Fuji a pescar un pargo rojo!"... o alguna tonteria asi.».
Teio: «Bueno... muy propio de Goldship...».
Ante las ocurrencias absurdas de Goldship, no pudimos evitar soltar una sonrisa resignada. Mientras tanto, el entrenador ya nos estaba repartiendo a cada una nuestras hojas de entrenamiento.
Ryo T: «Básicamente, hagan entrenamiento libre siguiendo eso. Yo iré a entregarle esto a McQueen.».
Con un documento titulado «Plan de rehabilitación de McQueen» en la mano, el entrenador salió de la sala del club.Después de confirmar que se había ido, guardamos nuestras cosas en los casilleros y empezamos a cambiarnos al uniforme deportivo... cuando entonces Spe-chan habló con un «Eh, oigan...».
Spe: «¿No les pareció que el entrenador estaba un poco raro hoy?».
Teio: «¿Eeeh? ¿Tú crees...? A mí no me pareció diferente...».
Vodka: «Yo tampoco me di cuenta... aunque ahora que lo dices, sí sentí algo extraño...»
Incluso Vodka lo noto... Intenté recordar el comportamiento del entrenador de hace un rato... quizá sí había algo raro... ¿o no?
Teio: «Bueno, pero parece que viene de pasar la noche despierto. Seguro solo está cansado.».
Spe: «Espero que sea eso...».
—
Tras conducir durante varias decenas de minutos, hablé con los sirvientes de la familia Mejiro y me dejaron entrar al sanatorio. Me guiaron hasta la puerta de la habitación de McQueen.
Ryo T: «¡McQueen, voy a entrar!».
McQueen: «¡¿Hya?! ¡¿Quién... quién es, E-entrenador?».
Ryo T: «Hola, McQueen».
McQueen: «¡E-en serio! ¡Cuando venga debería avisar, y antes de entrar a la habitación debería tocar la puerta!».
McQueen, que estaba recostada sobre la cama, me gritó apresuradamente. Mientras respondía con un ligero «perdón, perdón», entré en la habitación.
McQueen: «De verdad... Entonces, entrenador, ¿qué asunto lo trae hoy aquí?».
Ryo T: «Tu programa de rehabilitación está listo. Asi que viine a dártelo».
McQueen: «¡¡¡¿En serio?!!! ¡¡¡Por fin!!!».
Los ojos de McQueen brillaron intensamente. Por las diosas, porfavor cálmate un poco.
McQueen: «¡Vamos, vamos, entrenador! ¡Entréguemelo de una vez!».
Ryo T: «Espera, espera, espera. Cálmate».
McQueen: «Muuu...!».
McQueen infló las mejillas como una niña a la que le quitaron un juguete. Poco a poco, ha empezado a mostrar sus emociones de manera más abierta.
Ryo T: «Primero, prométeme una cosa: jamás te sobreexijas. Incluso si la rehabilitación sale bien y la tendinitis del ligamento sana, quiero que revises el estado de tu pierna antes de cada carrera».
McQueen: «Pero eso...».
Ryo T: «Me encanta verlas correr felices. Quiero seguir viendo eso para siempre. Precisamente por eso, quiero que cuides tus piernas aún más que antes».
McQueen: «Lo entiendo. Gracias por preocuparse por mí, entrenador».
Ryo T: «Sí... Bueno, yo ya debería irme.».
McQueen: «¿Eh...? ¿Y-ya se marcha? Podría quedarse un poco más...»
Ryo T: «Me encantaría, pero soy el entrenador del equipo Spica. Tengo que supervisar el entrenamiento de esas chicas.».
McQueen: «E-es verdad....».
McQueen agacho las orejas y se desanimó de manera muy evidente. Solté un suspiro resignado y le acaricié la cabeza.
McQueen: «Ah...».
Ryo T: «No pongas esa cara. Tú también podrás volver a entrenar junto a las demás».
McQueen: «... S-sí».
Ryo T: «...Toma, esto es para ti.».
McQueen: «¿Una paleta...?»
Saqué de mi bolsillo una de mis paletas favoritas. Ella tiene facilidad para subir de peso, pero uno de estos no debería ser problema.
Ryo T: «Es de mis favoritos. Cómetelo y anímate.».
McQueen: «Entendido. Muchas gracias, entrenador.»
Ryo T: «Muy bien, entonces me ire».
McQueen: «... ¡Entrenador!».
Ryo T: «¿Hmm? ¿Qué pasa?».
Justo cuando puse la mano en el pomo de la puerta, volvió a llamarme. Ella se veía más insegura que antes...
McQueen: «Volveremos... volveremos a vernos, ¿verdad?.
Ryo T: «...».
Como siempre, tienes una muy buena intuición... de verdad.
Ryo T: «Cuidate, McQueen».
Sin responder a esas palabras, abandoné la habitación.
—
Ryo T: «... Hm».
Cuando regresé a la pista de la Academia Tracen, vi al equipo Canopus, entrenado por mi kouhai Minamizaka, practicando.
Minamizaka T: «Ah, senpai, ¿qué sucede? ¿Qué te trae por aquí?»
Ryo T: «Hola, Minamizaka, nada importante,».
