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Language:
Español
Stats:
Published:
2025-10-07
Updated:
2026-07-21
Words:
584,277
Chapters:
228/?
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69
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155
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2
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30,551

HISTORIAS POR CONTAR

Summary:

Historias +18 protagonizadas por los concursantes de OT23.
Si estás aquí es porque quieres leer como follan.

Chapter 1: Reencuentro

Chapter Text

VIOLETA POV

 

En la universidad era medianamente popular, gracias a mi aspecto físico la mayoría de mis "amigos" eran hombres, ahí conocí a Alex y Lucas, dos de las pocas personas que aún sigo frecuentando después de haber concluido mis estudios universitarios.

 

Alex estuvo trabajando unos años aquí en la capital pero le surgió una excelente propuesta en otra ciudad del país y cambió de residencia, ahí conoció a Denna, con ella comparte la casa donde vive ahora.

 

Se acercaban las vacaciones de verano y él me invitó a pasarlas con ellos y también iría Lucas. Acepte y llegamos a su casa, era muy antigua pero con bastante espacio para cuatro personas. Tenía patio, cocina, sala, comedor, tres habitaciones y un baño. Una de las habitaciones era de Alex, la otra de Denna  y la última la dejaban para invitados. En esta ocasión Alex y Denna compartieron una para dejarme a mi la de Denna y Lucas se quedó en la de invitados.

 

Llegamos y nos dieron un tour por la ciudad, a Alex siempre le ha gustado beber mucho y descubrí que a Denna  también, estuvimos dando una vuelta y cuando ya era noche volvimos a la casa.

 

Para cuando llegamos Denna  y Alex ya estaban demasiado borrachos, Lucas y yo un poco menos que ellos. Denna  intentó coger una cerveza pero se le cayó botellín en el suelo e hizo un estropicio. A causa de esto Alex decidió llevársela a dormir, Lucas y yo nos quedamos limpiando el desastre y al terminar nos fuimos a nuestras respectivas habitaciones.

 

Mi habitación se encontraba entre las otras dos habitaciones. Me puse el pijama y me acosté, pero al poco tiempo empecé a escuchar golpes. Era Denna  gritando. Al principio me asusté, creí que Alex le estaba pegando, me levanté como un rayo y abrí la puerta para ayudar a Denna. 

 

Pero como imaginaréis estaban follando, Denna lo cabalgaba mientras Alex le daba palmadas. La rubia ya tenía el culo rojo de tan duro que le daba. Pero parecía que eso no le importaba, Denna solo gritaba y se seguía meneando. 

 

Cuando abrí la puerta no me hicieron caso, dándome cuenta de la situación cerré lo más rápido que pude, pero una no es de piedra y la escena que vi me calentó. Volví a abrir la puerta pero solo lo necesario para ver la acción, Denna seguía cabalgando con mucha fuerza y gritando de placer. 

 

Ni me lo pensé, baje un poco el pantalón de mi pijama y metí mi mano debajo de mis bragas, empecé masturbándome, me presionaba el clítoris y los labios con fuerza para después clavarme los dedos. En poco tiempo ya estaba chorreando de lo caliente que estaba, pero no me atrevía a entrar.

 

Decidí cerrar y dejar de mirar, terminar de masturbarme en la habitación, pero cuando me giré para regresar me di cuenta que detrás de mí estaba Lucas. Tenía la polla fuera, se estuvo masturbando mientras me veía, la espía espiada, no le dije nada. 

 

Me acerqué y lo agarré por la polla para acercarlo a la puerta. La volví a abrir un poco para que ambos viéramos el show, nos masturbamos el uno al otro. Yo le pajeaba y él metía su mano entre mis nalgas y mi braga para clavarme sus dedos en el coño.

 

Estuvimos así un rato, Denna  no dejaba de cabalgar y gemir. “Que aguante tenía mi amigo” pensé.

 

No sé si a propósito o por accidente pero Lucas me dio un empujón que me hizo desequilibrar y acabé entrando en la habitación de manera abrupta. Denna y Alex no pararon, parecían saber que eran vistos. Yo seguía estando muy cachonda y no tenía intención de marcharme de allí. 

 

Agarré a Lucas, me arrodille y le empecé a chupar la polla. Puso cara como de quién acaba de ganar la lotería, me agarraba del pelo y me presionaba para que me la tragara toda. Mientras tanto yo seguía metiéndome los dedos en el coño.

 

Por fin Denna se levantó, dejándome ver la polla de Alex, ahora entiendo porque no lo dejaba. Menudo cipote, era fascinante, tenía unos veintitantos centímetros. Era gruesa, su glande tenía un tamaño extraordinario dándole forma de seta. En definitiva, una delicia. 

