Chapter Text
El día es tedioso, como siempre. Yahir no tiene un trabajo difícil. Él hace más que nada tareas administrativas, pero a veces se vuelve tan repetitivo que se aburre. La paga es buena, le permite vivir por su cuenta (vive con su mejor amiga, pero es tan valido como vivir solo). A veces pasan cosas interesantes en su trabajo. Tienen visitas de otras empresas, o representantes de la sucursal principal para revisar que estén haciendo las cosas bien. Esas visitas no duran mucho. La visita más larga duró un mes, y después todo regresó a la normalidad. A Yahir le gustó el cambió en la rutina, pero hubiera sido mejor si el ambiente en la oficina no se volviera tan tenso cada vez que tienen una visita. Todo el mundo se pone ansioso o se estresa porque es muy bien sabido que los japoneses son personas muy diligentes, y en la empresa donde Yahir trabaja no quieren darles una razón para que piensen que no son tan buenos como ellos. Así que todo tiene que ser perfecto, o lo más cerca posible. Ya que solo es por un mes, lo pueden soportar, o casi. Es agradable para Yahir hacer algo diferente de vez en cuando. O tal vez solamente está pensado de esa forma porque se siente muy somnoliento con el trabajo aburrido que está haciendo.
El sueño está pudiendo con Yahir, y está a punto de cabecearse tan fuerte que su cabeza llegará hasta su teclado, cuando una de sus compañeras llega a sus escritorios compartidos y exclama disgustada.
—¿Ya escucharon las horribles noticias? — Yahir mira al resto de sus compañeros sin saber a lo que su compañera se refiere. Ella continua. — Tenemos visita de los japoneses. — Guau, ¿debería Yahir de empezar a trabajar con su tía en el negocio del esoterismo? Todos se quejan, pero Yahir se queda en silencio. Vamos, es solo por un mes. Después de esto, continuarán con su rutina aburrida.
—¿Cuánto tiempo va a durar la tortura?
—¡Seis meses! — La boca de Yahir se abre de la sorpresa, al igual que la de sus compañeros. ¿Cómo es que ella sabe? Podría fácilmente estar mintiendo.
—¿Cómo sabes? — Yahir pregunta sin esconder su escepticismo. Ella lo mira con una mirada poca amistosa. Yahir trata de relajar su rostro, abriendo sus ojos un poco y levantando sus cejas.
—El secretario del CEO me lo dijo. Ella es una amiga mía. Tendremos una junta en una hora sobre la situación. — Ella usa un tono condescendiente, pero Yahir la ignora. Él está más preocupado por la situación de los seis meses. Si un mes es una pesadilla, ¡no se puede ni imaginar cómo serán seis! Yahir es consciente de que quería que algo emocionante pasara, pero es estresante tener a alguien detrás de ti, revisando que estés haciendo tu trabajo. Lo puede soportar por un mes, ¿pero seis?
Cuando la hora tan mencionada llega, son llamados a, efectivamente, una junta. Yahir y sus compañeros se ven preocupados, no muy seguros de si creer lo que les dijeron. Al final, es verdad que los japoneses vendrán, y también es cierto que se quedarán por seis meses. Yahir solo puede ver la expresión lúgubre que todos en la junta tienen. La visita empieza la próxima semana, pero en cuanto la junta termina, se puede sentir el cambio de ánimo. De repente, la carga de trabajo aumenta, y Yahir es enterrado en pilas y pilas de documentos que tiene que revisar. Sale de su trabajo mucho después de su hora de salida, le duele la cabeza y está hambriento. Antes de ir a casa, Yahir compra una orden de tacos en un pequeño puesto cerca de su apartamento. Esos son sus tacos favoritos, asada y surtida. También compra una orden para Frida, su mejor amiga y roomie. Ella no está cuando Yahir llega, probablemente está fajándose con alguna chica que haya conocido. Yahir cena mientras ve una película, luego toma un baño y finalmente se va a dormir. Está muy cansado, y en cuento cierra sus ojos, se queda dormido. Esa noche es la primera en la que tiene esos sueños.
