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El precio del deseo

Summary:

En un país gobernado por clanes, donde las alianzas se sellan con sangre y los sentimientos no tienen lugar, Hongjoong ha sido preparado toda su vida para liderar... y obedecer.
Su destino ya está decidido: un matrimonio que asegurará poder, estabilidad y control.
Pero todo comienza a desmoronarse cuando conoce a un hermoso omega que tiene intensiones ocultas para acercarse al gran líder.

 

-Aun no me has dicho tu nombre omega.

-Mi nombre es Seonghwa, mi señor....el Conde Park Seonghwa, hijo menor de su futura omega.

Notes:

Hola soy nueva aqui no sean tan duros conmigo.
Espero les guste esta historia,es una adaptación a una existente así que no estoy robándola tengo el permiso del autor original.

Se que muchos están al tanto de como funciona el omegaverse aunque voy a dejar una pequeña explicación para quienes no están tan familiarizados con este y pues tambien por que puede cambiar según el autor.

A continuación explicaré brevemente cómo funcionará en la temática de esta historia.

ALFAS Y OMEGAS

En realidad con ellos no hay mucha variación de lo que conocen normalmente dentro del omegaverse, así que no hay algo exacto que explicar. lo que deben saber es que en este mundo los alfas son licántropos,es decir, pueden convertirse en su forma animal. Son los únicos en poder hacerlo.

BETAS

Los betas de este mundo serán como humanos con la diferencia, ellos son considerados "descorazonados", ya que aquí los sentimientos de las personas radican en sus lobos y las conexiones que estos logran hacer con los demás. como los betas no tienen ese lobo interno que cree conexiones,entonces para los demás ellos no tienen emociones.

Pueden sentir deseo, pero nunca llegar a crear un lazo emocional con alguien más, ni siquiera con miembros de sus propias familias.

Los betas pueden embarazar a omegas, pero ellos no pueden quedar en estado al tener relaciones con alfas, sin importar si son hombres o mujeres.

Un alfa u omega que haya dejado morir a su lobo por decisión propia (si, pueden hacer esto), puede tener la misma ausencia de sentimientos que un beta, sin embargo, esto no es fácilmente detectable,ya que ellos siguen teniendo las mismas características que un alfa u omega normal, y pueden fingir que todo va bien.

JERARQUÍA

Como comúnmente saben, en un omegaverse normal la jerarquía serían los alfas a la cabeza y los omegas en la parte inferior, no obstante, en esta historia llevan títulos, es decir, no importa si son alfas u omegas, su puesto en la sociedad depende del título que lleven cada uno de ellos.

La jerarquía funciona de la siguiente manera:

-Líderes

Existen 4 clanes diferentes, y cada uno de ellos posee un líder que los guía, siempre han sido alfas o betas, pero esto podría variar si dentro de la familia poseedora del título, el unico descendiente es un omega.

- Lunas

Las lunas dentro de los clanes son las parejas de los líderes y se encuentran como segundos al mando. en caso de que los líderes no estén dentro de sus territorios por cualquier situación, son lunas quienes tomarán las decisiones y asumirán el cargo de líder del clan.

Sin embargo, no cualquier persona puede ser luna. Tiene que ser alguien con título de conde o condesa, cuyo poder jerárquico se detalla más abajo.

-Ministros

Existe un solo consejo de ministros formado por seis betas, ya que al ser considerados " personas sin emociones" son los más capaces para tomar decisiones sin dejarse llevar por el sentimentalismo.

Los seis ministros de manera individual no tienen más poder que la luna o el líder, no obstante,si todos ellos llegan a una misma resolución, su palabra es más fuerte que la del líder y pueden actuar sin siquiera considerarlo.

-Condesa y conde.

Aunque no estén involucrados en todas las tomas de decisiones sobre el país, sus títulos les brindan muchos beneficios dentro de la sociedad.

Estos títulos pueden ser otorgados mediante el matrimonio o al ser hijo/a de alguien poseedor de ellos. No importa si es mayor o menor, todo descendiente de un conde y condesa lleva el título por derecho.

Y son ellos los únicos con beneficio de convertirse en luna de algún clan, siempre y cuando sean elegidos por un líder para casarse y compartir la ceremonia de marca.

-Ceremonia

En este omegaverse, la marca de un líder a su luna se hace de manera pública, ya que es un juramento de ambas personas con su manada.

Simboliza el final, pero también el inicio.

-marcas

existen dos tipos de marcas:

Marca física

Es la tradicional, en la que el alfa muerde al omega y crea un lazo con él. el alfa puede morder a cuantos omegas quiera, no obstante, cada vez que muerda a un nuevo omega los anteriores van a sufrir a causa de ello, si alguno desea cerrar su lazo, será el alfa quien sufra.

Marca emocional

También conocida como la "imprimación", a diferencia de la anterior, esta se va formando poco a poco, y puede presentarse tanto en alfa como omegas. es una conexión que supera lo físico, que incluso podría decirse que va más allá del amor.