Tras charlar un poco con mi kouhai Minamizaka, recordé aquel asunto. Si es él...
Ryo T: «Oye, Minamizaka».
Minamizaka T: «¿Sí?».
Ryo T: «Hay algo que necesito que hagas por mí».
–
Minamizaka T: «Senpai... ¿habla en serio con eso...?»
Ryo T: «Sí, completamente en serio.».
Minamizaka T: «Pero si hace eso, entonces esas chicas...».
Ryo T: «...No creo que vayan a aceptarlo fácilmente. Por eso pienso irme sin decirles nada.».
Minamizaka T: «... Entendido».
Ryo T: «Gracias. Sabía que me ayudarias».
Minamizaka T: «Me debes una, senpai».
Ryo T: «Sí. Lo siento».
—
Minamizaka T: «En serio... usted de verdad es...».
Nature: «¿Entrenador? ¿Pasa algo?».
Minamizaka T: «No, no es nada importante. Se los explicaré cuando todo empiece.».
Nature: «¿De verdad? Bueno, entendido... pero no te esfuerces demasiado, ¿por favor?».
Minamizaka T: «Sí, perdón por precuparte... (senpai, realmente no lo entiendes, ¿verdad?)».
—
Scarlet: «¿Oh? Entrenador».
Ryo T: «Scarlet. Buen trabajo con tus deberes de encargada».
Scarlet: «Sí, gracias. Entonces, ¿qué hay de mi entrenamiento?».
Ryo T: «Sigues siendo la misma de siempre».
Ella, que sigue esforzándose sin descanso para ser la número uno, seguramente no quiere desperdiciar ni un solo minuto.
Ryo T: «Aquí tienes tu programa de entrenamiento. Encárgate del entrenamiento libre.».
Scarlet: «De acuerdo, por cierto entrenador....».
Scarlet se acercó de golpe hacia mí. ¿Q-qué pasa?
Scarlet: «Está bien que trabajes tanto por nosotras, pero deberías descansar un poco también. Tus ojeras realmente se notan.».
Ryo T: «¡... Ah, gracias por preocuparte, Scarlet».
Le puse suavemente una mano sobre la cabeza acarisiandola. Entonces ella se sonrojó por completo y protestó.
Scarlet: «¡Oye, deja de hacer eso!»
Ryo T: «Jajaja, perdón, perdón... Bueno, nos vemos.»
Scarlet: «Si, hasta luego».
—-
Ryo T: «..."Hasta luego", eh...»
???: «¿Qué es exactamente lo que estás pensando?»
Ryo T «¡¿Eh?!... ¿Qué? Eres tu, Hana-san».
Hana-san... Tojo Hana-san, la entrenadora del Equipo Rigil, considerada la más fuerte de la Liga Central.
Ryo T: «No pasa nada, en serio.».
Hana: «Eso es mentira. ¿Cuántos años crees que llevamos conociéndonos?»
Ryo T: «Jajaja... supongo que no podía ocultártelo.»
Hablé de todo con Hana-san. Al principio ella se mostró sorprendida, pero enseguida volvió a poner su expresión habitual.
Hana: «Ya veo... pero aun así, ¿llegar a esa conclusión no te parece demasiado?».
Ryo T: «Aunque sea demasiado, la opinión del publico no cambia tan fácilmente. Hana-san, tú lo sabes mejor que nadie»
Hana: «...Sí. Demasiado bien.»
Ryo T: «Por eso está bien así. Mientras la presión sobre esas ellas no empeore.»
Hana: «...».
Ryo T: «Bueno, nos vemos, Hana-san.»
Hana: «Espera».
Ryo T: «... ¿Qué pasa?».
Hana: «... Dame una paleta».
Ryo T: «Claro, no hay problema».
Qué raro... Hana-san pidiendome una paleta..
Hana: «...Vuelve cuando quieras. Estaremos esperándote.»
Ryo T: «... Gracias».
Y así, los dos fuimos juntos a la oficina de entrenadores. Preparé todo lo relacionado con el traspaso a Minamizaka y, sin siquiera pasar a ver el entrenamiento, me levanté y me fui del lugar.
—
Spe: «Al final, el entrenador no volvió...».
En la sala del equipo, después del entrenamiento, tras cambiarme la ropa de gimnasia por el uniforme, les dije a todas algo que me estaba inquietando.
Teio: «¿No estará durmiendo? Sus ojeras eran horribles.»
Vodka: «Déjenlo descansar aunque sea hoy. Últimamente parecía estar demasiado tenso.»
Spe: «Sí...».
¿De verdad será algo tan simple...? Todas parecen tomárselo a la ligera, pero no consigo quitarme esta sensación de extrañeza. Aunque no sé exactamente qué es...
??? «¡Miembros del equipo Spica!»
Teio: «¡¿Pyeh?! ¡¿T-Tazuna-san?!».
Abriendo la puerta de golpe con gran fuerza, quien entró en la sala fue Tazuna-san, la secretaria de la directora.
Vodka: «¿Qué pasa, Tazuna-san?»
Scarlet: «¿Pasó algo?»
Tazuna: «¡El entrenador Ryo...!»
Spe: «... ¿Eh...?»
Y las palabras que siguieron después...
Nosotras no pudimos comprenderlas.
