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Luke se encontraba tirado sobre su cama, llevaba varios días así, dedicado a auto compadecerse ¿Por qué? hace tres semanas notó una notificación extraña llegar a el teléfono su ahora ex, Stacy, cuando lo tomó para asegurarse de que se debía a un error se dió cuenta de una gran cantidad de conversaciones ocultas con diferentes hombres, muy similares entre ellos pero totalmente opuestos a él, después de una enorme discusión Luke rompió con ella y ahora se encontraba refugiado en el cuarto de invitados de uno de sus amigos.
Se sentía un completo invasor en la casa de alguien más, pero no tenía otra opción.
Luke suspiró al recordar todo y cerró sus ojos completamente agotado, muchas cosas se habían ido a la mierda; su relación de años, su apartamento y él mismo. Un nudo se empezó a formar en su garganta y antes de poder entregarse a su dolor Malcom entró a la habitación sin siquiera tocar o avisar.
— ¡Tengo una ideota!- Gritó a la par que invadía el lugar. — He resuelto el misterio de qué puede curar todos sus males, parce. - se sentó en la cama mientras movía sus manos de manera exagerada a la par que decía — mezclar guaro con tequila. -
Luke suspiró y se sentó.
— Malcom, marica, usted es mi mejor amigo. - El contrario asintió con una sonrisa de orgullo en su cara. — Aprecio la intención, pero yo me voy a quedar acá, no voy a salir a ningún lado. - Dicho eso se acostó y giró para darle la espalda.
Malcom chasqueó su lengua y se preparó para intentar convencerlo a punta de su maravillosa labia.
— Luke. -
— No. - Contestó inmediatamente el nombrado.
— Yo sé que- –
— No. - Le interrumpió.
— ¡Oe! - Respondió molesto por ser interrumpido.
—No. - Repitió nuevamente.
— Calle la jeta. - Hizo una pausa esperando la objeción y al no recibir ninguna se aclaró la garganta. — Yo sé que este es un momento muy paila para usted, pero yo no quiero ver a mi bro echado a morir por una pelada que no supo valorar lo que tenía. - Se quedó en silencio y Luke no respondió nada. — Mire, obligado no es que tenga que buscar con quién pegar hoy mismo, podemos salir, sas, suave, se parcha y capaz se despeja. - Dijo mientras se iba levantando de la cama y empezaba a caminar por el dormitorio.
Un suspiro fuerte y exagerado salió de la garganta del peli blanco. — ¿Por qué hoy específicamente? -
La sonrisa de Malcom se ensanchó antes de responder. — Porque hoy hay barra libre en Matecaña después de las 10 de la noche. -
Luke se rió y finalmente cedió, porque sabía que si decía que no Malcom armaría un escándalo y ya no sería sólo él queriendo sacarlo de casa, sino todos sus amigos.
*.:。.☆
Cuando la hora llegó se dirigieron al lugar, en su grupo de amigos iban cada uno por su cuenta, habían acordado que hoy todos tomarían InDrive para que nadie tuviera excusa de no beber.
Al finalmente todos estar frente a la puerta de la famosa discoteca se dirigieron a pagar el cover y escoger una mesa, decidieron llegar una hora antes de que empezara la barra libre para que no se demoraran tanto en la entrada y al momento de buscar dónde hacerse. Tan pronto como consiguieron lugar pidieron algunos pokerones para tomar algo por el momento.
Luke ya se sentía enérgico y risueño, debido a que a Stacy no le gustaba que saliera de fiesta hacía mucho que no se encontraba en este tipo de ambiente, se sentía tan emocionado que incluso su corazón no sentía ningún pesar en el momento.
En medio de la charla que mantenía con su grupo se percató que ya no estaban poniendo tanto vallenato o la dichosa “música de cantina”, ahora sonaba reggaetón de los 00’s y el lugar empezó a llenarse cada vez más.
Cuando de repente se hizo un silencio total, bajaron las luces hasta quedar a oscuras y un animador empezó a hablar desde la tarima del DJ.
— Mis parceros, ¿saben qué hora es? - la gente empezó a gritar y el animador se rió. — ¡Es hora de mezclar guaro con tequila! -
Las luces de colores se encendieron y solo se dejó un reflector apuntando a la zona de barra libre, que era literalmente una barra de al menos 4 metros de largo con personas listas con garrafas de todo tipo de licor.
Luke no pudo evitar reír, había olvidado lo genial que eran las noches de barra libre de Matecaña. Sus amigos y él se empezaron a hacer paso para ir por bebidas, estaban mezclando de todo sin ningún tipo de control.
A los primeros 40 minutos el animador empezó a gritar — ¡Ya cayó el primero! - decía eufórico
Al parecer era un muchacho que seguridad se estaba llevando a la parte de atrás debido a que se había desmayado por tomar mucho alcohol.