Son pocos los alfas y omegas que se ven atrapados por la imprimación. Es como si sus vidas se unieran, y los sentimientos de uno también pasarán a formar parte de los del otro.

Serían dos cuerpos pero una sola alma.

Chapter 1: CALCEDONIA AZUL

Chapter Text

EL PRECIO DEL DESEO

 

1. CALCEDONIA AZUL

 

-¿Has escuchado a qué hora llega?

Seonghwa miro a su fámulo Doyun a traves del espejo en espera de una respuesta. Soltó un jadeo cuando en lugar de responderle, Doyun ajustó con mayor fuerza su corsé, dejándolo casi sin aire.

-No lo escuche con exactitud- le respondió Doyun luego de algunos segundos-,pero su madre está preparando todo para una cena el día de mañana, así que él de suponer que no llega hasta después del atardecer.Luce muy desesperada por causar una buena impresión.

Seonghwa asintió, y se paró derecho frente al espejo cuando el beta terminó de ayudarle a vestirse. Generalmente la mayoría de los empleados dentro de las grandes mansiones de condes, líderes y lunas eran betas. Su hogar no era la excepción.

Pero en su caso, Doyun no era solo un empleado más. Porque incluso si decían que los betas eran personas sin sentimientos, para él Doyun era una de las únicas persona que podía llamar amigo, en quien siempre podría confiar; el único que lo ayudaría dentro de ese lugar que parecia, más bien un campo de batalla.

Aunque a pesar de ello, seguía hablándole de manera formal.

Una vez le había cuestionado por que lo continuaba haciendo pese a que entre ellos había algo más allá que una relación entre amo y sirviente, lo que le contestó el beta era un simple: las paredes tienen oídos.

No le tomó mucho tiempo comprender el significado de estas palabras.

-Supones bien, Doyun- musitó de acuerdo-.¿Pudiste averiguar algo nuevo del líder?

-Nada que usted no sepa. Viene a hacerle una visita a su madre para conocerse más antes de la boda y la ceremonia.

-No me referia a eso.-Los dientes de Seonghwa se apretaron, y se giró para darle una vaga mirada al beta antes de comenzar a caminar en dirección al balcón que había en sus aposentos-. Su carácter. Necesito más detalles de los que tengo para saber donde atacar sin temor a equivocarme.

-No hay más información del gran líder, además de lo que ya sabe.

-Siguió al omega, sabiendo que eso era lo que este quería aunque no lo dijera en voz alta. En el tiempo que llevaba viviendo con él, había aprendido a entenderlo aunque Seonghwa no abría la boca.

Cuando se encontraron en el exterior, Seonghwa tomó una profunda respiración, se permitió cerrar sus ojos por unos segundos. La fresca brisa movio algunas hebras de su blanca cabellera.

Se sentía un poco ansioso.

-¿Crees que lo logre?-inquirió un poco dubitativo.

-Siempre he creído que es capaz de lograr lo que sea- le respondio Doyun-.Su padre tambien lo creia asi.

-Mi padre...-Seonghwa desvió su mirada al cielo. Estaba tan azul, despejado de nubes.

Era inmenso.

Tan inmenso como el mar.

Tan inmenso como su amor por su padre.

Un padre que había sido arrebatado de su vida por aquella mujer que con hastió se llamaba madre.

Sus manos se empuñaron sin siquiera notarlo, al recordar cuando escucho a la condesa contar con mucha naturalidad la forma en que se había deshecho de su padre fácilmente.

Lo fácil que le había resultado engañarlo.

Lo fácil que era para ella seguir ahora que él ya no era una molestia.

Era evidente que ella no sabía que él estaba escuchando todas esas cosas mientras se lo contaba a su sirviente; un beta mayor que había estado con la condesa desde su llegada a la mansión.

Traidores.  Eso es lo que ellos estaban ante los ojos de Seonghwa. Dos traidores asquerosos que debían pagar por haberle quitado la vida a un hombre tan bueno como su padre.

El conde Park siempre había sido un alfa digno de admiración. Eso era algo que todos sabían. Se dedico a amar a su esposa; la condesa Park, a complacer cada uno de sus caprichos y tratarla como si fuera una luna, y con la llegada de sus hijos, aquel alfa se volvió mucho más dulce. Endeble ante los ojos de los demás.

Dedico su vida entera a ellos, y tanto Seonghwa, como su hermana mayor; Seolah, fueron amados por el conde hasta el último segundo de su vida, y aunque no lo mereciera, la condesa Park; madre de sus hijos y omega destinada por la luna, también lo fue.

Era por eso que Seonghwa no podía concebir como su progenitora había sido capaz de arrancarle la vida al alfa que solo se dedico a amarla sin importar nada más por tantos años.

Aunque luego lo entendió.

La avaricia.

La avaricia por el poder la llevó a tomar esa decisión.

