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Un lobo sediento de amor

Summary:

La guerra, sus pérdidas, traiciones y la soledad pueden llevar a un hombre a la locura, la profunda melancolía e incluso la muerte. Pero en ocasiones, estas trágicas experiencias pueden cambiar a un hombre a un ser vil y dispuesto a vivir con tal de conseguir sus objetivos.

Robb se entera del fracaso de su madre cuando la manda al sur en busca del apoyo de Renly Baratheon y los Tyrell, lastimosamente ella es apresada por los soldados del dominio; quienes pretenden usarla para fortalecer la unión de Margaery con la corona. Sin embargo, afortunadamente un cambio en los acontecimientos lleva al propio rey lobo a tener entre sus colmillos afilados a la dama Tyrell en su propio dominio; y Robb encuentra que podría beneficiarse de su fortuna.

Chapter 1: Un lobo solitario y cruel, las rosas no están a salvo

Chapter Text

Las cosas no habían sucedido como lo hubiese esperado Robb, lamentablemente la visita diplomática encabezada por su madre a tierras sureñas terminó en fracaso, los informes de los cuervos mencionan la muerte del prospecto a rey de los 7 reinos. El menor de los Baratheon había caído a su muerte supuestamente por la acción de su madre y la traición de su guardia personal.

Su enojo continuó después de escuchar los rumores de los Tyrell anunciando que se llevarían presa a su madre al dominio para luego ser entregada al Rey Joffrey como regalo de futuras buenas relaciones de comercio entre los Tyrell y el heredero bastardo de los Lannister.

Perder primero a su padre, sufrir la distancia de no saber la condición de sus hermanas cautivas, ¿y ahora su madre?. Son enormes las ganas de sacar su espada y golpear duramente contra un roble, su sangre hierve de rabia por perder a su familia.

Maldice continuamente a los Lannister y ahora a la casa Tyrell, como quisiera que su hermano Jon estuviese con él para apoyarlo, pero no puede, él no se encuentra a su lado en estos momentos. Y sólo le toca resolver las consecuencias de cada decisión que toma. Si los dioses son buenos, lo escucharan y podrá ver el regreso de su familia sanos y salvos.

Observa que un rastreador corre en su dirección, y reza porque sean buenas noticias

— ¡Su Majestad! — la manera en como lo llama sin esperar a pararse frente a él, le indica que espera llevar consigo una orden lo más rápido posible.

A pocos pasos de él, intenta arrodillarse, sin embargo lo detiene

— dime lo que tengas que decir

— se trata de su madre mi rey, acaba de llegar al alto jardín, sus condiciones son buenas y no la han lastimado — suelta un suspiro de alivio — pero tengo mejores noticias

Extrañado lo observa — ¿y cuáles son esas?

— la viuda de renly se encuentra en camino por tierras más al norte después de que mis hombres los atacaran en la zona que transitaban, sus ejércitos no iban con ellos así que tomamos la oportunidad. se desviaron y pretenden retomar su camino en dos lunas aproximadamente, en dirección a High Garden — las implicaciones de su mensaje fue más que claro, y no pasó desapercibido su sonrisa lobuna al implicar la curiosa intervención de sus soldados.

— espero que solo hayas vuelto tú

El rastreador asintió — deje a 7 rastreadores que siguieran la carroza de Lady Tyrell. En unos días se detendrán en un pueblo y le mencione que esperaran al cuervo con sus órdenes

— no necesitan esperar más

— ¿Su majestad? — inquirió

— envía dos cuervos inmediatamente con órdenes estrictas de traer a la hija de Mace a nuestro campamento

Y así se hizo

El humor del joven lobo se oscureció con el pasar de los días, mientras esperaba noticias de los cuervos para estimar si todavía podía mover piezas para tener algún tipo de ventaja.

Hasta la próxima batalla sus deseos se agriaron por conseguir algo que lo mantuviera firme contra la tierra; en medio de todo el desastre de la batalla gestada, observó a una joven mujer atendiendo a un soldado, fue difícil no ser atraído en su dirección, porque está había sido la primera vez que veía a una mujer de sus características. Aquello lo preocupó, cuanto más se estaba acercando a la joven dama, ella terminó de ayudar al herido.

Y solo cuando se giró en su dirección, ambos se miraron. Robb no supo qué sentir en ese momento, solo que la muchacha atrajo su curiosidad; en un intento por seguir a la muchacha, a lo lejos escucho que lo llamaban, obviamente su foco de atención cambió.

Pudo percibir las figuras de los rastreadores detrás de algunos árboles sobre las colinas. Y entre ellos una dama de la cual todavía no podía distinguir muy bien.

Cuando intento echar un breve vistazo a la curandera de hace un momento, ella ya se había marchado.

Bueno, dio por pérdida su oportunidad de conocer la identidad de la mujer y se apresuró en correr hacia los rastreadores.

—¡Mi Rey! Le traemos un regalo para usted — habló uno de ellos

Jalando las cuerdas que traía en su mano, la joven que suponía ser la hija de Mace Tyrell se tropezó contra los arbustos, su instinto inmediato fue tomarla de sus brazos para que evitará caerse.