Yahir nunca se ha considerado como alguien con habilidades supernaturales. No como leer la mente, o poder ver fantasmas, o ninguna de esas cosas que la gente piensa cuando oye la palabra supernatural. Pero al parecer, por su sangre corre la "magia" ancestral que su tía usa para ayudar a otras personas. Yahir no diría que es magia, a él le gusta referirse a eso como habilidad. En México, es común tener ese tipo de creencias. Si algo malo te pasa, traes mala energía, o alguien te tiene envidia, o tienes un mal agüero, o algún espíritu se te ha pegado. Mucha gente ha ido a ver a la tía de Yahir para poder "limpiar" todas esas cosas. Cuando Yahir era niño y vivía con su tía, él la ayudaba mientras ella trabajaba. Obviamente durante sus tiempos libres o en las vacaciones. No hacía mucho, solo escribir el nombre de las personas que estaban esperando su limpia, o vender los huevos y la albahaca que se usan para el ritual, así como los amuletos necesarios después de las limpias. Durante ese tiempo, Yahir recuerda que siempre se sentía raro, como si el aire fuera pesado o alguien lo estuviera mirando. Nunca le contó a su tía, pero ella decía que las personas con "la habilidad" podían sentir las malas vibras. Eso es lo primero que viene a la mente de Yahir en cuanto se despierta de su sueño. Yahir es capaz de recordar la mayoría de su sueño durante los primero dos minutos. Todo se veía borroso, aunque al mismo tiempo muy brillante. Yahir solo podía vislumbrar la silueta de una persona que corría lejos de él, a quien él perseguía a modo de juego. Él estaba descalzo, y el sol quemaba en su piel. Estaba caluroso, no tanto como en Veracruz, su ciudad natal. Yahir también podría sentir el cansancio de estar corriendo, aunque se sentía muy feliz. Se reía. Y su risa era mucho más aguda de lo usual, como la de una mujer. Yahir recuerda estar llamando a alguien con su voz aguda. La silueta que iba corriendo frente a él se gira un poco, y Yahir sintió como su corazón se acelera. La amplia, cálida y brillante sonrisa de la persona es lo único que él puede ver antes de despertarse. Con el paso del día, Yahir olvida su sueño. La única cosa de la que se acuerda es lo deslumbrante del recuerdo.
Yahir no tiene ningún sueño raro durante el resto de la semana. Y la visita tan esperada llega. Es lunes, temprano en la mañana. Yahir a penas se ha sentado en su escritorio cuando les ordenan ir a una junta de bienvenida para los japoneses. Es solo una formalidad en donde son introducidos al nuevo proyecto y como se espera que se trabaje durante los próximo malditos seis meses. La presentación es dada por uno de los ejecutivos, pero hay una parte de la que se encarga un japonés. Yahir no sabe si es solo él, pero sufre cada segundo que esa parte de la presentación dura. El japonés habla en inglés, pero tiene un acento muy fuerte; incluso a Yahir, quien tiene una certificación en inglés con un nivel muy alto, le cuesta entenderle. El intérprete, quien es un trabajador de la empresa, luce como si quisiera llorar. Yahir lo ha visto antes. Él trabaja en el departamento de ingeniería. Y Yahir recuerda haber oído que el hombre habla un poco de japonés, así que supone que es por eso por lo que él está ahí. Tal vez es más fácil encontrar a alguien en México que hable japonés, que encontrar a alguien en japón que hable español. ¿Quién sabe? Mientras Yahir no esté en su lugar, le importa poco.
Como era de esperar, la semana es terrible. Yahir y sus compañeros están enterrados en trabajo. Su hora de salida no se ve por ningún lado, e incluso les piden ir a trabajar los sábados, solo por seis horas, pero sigue siendo pesado. Yahir se siente agotado, y solamente tiene tiempo para cenar, bañarse y dormir. No está seguro de si podrán soportar los seis meses, y sus compañeros se sienten igual que él. Todos concuerdan de que esta situación podrá con ellos. Se supone que iba a ser una visita, pero al parecer el cliente está tratando de implementar algo nuevo en el mercado mexicano. Yahir no está muy bien informado puesto que los japoneses trajeron su propio equipo de trabajo, así que la empresa en la que trabaja Yahir solo los está apoyando en lo que sea que necesiten. Yahir solo puede imaginar que, si están muriendo por ser el apoyo, ¿cómo les está yendo al equipo de trabajo principal? Bueno, tal vez están acostumbrados a ser explotados.