Al mes de la muerte de su padre, la condesa Park recibió una propuesta de matrimonio de Kim Hongjoong. Ese hombre era una leyenda en Ophelion. De los cuatro líderes existentes en el país, el líder del clan norte, era más valeroso y fuerte guerrero. Desde muy joven lideró la Guardia, y combatió para proteger los clanes de los peligros que se iban presentando.

No había ejército que pudiera con su ferocidad en el campo de batalla. Se había ganado su título como líder más poderoso de Ophelion por razones muy valederas.

En alguna ocasión, Seonghwa incluso se enteró de que había luchado él solo sin adoptar su forma de lobo contra un grupo de bandidos que formaron un alboroto y quisieron atracar el gran mercado en el clan sur; el más grande del país. Y en conmemoración a ello, el líder de ese clan mandó a levantar una estatua de oro en su honor.

Así como esa, muchas historias más rodeaban al líder Hongjoong. Un alfa como ningún otro.

Por ello, no se le hacia nada extraño que su madre haya accionado en contra de su padre, anticipando la petición de matrimonio por parte del valeroso Hongjoong. Muy posiblemente, debido a las influencias de la condesa Park, esta debía enterarse de que el gran líder buscaría esposa con premura, y el conde significaba una gran molestia para ella.

Por eso lo había asesinado.

Sabía que no estaba equivocado, gran parte de sus conjeturas las lograron hacer debido a lo que escucho de la misma boca de la condesa.

Ella quería convertirse en luna de uno de los clanes de Ophelion. Con ese poder en sus manos tramaba algo, Seonghwa aún no sabía que con exactitud. Pero de él dependía que la condesa Park no lograra nada de lo que se había propuesto.

Se planteo muchas posibilidades y formas en las que evitaria que su madre se convirtiera en la luna del clan norte, todo apuntó a una única solución. Sería él quien tomara ese lugar, y para ello, debía lograr que el gran líder Kim Hongjoong decidiera elegirlo a él por encima de su madre.

No dudaba de sí mismo en lo absoluto para conseguirlo.

Porque el líder del norte podía ser el guerrero más valeroso de todos, y tener la fama del más cruel también, pero era de conocimiento público que tenía una gran debilidad, y eso era su libido desmedido.

Se sabía que Kim Hongjoong jamás rechazaba una propuesta de placer, y aunque él no tramará hacer algo como eso con prontitud, se beneficiaría de esa debilidad para tejer una telaraña y atraparlo.

-Tienes razón.-Seonghwa regreso su mirada a Doyun, acompañado de una sonrisa-.Soy capaz de lograr lo que sea.

Doyun no le devolvió la sonrisa, pero Seonghwa no la necesito, bastaba con verlo asentir para saber que estaba de acuerdo con sus palabras.

Su conversación y tranquilidad se vio interrumpida por unos fuertes golpes en la puerta. Seonghwa blanqueó los ojos porque sabía perfectamente de quién se trataba. Tuvo que abandonar el balcón y justo en ese instante vio a su madre ingresar a sus aposentos en compañía de sus fámulos. Su extensa cabellera castaña se sacudió con cada elegante paso que daba.

A pesar de su maldad y su reciente viudez, la condesa lucía deslumbrante. Era una auténtica belleza. Ambos eran muy diferentes en ese sentido.

El era la copia exacta de su difunto padre, y no podía evitar sentirse complacido de eso. Ser el recordatorio diario de lo que su madre hizo le daba una sensación gratificante cada vez que sus miradas se encontraban, como en aquel instante.

-No tiene sentido que toques si no esperas por mi permiso, madre.-Seonghwa fue el primero que cortó esa lucha de miradas.

Los orbes de la condesa Park se ensancharon y luego miraron a Doyun.

-Retírate y déjame sola con mi hijo.- Le ordenó al fámulo, pero este se mantuvo en su lugar como si ni siquiera la hubiera escuchado-.¿Acaso tengo que repetirte mis órdenes? Retírate en este momento.

Doyun la volvió a ignorar y miró a Seonghwa, quien le avanzaba mientras mantenía las comisuras de sus labios ligeramente curvadas.

-Puedes irte, Doyun. Pero quédate atento, gritaré si te necesito.

La condesa bufo cuando solo tras las palabras de su hijo, el fámulo abandonó la habitación.

-Definitivamente ese empleado se irá muy pronto si sigue de esa manera-mausillo irritada-.Ustedes salgan y déjenme a solas con mi hijo- se dirigió en esta ocasión a los fámulos que la acompañaron a ella, quienes a diferencia del otro, salieron de inmediato.

-Doyun es más que un empleado para mi, madre. Jamas te permitiria que te deshagas de lo único que me mantiene con vida en este lugar.

-Cualquiera que te escuche podría pensar que soy una mala madre.

La sonrisa de Seonghwa se expande.

-¿Y quién seria yo para negar tan acertada suposición?

-Si eso es lo que quieres creer por mi esta bien, de hecho, en estos instantes lo encuentro muy favorable, porque entonces no tendré que advertirte sobre cómo comportarte el día de mañana.