— No, a ese marica mañana no lo levanta es nadie, quedó privadísimo. - dijo Malcom en un tono muy fuerte mientras se reía.
El peliblanco asentía mientras reía de igual manera, hasta que, por algún motivo, su vista periférica captó algo que hizo que girara rápidamente su cabeza y ahí fue cuando vió unos ojos color esmeralda mirándolo fijamente, aquel muchacho sonrió de manera coqueta al notar que Luke lo había visto, le guiñó un ojo y de un momento a otro la multitud de gente lo escondió de su vista, por inercia intentó buscarlo nuevamente entre la multitud pero de la nada Malcom le dió un golpe en el brazo que solo lo dejó más aturdido, algo dentro de él quería seguir buscando al desconocido y eso era extraño.
— ¿Parce, usted me estaba prestando atención? - Dijo mientras fruncía el ceño, al no recibir respuesta volvió a dar otro golpe. — No me diga que usted va a ser el siguiente que saquen alzado de acá. - Luke solo lo miró y eso despertó la preocupación de su amigo — ¿marica pasó algo? ¿Está bien? ¿Necesita que vayamos a buscar un chuzo o algo? -
Para cuándo finalmente reaccionó empezó a negar con la cabeza. — Necesito aire, ya vuelvo. - dicho eso desapareció rápidamente mientras pensaba en aquellos ojos.
¿Estaba tan borracho para imaginar cosas? ¿O será que está tan borracho como para que le llamara la atención un hombre?
Luke no era homofóbico ni nada por el estilo, pero sí se encontraba muy confundido, nunca había sentido esto, nunca un hombre le había quitado el aliento solo con una mirada y una sonrisita, ¡Eso no le sucedió siquiera con Stacy!
Estando afuera recordó las palabras de Malcom y se compró un chuzo, estaba salado, lo ideal como para bajarle un poco el alcohol y aclararse.
Después de pagar y calmarse volvió a entrar a la discoteca y se dirigió a la barra, pero al parecer su vista periférica era su enemiga esa noche, ya que notó al joven de ojos esmeralda a unas cuantas personas de él y al parecer ese lindo lo había notado también, antes de que Luke tuviera tiempo de procesar le extendieron su bebida y se retiró de la barra.
Cuando estaba a punto de ir a buscar a sus amigos, aquellos ojos se le aparecieron de frente, estaba muy cerca. Este tipo era bastante alto, tenía cabello castaño oscuro y ondulado, unos baggy jeans y una camisa algo pegada que hacía evidente su buen físico, él le sonrió y se inclinó hacia adelante para sacarle conversación.
— Hola lindo. - Uh eso sonó muy bien.
— llevo rato mirándote y te me has hecho precioso, ¿no quieres bailar? - ¿Qué acento era ese? ¿Rolo? No estaba seguro pero quería escucharlo más, así que simplemente le contestó con un asentimiento.
El joven desconocido lo llevó más al centro para empezar a bailar, lo agarró por la cintura y en ese momento justamente estaba sonando “Pa’ que te retozen” de Tego Calderón, así que claramente estaban estaba bailando algo bastante pegados, rozándose entre ellos, moviendo sus caderas y pechos, jamás había tenía un hombre así de cerca y nunca le habían provocado escalofríos solo porque una mano estaba sujetando su cintura.
— Oye precioso, ¿Cómo te llamas? - dijo bastante cerca a su oído, tanto que se puso algo nervioso.
Antes de decir algo, soltó una pequeña risa para disimular sus nervios. — Me llamo Luke, ¿Y usted?- después de decir eso se preguntó si debió tutearlo o algo, más cuando vio que el más alto abrió un poco los ojos al escucharlo
Con una sonrisa respondió — Andrew, pero tú me puedes decir papacito, lindo, rey o cómo desees. - Luke no pudo evitar reírse.
Sintió cómo su compañero de baile le dio vuelta para empezar a bailar con el peliblanco restregándole todo el culo en su entrepierna, ambas manos ajenas se situaron en su cadera, usándola como soporte para poder ‘bailar’ mejor.
El peliblanco se sentía algo mareado y su cuerpo estaba empezando a hormiguear, ¿Estaba tomado? No, no podía ser eso, la sensación era como si lo que lo estuviera embriagando fuera el contacto y la cercanía de Andrew, de un momento a otro el dembow cambió y empezó a sonar otra melodía, era “Sexy Movimiento” de Wisin y Yandel.
Estaban tan cerca que sintió el pecho ajeno vibrar con una pequeña risa. — Es como si el DJ me estuviera leyendo la mente. -
De buenas a primeras Luke no entendió por qué lo decía hasta que lo escuchó cantar la letra y pese a la cantidad de gente que estaba coreando la canción, lo único que escuchaba era la hermosa y sexy voz de Andrew.