Después de tres semanas, todo empieza a estabilizarse. La carga de trabajo es la misma, pero ya todos están aceptando la nueva rutina mejor que antes. Claro que los niveles de estrés no han cambiado, pero al menos Yahir y su equipo no lucen como cadáveres. Tal vez como zombis, con un poco más de vida en ellos. Incluso se les puede ver bromeando de vez en cuando. A Yahir realmente le gusta su equipo de trabajo. La mayoría son mujeres, así que pueden fangirlear sobre cualquier hombre guapo que conozcan. El chisme también es mucho mejor entre mujeres que entre hombres, lo cual Yahir adora porque, ¿quién no quiere una buena dosis de buen chisme cuando los tiempos son difíciles? Yahir siempre ha estado rodeado de mujeres: su tía, sus primas, y también las vecinas de la vecindad en donde vive su tía. Claro que en la escuela solía juntarse más con hombres. Él tiene amigos hombres, a quienes quiere y aprecia; como el bobo doctor de la empresa que Yahir conoce desde el bachillerato. Pero, bueno, a veces es difícil para Yahir tener amigos hombres sin que ellos piensen que Yahir indudablemente se enamorará de ellos solo porque es gay. Yahir no esconde el echo de que es gay, pero no lo dice todo el tiempo. ¿Por qué lo haría? No es como que los heteros se la pasen hablando sobre sus preferencias sexuales, simplemente lo muestran y ya. Lo malo es que, en cuanto sus amigos hombres se enteran, los clásicos chistes no se hacen de esperar. No todos hacen eso, pero siempre hay alguien que sí lo hace. Así que, que en el equipo sean la mayoría mujeres es una bendición. Al menos hay algo bueno en la situación de los seis meses.
Es el miércoles de la cuarta semana desde que los japoneses han llegado, cuando el secretario de la persona a cargo del proyecto, el que está trabajando mano a mano con los japoneses, que llega al departamento de Yahir. Todos entran en pánico en cuanto son llamados a una junta que ha aparecido de la nada. Yahir se molesta puesto que es hora de la comida. No tuvo suficiente tiempo para desayunar; bueno, debió de haber comido antes de irse al trabajo, pero el horario de entrada ha sido cambiado, entonces tiene que llegar una hora y medio más temprano que antes. Yahir prefiere dormir antes que comer. Así que ahora está hambriento y malhumorado.
—Solo espero que no sea otro cambio de horario. — Dice una de las compañeras de Yahir. Ella suspira, y todos la imitan. Yahir frunce el ceño. Fueron informados sobre el nuevo horario en una junta, y pasó justo como está pasando en ese momento. Yahir no cree que sea posible reducir la hora de entrada más de lo que ya lo hicieron. ¿No es contra la ley eso? Tal vez deberían de revisar su contrato y la Ley Federal del Trabajo. No es que Yahir se vaya a quejar, necesita el trabajo. Pero está de mal humor por no comer, así que está dejando que su hambre tome control de él. Yahir no suele ser así, solo cuando su hora de comida es retrasada por una estúpida junta que probablemente será sobre otro maldito cambio.
Cuandoya todos están reunidos, el secretario explica la situación. Tal parece que alpobre ingeniero que estaba ayudando a la empresa con la interpretación se ha enfermadode dengue. Así que están buscando por un remplazo. Hay dos cosas que Yahir noentiende. ¿Por qué buscarían un remplazo en el departamento de administración?¿No sería más fácil buscar en el mismo departamento que el de ellos? ¿Y por quéno solamente contratan a un intérprete profesional? ¿No sería mejor? ¿Es sunivel de tacañes tan grande? El secretario pregunta por voluntarios. Solo unoscuantos levantan la mano. Solo necesitan a alguien que hable inglés, así queYahir podría levantar la suya. Pero Yahir no confía en ellos. Probablemente terminaríateniendo más trabajo. Tal vez si no se estuviera muriendo de hambre, podríalevantar su mano. El secretario pregunta por los nombres de quienes seofrecieron como voluntario y si tienen una certificación de su nivel de inglés.En cuanto él pregunta eso, todas las manos se bajan. Si están preguntando poruna certificación, ellos deberían de tener esa información en su base de datos.La empresa le pide a sus empleados actualizar sus credenciales cada seis meses.Y solamente han pasado dos meses desde la última actualización, tal vez y notienen información nueva. Yahir hizo su certificación hace un mes, así que laempresa no sabe sobre eso. Yahir suspira internamente. Fue su tía quien lomotivó para que por fin hiciera su certificación, diciéndole que lo ayudaría enel trabajo. ¿Sería una bendición o una maldición? Yahir no está seguro de sidebería de levantar su mano, no quiere tener trabajo extra que hacer. Ya tienesuficiente con lo que está haciendo ahora, lo cual es más de lo que puedemanejar. Tal vez si trabaja como interprete, solamente se enfocará en eso. ¿Quétan difícil sería ayudarlos con la interpretación? El ingeniero que los estabaayudando parecía estar pasándola mal, pero los ingenieros parece que siempreestán sufriendo. Yahir no sabe por qué, pero levanta su mano. Presiente que noserá tan malo. Tal vez un cambio de escenario sería bueno para él. Mientras puedacomer después de la junta, no se queja.