-¿Mañana?- La voz de Seonghwa se llena de diversión-.¿Y que ocurrirá mañana que es tan importante que me comporta, madre?

La mirada de la condesa se agudizó y dio dos pasos hacia adelante, acercándose a su hijo. Sus ojos miel se encontraron con los azules del otro en una lucha intensa.

-No eres divertido, Seonghwa. Sabe perfectamente lo que ocurrirá mañana, así que espero que sonrías mucho y te portes de la manera más amable posible. Quiero que el líder se lleve una buena impresión de mi hogar.

-Oh, eso...-El omega trato de no actuar muy interesado-. No te preocupes, madre. Seré muy amable con él.

-Ten cuidado con lo que dices, Seonghwa. Eres mi hijo, y no quisiera verte sufrir a causa de tu comportamiento inapropiado.

-¿Me estás amenazando?

-Sabes que desde hace mucho tiempo deje de hacer amenazas, mi pequeño cachorro. En realidad tú no quieres conocer a tu madre enfadada.

-También tú sabes que desde hace mucho tiempo yo deje de temerte.

-Puede que tú lo hayas hecho...¿pero que me dices de la loca de tu hermana?

La ira recorrió el cuerpo de Seonghwa tan pronto como esas palabras abandonaron la boca de su madre. Su mandíbula se presiona y empuño sus manos con fuerza. Sus ojos destellaron por la cólera que le quemó las entrañas.

-No te atrevas a tocarla-Masculló-. Deja a Seolah fuera de esto.

Fue el turno de la condesa de sonreír con jactancia. No importaba que tanto quisiera Seonghwa mantenerse estoico, cada vez que Seolah estaba en la conversación, su hijo perdía por completa la compostura.

-No, tú déjala fuera de esto. No inicies una guerra que evidentemente no podrás ganar, porque Seolah puede quedar en el medio y recibir las consecuencias de tus acciones. Ten muy presente eso el día de mañana y los próximos.

Seonghwa no respondió, se quedó de pie en su lugar y vio como la condesa salía de sus aposentos con una sonrisa triunfal. Pero ella estaba muy equivocada, aun no había ganado, y ahora él estaba más que dispuesto a verla caer.

El líder Hongjoong sería suyo; al igual que todo su poder.

Un poder que usaría en contra de su madre y de sus cómplices.

°•*⁀☆⁀*•°

El sonido que producían los cascos de los caballos era todo lo que se podía escuchar cuando ya estaba entrando la noche en Avelís; un pequeño pueblo al norte de Ophelion.

Las calles estaban despejadas, y las pocas personas que aún caminaban bajo el oscuro firmamento se abrían paso ante los cuerpos imponentes de los dos hombres con capucha que cabalgaban entre ellos.

Hongjoong había querido hacer un viaje sin llamar tanto la atención, y se podría decir que lo estaba consiguiendo, porque a pesar de que era consciente de todas las miradas sobre él y su amigo en ese instante, estaba seguro de que si los habitantes del pueblo supieran de quien se trataba el jinete de aquel majestuoso caballo negro que montaba, muy posiblemente él ni siquiera hubiera podido avanzar hasta ahí.

-Estamos cerca.-Señaló su acompañante.

Algunos minutos más tarde, Hongjoong y San ; su amigo y compañero en esa travesía, bajaron de sus caballos frente a una gran posada, donde se hospedería hasta el día siguiente. Hongjoong le dio una vaga mirada a los alrededores. El lugar se encontraba un poco alejado de las casas de pueblo, no tanto, pero sí lo suficiente como para tener cierta privacidad. Justo lo que necesitaba, al menos hasta el día siguiente.

No tuvo mucho tiempo para inspeccionar un detalle porque de inmediato por la puerta de madera salieron cinco hombres, reconoció a cuatro de ellos como sus soldados y el quinto; un hombre joven de baja estatura y complexión delgada, debía ser el propietario del lugar, quien le notablemente tan pronto como sus miradas se cruzaron por primera vez. Todos ellos hicieron una corta reverencia al plantarse frente al gran líder.

-Bienvenido, señor-saludó el desconocido de cabello castaño, a quien Hongjoong identificó como un beta-.Mi nombre es Eun Wuu-shik. Él preparó todo según las órdenes que usted envió.

Hongjoong le dio un breve asentimiento, y luego de darles indicaciones a sus hombres para que atendieran a su caballo, ingreso a la posada junto a San, bajo la orientación de Wuu-shik.

Con dos días de anticipación había hecho que cuatro de sus guerreros viajaran a Avelís junto con sus pertenencias para que le despejaran el camino en caso de ser necesario. En todos los años que llevaba siendo uno de los líderes de Ophelion se había ganado varios enemigos, asi que no le sorprendería si hubieran intentado emboscarlo, por ello hizo que algunos de sus hombres viajaran antes, e hizo esparcir el rumor de que llegaría al atardecer del día siguiente. También pidió que reservaran todas las habitaciones de la posada para ellos.