Ella tenía los ojos vendados, las manos atadas y la boca cubierta. Además, tenía un vestido muy llamativo pero sucio, verla en tales condiciones lo llenó de pavor.

— preguntaré una vez y espero que respondan con sinceridad. ¿Alguno la toco? — la fuerza en sus ojos y sus palabras debieron asustarlos porque ahora no lucían su burlona sonrisa

— le juro que no tocamos ni un solo cabello. Claro a excepción del momento de traerla, ella luchó bastante y tuvimos que amordazarla completamente

En sus adentros, Robb sonrió ante lo que podría ser una muchacha que le traería problemas una vez fuera desatada. Sin embargo no estaba para juegos, su familia iba desapareciendo con cada maldita luna que pasaba.

— bien, si encuentro que me están mintiendo les arrancaré la cabeza por sus actos

Sus rostros se blanquearon ante la amenaza — s-si su majestad

— pueden excusarse, envíen la noticia de que necesitaré una celda vacía para la hija de Mace

Los soldados actuaron de inmediato, y fue suficiente con poner su brazo en la espalda de la dama para darles a entender que el mismo se tomaría las molestias de llevarla hacia el campamento. A pesar de los bandos contrarios, él es cuidadoso con ella, después de todo se trataba de una mujer; y no cualquiera, sino de una dama proveniente de una casa que ejercía un buen poder en juego.

Las miradas curiosas no faltaron, esta dama a pesar de las condiciones en la que se encontraba, era muy llamativa. Si no fuera por la venda en sus ojos o su boca, de seguro caerían embobados ante su figura y las lujuriosas miradas de sus soldados no se retrasarían.

Para una mujer que tenía la piel delicada y suave, significaba peligro. Grey Wind no tardó en demostrar su disgusto al gruñir a los soldados que miraban.

Caminaron hasta la celda preparada dentro de una tienda de campaña, y la metió entre las rejas, no sin antes quitarle la tela que amordazó su boca. Una fuerte bocanada de aire la dama absorbió. Viéndola en silencio noto la hinchazón en sus labios rojos, casi oscuros por quien sabe la cantidad de tiempo que llevaba así. Por breve segundo la culpa intentó nublar su pragmático juicio, pero de inmediato hundió su humanidad.

Su madre le había comentado que la casa Tyrell era muy reconocida por su abundancia, las relaciones libres, sus mujeres bonitas, pero también la peligrosa ambición de los herederos del alto jardín.

Eran muy inteligentes y bien entrenados para la política, manipuladores, amantes de las palabras bonitas y traicioneros.

Tal pensamiento lo llevó a parar su intención de quitarle la venda de los ojos a la mujer sollozante.

— su majestad por favor, tengo miedo y sed, no me lastime se lo suplico

Él no respondió tras un breve tiempo, la dama seguía suplicando por su vida. Su rostro estaba lastimado de alguna manera, pero sin quitarle ni un ápice de belleza. Doblegada la tenía en una jaula, rogando por su vida como si fuese una más.

Desesperada trató de acercarse al joven lobo pero sus movimientos descoordinados solo la llevaron a detenerse por el miedo a lastimarse — tal vez crea necesario un acto abusivo pero si hablamos podemos llegar a un acuerdo, por mi palabra le prometo que llegaremos..

— por ahora no habrá acuerdos del que hablar — Robb interrumpió, cansado de verla llorar

Sus condiciones rasgaban su moral, esta chica era casi de la edad Sansa, y le preocupaba.

— Las cadenas — menciono un soldado detrás de él, inmediatamente sacó su daga y cortó las sogas alrededor de las muñecas de la dama, sustituyendo estas por las cadenas sujetas a los extremos de la jaula.

— mis soldados te traerán comida en un momento

—¿Cómo pretende que coma si tengo las manos atadas?— se quejo, esta vez fuerte y claro

Sin duda pensó que tenía un temperamento fuerte, ella ya no llora, está enojada mirando en su dirección.

No necesita quitarle la venda para confirmar de que se encuentra enojada, más allá de ofrecerle el consuelo de quitarle aquello que cubre sus ojos, él prefiere explicar los horarios de cada comida.

— Toma en cuenta los siguientes horarios, por la mañana tendrás tu ración de comida que será traída por una de nuestras sirvientas, ella se encargará de dártela personalmente. También lo harán en la tarde y la última ración en la noche. ¿Alguna pregunta?

— ¡Es usted un hombre cruel! — ella grita, crujiendo el metal contra sus cadenas, por más que su conciencia le pida un acto de compasión por la joven mujer. Robb prefiere ser cruel que seguir perdiendo toda oportunidad de recuperar a su familia

Robb no responde a sus declaraciones, deja de lado la queja de la dama para marcharse hacia su campaña, es ahí donde empieza a escribir notas para traer de regreso a Jon. No se olvida de escribir la urgencia en sus palabras con tal de no demorar el objetivo.