Chapter Text
Lo primero que siento es algo seco, duro, caliente y áspero.
Lo segundo, es un sonido. Uno aflautado que deja su eco al pasar junto a una brisa caliente.
Me siento demasiado cómoda como para abrir los ojos, así que me acurruco un poco entre lo que sea que está bajo mío.
El sonido fino vuelve a soplar. Así no se puede dormir.
Abro los ojos, no tendría por qué hacerlo, la oscuridad me rodea de todas formas. De hecho, ni idea de si tengo los ojos abiertos o cerrados, lo único que me guía en eso es la sensación muscular de mover los párpados.
Nuevamente ese silbido… La brisa trae un aroma fuerte, picante y, de alguna forma, tan familiar como para otros sería el aroma de la leche.
¿Leche? ¿Qué es eso? ¿Qué es “otros”?
¿Y yo?
Me pongo de pie, mi cabeza choca contra la dura… ¿piedra? que está sobre mí, la misma textura que estaba en el suelo… y en las paredes, por lo que logro palpar.
Duele un rato. Mientras me sujeto la cabeza siento poco a poco como se va aliviando.
Tocar mi cabeza genera una sensación diferente a la del suelo y el techo. Es suave, muy suave… juego con las hebras de mi cabello, una sensación completamente opuesta a la anterior. No tiene temperatura, se siente tan liviano, me sorprende que no se rompa al tocarlo.
¿Romper?
La imagen de mi cabeza doliendo vuelve a mi memoria, parece asociarse a esa palabra.
Nuevamente esa corriente caliente… Decido seguirlo, de todas formas no tengo nada más que hacer.
Pero… ¿sigo al aire o al sonido?
Vuelve a sonar.
Comienzo a moverme hacia el sonido. Agachada, no sea que me vuelva a golpear la cabeza.
El camino se va volviendo más estrecho a medida que avanzo. Tengo que gatear en un momento y luego prácticamente me estoy arrastrando como si fuera una lagartija con la panza en el suelo.
¿Lagartija?
Ya me estoy comenzando a enojar, ¿Por qué se me vienen tantos conceptos que no entiendo pero a la vez parece que sí?
El calor se hace más fuerte a medida que avanzo. También los aromas.
Y algo en mi interior me dice que está bien, que siga.
El silbido es increíblemente fuerte en este lugar, supongo que aquí es donde se produce.
El aire caliente golpea mi rostro junto a un polvillo que me hace toser.
Dejo de respirar por ahora, incomoda demasiado en este lugar.
Continúo avanzando. El calor me abraza, se siente realmente como la vida misma. Como una caricia que hace vibrar mi piel, que acelera mi corazón y mi energía se revitaliza al sentirlo.
Por fin veo algo de luz al doblar en la siguiente bifurcación, entro a una cámara desde la que el rojo y el naranjo trizando el suelo negro son la primera cosa que logro ver desde que desperté.
Es hermoso.
Acerco mi mano a esa luz. El calor es sorprendente en este lugar. Mi cabello revolotea como loco por acción de la temperatura.
Acerco un pie a este suelo movedizo, es mucho más duro de lo que parece a simple vista, es mucho más agradable tocarlo directo que solo el aire que desprende.
Me quedo aquí quizás cuánto tiempo. No lo sé.
Solo sé que puedo llamarlo hogar.