-Estos son sus aposentos, señor. Todas sus pertenencias ya se encuentran dentro -Wuu-shik se detuvo frente a una gruesa puerta de roble-. Y la que está a la izquierda es la de su guardia-indico,haciendo referencia a San.

Wuu-shik trato de ver un poco del rostro del gran líder bajo la capucha, aunque le resultaba imposible. Solo lo había visto en pinturas y esculturas, y cuando se enteró de su llegada a su posada pensó que se trataba de alguna jugarreta, sin embargo, estaba ahí frente a él. Se veía tan imponente.

-Has hecho un buen trabajo.-Hongjoong se levantó la capucha, revelando por fin su rostro y el cabello rubio que le llega a los hombros.

Wuu-shik se tragó un suspiro, sus labios se separaron levemente para tratar de responder pero no pudo. Todo en ese hombre dejaba sin hablar a cualquiera, desde su voz, su rostro tan perfectamente enmarcado por una mandíbula fuerte y definida, sus ojos... aquellos orbes de tonalidad verdosa que dejaban claro que se trataba del gran alfa Kim Hongjoong.

No supo cuánto tiempo estuvo en trance, pero debió ser mucho, porque cuando salió de su ensimismo la puerta de la habitación del alfa se estaba cerrando en su cara.

En el interior de la recámara, San caminó hasta el colchón, se tiro sobre ella de espaldas y dejó salir una corta risa.

-Si ese tipo hubiera sido un omega estaría emanando sus feromonas en este momento.

-¿Podrías culparlo?- Hongjoong le dirigió una sonrisa ladeada-. Es mas, deberias irte, a ver si se entusiasma lo suficiente y me hace un poco de compañía.

San Río

-Estás próximo a casarte, amigo.

Hongjoong rodo los ojos, se quitó la capa con capucha y el dejo en un gancho de madera que estaba colgado en la habitación.

-Ni siquiera conozco a la fortunada- dijo con sarcasmo-.Esos hijos de puta del consejo me pusieron contra la espada y la pared.No comprendo el repentino interés con buscarme una esposa.

-Bueno, tú sabes que las cosas han estado un poco tensas con los países vecinos- San se apoyo en sus codos para levantar parte de su rostro y tener una mejor vista de Hongjoong-. Eres necesario en el campo de batalla, y cada vez estás más ausente en los asuntos políticos del norte de Ophelion, necesitas que tengas a alguien que te supla.

-Mi tia hace un buen trabajo con eso.

-Si pero ella es alguien mayor, no estará por siempre. Y a menos que quieras que Jongho sea quien quede a cargo cuando ella ya no pueda seguir con sus obligaciones, lo más prudente es que consigas una luna.

Hongjoong frunció el rostro ante la mención de ese nombre.  Jonho.  La rata de su primo que había querido usurpar su lugar en más de una ocasión. Estaba seguro que el hijo de puta-con todo respeto a su tía-, esperaba en las sombras que él cometiera un error para poder sacarlo de su puesto como líder, tampoco dudaba que tratara de tentar contra su vida para conseguirlo. En el pasado ya habían ocurrido ciertos incidentes que lo incitaron a sospechar.

La única razón por la que seguía soportando su presencia era precisamente por su tía; la hermana de su madre, quien se había encargado de criarlo como a un hijo cuando sus padres perecieron años atrás por una enfermedad a la que ambos sucumbieron y no tuvo cura.

-Además...-San continuo hablando-, estoy seguro de que tu futura esposa debe ser una mujer hermosa.

-¿Por qué estarías seguro de eso?

-Porque es madre del tesoro de Avelís.

Hongjoong arqueo una ceja.

-¿El tesoro de Avelís?

-Vamos, amigo, ¿en serio no has escuchado de él?

-Sabes que no me meto en chismes de omegas.

-Ah, no son solo chismes de omegas. De hecho, diría que es más famoso entre los alfas.

-¿Que tiene de especial que lo hace tan famoso?

-Todo.Dicen que es el omega más hermoso del norte, e incluso según otros perfectamente podría ser el más hermoso del país entero.

-Seguro exageran.

-Dicen que su cabello es tan blanco como la nieve-San ignoró las palabras del otro alfa-, y tiene unos ojos azules que se asemejan a una calcedonia.Por eso lo llaman el tesoro de Avelís.

-Si es tan perfecto como dices,¿por que yo nunca escuche hablar de él?

San se encogió de hombros.

-El único momento en el que le das atención a los omega es cuando están desnudos frente a ti, pero ahora lo conoceras en persona y podrás corroborar todo por ti mismo, se convertirá en tu hijo, ¿no?

Hongjoong gruño ante la burla implícito en la voz de su amigo. Eso era otra cosa a la que le estaba dando vueltas en su cabeza. Si bien es cierto él no tenía nada en contra de la edad de su futura omega o las condiciones de esta, era bastante extraño que los betas del consejo le hayan incitado a elegir a una viuda y que además tenía dos hijos adultos.