 

Denna se acercó a mí, separó mi cabeza de Lucas y me hizo comerle el coño, gemía y se retorcía pero nada comparado a los gritos que Alex le hacía dar. Se recostó y abrió las piernas, le metí tres dedos y seguí chupando.

 

Como quedé con el culo al aire Lucas lo aprovechó, me bajó el pijama y me la metió sin más. Tenía una polla normal, para empezar estaba bien, pero no podía esperar a que Alex me clavara su pollón. 

 

Mientras yo le metía los dedos a Denna y Lucas me follaba, Alex solo miraba pajeándose. Cuando se aburrió, decidió entrar en acción, nos hizo formar un cuadrado. Yo se la mamaba a Lucas, Lucas chupaba el coño de Denna, ella tragaba verga de Alex y él me metía los dedos y me chupaba el coño. 

 

-El que se vaya corriendo se sale -sentenció.

 

Estuvimos un rato así, el primero en correrse fue Lucas. Ni me avisó, de un momento a otro sentí su leche en mi garganta. Pasé a comerle de nuevo el coño a Denna. Le volví a meter tres dedos y en poco tiempo quedaron bañados por sus fluidos. 

 

Por fin me encontré con Alex, aquella verga bestial no cabía en mi boca, por más que chupaba parecía que nunca iba a correrse. Denna se acercó y me dio un consejo. Funcionó, chupé mi dedo del medio y se lo clavé en el ano. Inicie el mete-saca y al poco tiempo no pudo más y se corrió. Wow, “soy una zorra”, pensé. Me llenó la boca con una extensa cantidad de espesa leche de la cual no dejé ni una gota. ¿Quién se iba a imaginar que a mi amigo le gustaba que le dieran por el culo?

 

Mientras Alex se recuperaba era ahora Lucas quien se follaba a Denna. La tenía a cuatro dándole por culo, Denna parecía disfrutarlo poco, como si aquella polla no le hiciera sentir nada. Me tumbé frente a ella, rodeé su cabeza con mis piernas y empezó a chuparme y meterme los dedos en el coño. Lo hacía muy bien, tenía un ritmo que me hacía gemir y jadear. Podría estar toda la noche disfrutando esa lengua.

 

Tenía los ojos cerrados cuando sentí que alguien se acostaba a mi lado, era Alex que ya estaba empalmado de nuevo, me dijo que me iba a darme mi premio. Me soltó de Denna y me hizo sentarme sobre su polla. Costó trabajo que me la clavara, sentí un poco de dolor pero valió la pena, en cuanto empecé a cabalgar no pude parar de gemir. 

 

Denna era muy afortunada, aquella polla era única, era tanta mi excitación y placer que creí que me iba a desmayar. No tenía fuerza para sostener mi cuerpo por lo que deje caer en el pecho de Alex y él me siguió bombeando sin piedad. Le hizo una señal a Lucas que yo no entendí, pero pronto sentí unas manos separar mis nalgas y de repente sentí la presión de la polla de Lucas en mi ano. 

 

Me la clavo y yo no podía con el placer de tener ambas pollas dentro de mí. Sus embestidas comenzaron a coger ritmo y ambos me metían y sacaban la polla al mismo tiempo. Podía sentir como se juntaban dentro de mí. No podía hacer otra cosa más que gritar y gemir de placer, la cama ya estaba mojada de tanto que chorreaba mi coño.

 

Después de un rato aumentaron el ritmo, me daban tan fuerte que parecía que me querían perforar. De repente se corrieron dentro de mí. Sentí su leche caliente, se las ingeniaron para correrse al mismo tiempo.

 

Sacaron sus pollas fláccidas y quedé rendida sobre el colchón, viendo cómo Denna les limpiaba a mamadas la polla a cada uno, en cuanto se pusieron duros de nuevo le hicieron lo mismo a ella.

 

Ya no pude más, ya no supe qué más pasó, me quedé profundamente dormida. Cuando desperté estaba en mi cuarto, con un dolor de cabeza brutal, con mis bragas puestas y llenas de leche, y con la vagina y culo doloridos. 

 

Fui la última en despertar, me vestí y fui a la sala donde se escuchaban las voces de mis amigos. Hicieron bromas de la borrachera y se burlaron de lo dormilona que era, pero durante el resto de las vacaciones nadie mencionó nada sobre la orgía de esa noche. Nunca se ha tocado el tema y nunca volvió a ocurrir.