De cualquier forma, si estaba ahi era para conocer más detalles sobre ella. No se tragaba la repentina insistencia de algunos miembros del consejo porque busque una esposa con tanta urgencia, había algo detras de todo eso, o tal vez solo eran paranoias suyas luego de tantos años al mando. Como sea que fuera, trataría de aliviar la mayor cantidad de dudas en aquella visita.

-No corroborare nada.No tengo intenciones de prestarle ese tipo de atención al hijo de mi futura omega.

La mirada escéptica de San hizo reír a Hongjoong.

-Como si eso te fuera a detener.

San conoció muy bien al gran líder;su mejor amigo. Y si un omega o beta le gustaba, no había cosa que lo detuviera hasta conseguirlo, aunque tampoco es que tuviera que poner mucho empeño en ello.Absolutamente todos caían por Kim Hongjoong.

-Puedo tener un poco de moral en ocasiones.

San sacudió su cabeza hacia ambos lados, y se puso de pie.

-Veamos si mañana sigues pensando en lo mismo.-Palmeo el hombro de Hongjoong al pasar por su lado, manteniendo una sonrisa ladeada.

-Mantente alerta.-Fue lo único que le dijo Hongjoong al verlo salir de sus aposentos.

Exhalo con pesadez y se sentó en el borde de la cama, sin poder evitar que las comisuras de sus labios se curven un poco. Ahora se sentía algo entusiasmado. Se le hacia raro no haber escuchado nunca sobre ese presunto omega apodado"el tesoro de Avelís", ya que él tenía un gusto especial por omegas y betas, y aunque no hizo muchas distinciones por el el de estos, tener un buen cuerpo físico y un rostro bonito a su disposición de vez en cuando era algo que sin duda alguna disfrutaba.

Si ese omega, hijo de su futura luna, era tan hermoso como decía San, pues...las cosas se pondrían interesantes.

Con ese pensamiento en mente se mordió el labio inferior, pero antes de darle más rienda suelta a su imaginación, un par de toques suaves a su puerta lo hicieron regresar a su entorno.

-Adelante.-Cedió la entrada y se puso de pie, ya que evidentemente por la fuerza con que la tocaron no se trataba de ninguno de sus hombres o de San .

Tras el umbral apareció Wuu-shik, pero esta vez se veía menos retraído. Le sonreía con evidente coquetería pese a tener las mejillas bastante sonrojadas.

-Perdon por la interrupción, señor.-Se disculpó en un bajo murmullo-.Me preguntaba si tal vez...luego de ese viaje tan largo haya algo que necesite. Estoy aquí para complacerlo en todo lo que necesito.

Hongjoong repaso el interior de su mejilla con su lengua.

-¿En todo?

-En todo-aseguró el beta con tono sugerente.

Las comisuras de los labios de Hongjoong se ladearon. Había sido un viaje agotador, y necesitaba relajarse para el largo día que le esperaba.

-Entra y cierra la puerta-ordenó.

Wuu-shik se apresuró a hacerlo, y de inmediato le llegó la otra orden:

-Desnudarse.

Todo su cuerpo se crispó ante la mención de solo esa palabra. No cabia duda de que estaba frente al alfa de alfas. Si él siendo un beta sintió esa necesidad abrasadora de obedecer cada cosa que le decía, no se quería ni imaginar lo que provocaba esa voz en un omega.

Comenzó a quitarse queda prenda por prenda de su cuerpo con lentitud. Las manos le temblaban pero aun así puso todo de sí mismo en hacer lo que el otro le ordenaba bajo su atenta y lasciva mirada. Los orbes del alfa quemaban cada parte de su cuerpo que ibando al descubierto.

Cuando el beta quedó completamente desnudo, Hongjoong se acercó a él como si fuera una especie de bestia salvaje a punto de devorar a su presa. No lo toco ni dijo nada por un rato, solo orbito a su alrededor. Wuu-shik estaba temblando solo con eso, y su respiración se corto por escasos segundos cuando el alfa se plantó delante de él y termino con la distancia entre ellos.

-¿Crees que puedes seguirme el ritmo, beta?- Inquirió Hongjoong en voz baja, sonando peligroso.

Wuu-shik lo miro a los ojos, con la garganta seca y los latidos de su corazón acelerado. Asintió.

-Puedo, mi señor.

La sonrisa de Hongjoong se hizo más grande, y luego estrelló su boca contra la de Wuu-shik, quien jadeo contra él y se agarró de sus hombros con fuerza. La piel y telas de la ropa que aún tenía el alfa hizo estragos contra el cuerpo desnudo del beta, pero este no mencionó nada, solo trato de devolver con la misma intensidad el beso proporcionado por el alfa, aunque se le dificultaba un poco.

Hongjoong lo besaba con una intensidad tan potente, como si quisiera arrancarle el alma por la boca. Sus lenguas se enredaban y sus dientes mordisqueaban los labios ajenos con cada uno de sus encuentros. Las comisuras se llenaban de saliva y el chasquido húmedo reverberó en la habitación.

Wuu-shik sintió sus piernas temblar y en algún punto la necesidad de aire fue tan fuerte que tuvo que separarse en contra de su voluntad de la boca del alfa.

Hongjoong lo miró burlón por dicha acción. Le divertía ver lo afectado que estaba el beta con tan solo un beso.

-Pense que habías dicho que me podías seguir el ritmo.-Se burlo-.Pero te has puesto así tan solo con un beso.-Atrapó la erección sensible de Wuu-shik, quien jadeo y enterró sus dedos en el largo y rubio cabello del alfa-¿Debería solo dejarte ir?

-No-Se apresuró a negar el beta desesperado, moliendo su cuerpo contra el ajeno-.Por favor, señor.No me deje ir, tómeme.Estoy aquí para usted.

Complacido, Hongjoong sostuvo la mandíbula de Wuu-shik en un fuerte agarre, pero que no llegaba a lastimar al chico. Lo volvió a besar con ímpetu, adentrando su lengua en su cavidad bucal desde el primer instante.

Wuu-shik respiraba con pesadez, aunque aquella vez estaba seguro que prefería morir ahogado antes que volver a apartarse del beso de ese hombre poderoso.

Los dedos de Hongjoong se hundieron en la cadera del beta, y velozmente le dio la vuelta, de manera que dejo su pecho presionado contra la espalda ajena.

Wuu-shik gimio cuando un beso fue presionado en la parte trasera de su cuello y comenzó a salivar en demasía al percibir una presión dura y grande contra la parte alta de sus glúteos.

-Apóyate en la cama.

Esa orden se escuchó tan dulce como la miel, y Wuu-shik no se hizo esperar para cumplirla. Dejo la calidez del cuerpo de Hongjoong para apoyarse contra la cama; de manera que quedó sostenido con sus dos manos sobre la suave superficie y el culo empinado hacia atrás con las piernas separadas. La anticipación y el calor se había adueñado de cada parte de su ser.

Hongjoong se tomó su tiempo para deleitarse con la vista. Enseguida caminó hasta la mesa de noche donde habían unos frascos de vidrio.

-Estas cosas...-habló,ganando de inmediato la atención del beta.

-Son aceites corporales-Contesto Wuu-shik antes de que llegara la pregunta.

Hongjoong se acercó y tomó uno de ellos de color amarillo.

Wuu-shik había dejado esos aceites en la mesa con la intención de que el gran líder los use para mitigar el dolor muscular que podría provocarle el viaje, pero lo iban a usar para un fin mucho más placentero. Llegó a esa deducción sintió cuando el líquido comenzó a derramarse por su espalda y descender a sus glúteos.

Hongjoong echó todo el contenido, y luego tiró el frasco en algún lugar de la habitación. El sonido del cristal rompiéndose se escuchó antes del gemido gutural que soltó Wuu-shik cuando el alfa interno un dedo lleno de aceite en su orificio.

-Mi señor...-jadeó, pero fue bruscamente silenciado cuando el alfa aplastó su cabeza contra el colchón.

Hongjoong se consideró a sí mismo un buen amante. Si un beta u omega se entregaba a él, entonces se encargaría de llevarlo hasta el límite del placer; hasta que colapsen y no puedan recordar otra cosa que no sea su nombre.

Un segundo dedo aceitoso entró en el orificio de Wuu-shik, cuando lo hizo el tercero, el grito de este fue amortiguado por las sabanas y el colchón.

Hongjoong solo retiró sus dedos cuando sintió la entrada del beta completamente suelta y lista para recibirlo. Había ciertas diferencias entre estar con un beta o un omega; por un lado estos últimos se lubricaban solos, y cuando se paraban frente a él con la intención de seducirlo, casi siempre ya estaban bastante húmedos y listos, pero por otra parte, los betas eran mucho más resistentes.

Hongjoong quiso probar qué tan resistente era Wuu-shik. Bajo su pantalón de cuero lo suficiente como para sacar su engrosada erección y la puso cerca de donde el beta la quería.

Al sentir el roce de la carne caliente del miembro del alfa, Wuu-shik quiso mirar por encima de su hombro, pero Hongjoong lo hundió de nuevo en el colchón. Wuu-shik comenzó a lloriquear, tratando de que Hongjoong lo hiciera una vez por todas. La desesperación le quemaba las entrañas, pero lo único que consiguio fue una dura nalgada que hizo eco en la habitación y le saco un par de lágrimas.

-No te pongas ansioso-dijo el alfa lamiendo los labios-.Tendrás mi verga cuando yo te la quiera dar.

Wuu-shik tuvo que quedarse quieto al sentir el brusco agarre que ejerció el alfa sobre su cintura con una mano, mientras que con la otra mantenia su rostro presionado en la cama. Su propia ereccion dolia demasiado, y tenía ganas de rogar e implorar, pero algo le gritaba que eso no serviría de nada. El gran líder hacia las cosas a su gusto, y solo él decidiría cuándo darle aquello que tanto ansiaba.

Estuvo alerta en todo momento, con la respiración agitada y el rostro enrojecido, hasta que sintió como la punta del miembro del alfa comenzaba a deslizarse por su agujero que se contraia con anticipación. Pero antes de que ingresara, el líder se hizo hacia atrás arrancándole otro lloriqueo.

Hongjoong río por eso.Desde su lugar tenía una vista erótica bastante buena.La espalda del beta era palida y su culo bien proporcionado.Justo como le gustaba.Decidió que no quería hacer llorar mas a su amante,así que luego de masturbarse un poco y untar con aceite su erección, la puso en la entrada del beta y se fue recostando sobre su cuerpo mientras entraba en él.

Wuu-shik dejó salir un gemido que se prolongó hasta que la última pulgada de aquel gran miembro estuvo dentro suyo. La sensación de sus paredes anales expandiéndose lo hizo lagrimear, pero al mismo tiempo sintió una dicha inmensa. Nunca antes había estado tan lleno. El fuerte y pesado cuerpo del líder alfa lo aplastaba de una manera tan deliciosa, que todas sus terminaciones nerviosas estaban atentas al próximo movimiento.

Cuando llegó la primera embestida, Wuu-shik perdió cualquier capacidad para pensar y se deshizo en gemidos, jadeos y gritos. Estaba totalmente fuera de control. Hubiese colapsado de no ser porque Hongjoong lo sostenía de la cintura para tenerlo parado y justo donde lo quería.

En algún punto, Hongjoong levantó la cabeza de Wuu-shik sin detener sus embestidas salvajes que renaba al beta. Lamió hasta lastimarlo, aunque Wuu-shik no se quejo; cada una de esas acciones lo empujaban al límite, y su erección estaba a punto de explotar.

-Agradecimiento.

La voz ronca de Hongjoong se filtró por los oídos de Wuu-shik, y lo único que pudo hacer el beta fue gemir por los estragos que eso ocasionó en su cuerpo.

Ni siquiera presto atención a lo que el alfa le estaba diciendo.

Su cabeza estaba nublada por la lujuria.

Pero de repente se sintió vacío y volvió a ser consciente de todo.

-No, no, por favor-rogó meneando su trasero hacia atrás,aunque el endurecimiento del agarre del alfa le impidió hacerlo-.Metala,por favor, mi señor...hágalo, metala...

Hongjoong mordio el lóbulo de la oreja del beta, y luego la repasó con su lengua lentamente. Las palmas de sus manos percibieron el temblor de su cuerpo como reacción.

-Agradece.- Repitió, ignorando las súplicas del muchacho en sus brazos. Wuu-shik estaba muy abrumado, sin entender con claridad lo que pedía el alfa, asi que este aclaro-:Estas siendo follado por el gran líder del norte,agradece, beta.

Hongjoong puso de nuevo la punta de su miembro llena de fluidos en la entrada de Wuu-shik, sin penetrarlo, solo dejando que el roce lo altere más.

-Gracias,gracias , mi señor.-Se apresuró a repetir entre lloriqueos.

Hongjoong gruño y se hundió en él otra vez. lo presionó fuerte contra su torso, su ropa raspo la piel desnuda e hipersensible. Toco un punto en el interior del beta que lo empujó hacia un acantilado de puro y agobiante placer.

Wuu-shik gimió alto, curvandose y blanqueando los ojos sin poder soportarlo por más tiempo, y se dejo ir, manchando con su semen la sabana. su entrada se contrajo y fue aún más consciente del grosor de aquel trozo de carne que seguía golpeando su interior.

Arrepentidamente se quedó vacío. Pero su energía había sido drenada por el reciente orgasmo, así que esta vez no se frustro. El agarre del alfa desapareció y su cuerpo cayó completamente en la cama,encima de todos sus fluidos.Su respiración pesada le impidió hablar, y el cansancio extremo lo hizo dormir un poco.

Pero despertó de inmediato cuando su cuerpo fue volteado con brusquedad en la cama y sus piernas separadas con la misma fuerza.

Jadeo y se encontró con la profunda y lujuriosa mirada del alfa, acompañada de una sonrisa ladeada y maliciosa. Se sintió tan expuesto; el alfa continuaba totalmente vestido, mientras él estaba desnudo y era un desastre de fluidos y temblores. Hongjoong ni siquiera se había corrido aún.

 Su vista recorrió el hinchado torso del alfa y bajó hasta donde el miembro de este seguia erecto, salivo como reflejo al ver el tamaño, y comprendió por qué sentía ese dolor punzante en su espalda baja.

Grito al ser embestido de improvisto y se sujetó de los grandes bíceps de Hongjoong.

-No te duermas tan pronto, beta.Tú señor aún no ha saciado su hambre.