“Tienes un cuerpo brutal (tú sabes)
Que todo hombre desearía tocar,
Sexy movimiento,
Y tu perfume combinao' con el viento
(te estoy mirando hace rato y)
Qué rico huele”
El peliblanco intentó soltar una risa, que terminó sonando algo extraña y aquello hizo que una carcajada burbujeante saliera de su acompañante, sintió cómo se pegaba todavía más a él a la par que no paraba de cantar.
“Dame un abrazo, aruñame el antebrazo
Acaba, préndete como lava
Y sin pensarlo sé mi esclava
Dame un besito con baba
Que sepa a guayaba”
Se sentía tan nervioso que se giró y decidió preguntar algo.
— Usted no me ha contado si tiene pareja o algo. - dijo rápidamente.
El más alto sonrió. — Es una duda válida, pero no tengo ¿y tú- – antes de que soltara la pregunta Luke preguntó algo más.
— ¿Es realmente posible que alguien como usted no tenga pareja? -
Andrew abrió un poco los ojos, se sorprendió de sus palabras y la clara evasión a que él preguntara, aunque, solo sonrió de esa forma bonita que parecía gustarle al peliblanco.
— ¡Es grosero interrumpir a los demás! - el más bajo rodó los ojos. — No responderé a nada hasta que tú me digas si tienes novia o… novio. - sintió las manos ajenas apretar su cintura.
Lo meditó un segundo, ¿Realmente le iba a contar eso a un desconocido? Pero no responder podría hacer que el otro crea que tiene pareja y él es un infiel, analizó un segundo esos hermosos ojos esmeralda, no, no le importaba contarle, pero no quería que pensara que todavía estaba aferrado a Stacy.
— Tenía una novia, terminamos hace un par de semanas porque la malparida me fue infiel. - intentó decirlo como si fuera algo que le molestaba recordar pero como si ya no le afectara.
Andrew tensó la mandíbula levemente, ¿Dios, en serio alguien podría serle infiel a un hombre como Luke? ¿A alguien que la única forma que se le ocurre a Andrew para describirlo sería “¡Triple papasito lindo!”?
Vaya, que estúpida debió ser esa chica, pero podría decir que gracias a esa perra tenía la posibilidad de tal vez, devorarlo esa noche.
El pequeño silencio brindado por el más alto le inquietó levemente, estaba a punto de añadir algo más hasta que sintió cómo su cuerpo era todavía más pegado al ajeno, su agarre en su cintura se afianzaba y una hermosa voz empezaba a sonar justo en su oreja.
— Lo único que debo decir, es que gracias a esa hijueputa, pudo estar rozando tu cuerpo hoy. - a Luke casi se le van los ojos hacia atrás, hasta que sintió que el más alto se alejaba un poco para ver su rostro. — Aunque no la entiendo, con alguien tan delicioso como tú… yo lo único que podría hacer es- – El de ojos esmeralda cortó lo que estaba diciendo mientras escaneaba su rostro.
Siempre siendo tan curioso preguntó. — ¿Hacer qué? - debido a que no pensó mucho su voz incluso sonó un poco desafiante.
A Andrew le empezaron a brillar los ojos y su sonrisa se hizo más grande al oírlo preguntar, se acercó más a su rostro mientras le sujetaba el mentón y susurraba. — Yo lo único que podría hacer es dedicarme a devorarte. - dejó sus bocas a algunos centímetros de distancia. — Incluso después de hoy, solo con rozarte estoy seguro que no podré desear el tacto de nadie más. -
Luke estaba temblando, sus piernas y manos lo hacían, estaba temblando porque se encontraba muriendo de los nervios, su piel ardía y quemaba, sus oídos anhelaban más de la voz de Andrew, sus labios picaban con la necesidad de que lo besara, sentía a Andrew por todas partes pero no lo suficiente.
Necesitaba sentirlo invadir su cuerpo de todas las maneras posibles.
Luke sonrió maliciosamente, desde que empezaron a bailar sintió que el toque ajeno era inusualmente desesperado y aunque estaba seguro que si el otro le pedía ir a cualquier lado a hacer lo que quisiera con él, accedería inmediatamente y su idea reforzó al empezar a sonar “Quiero Bailar” de Ivy Queen, con una risita se volvió a acomodar de espaldas para volver a restregarse contra Andrew y él entendió.
“Porque yo soy la que mando
Soy la que decide cuando vamos al mambo, y tú lo sabes
El ritmo me está llevando
Mientras más te pegas, más te voy azotando, y eso está bien”
La tensión entre ambos era clara y evidente, las manos de Andrew ya estaban tocando directamente su cintura desnuda bajo la camisa que llevaba.
— ¿Me vas a poner a rogar un aunque sea un beso, precioso? - Ronroneaba el más alto en su oído
— Sería lindo verlo rogar por eso. - Respondió riéndose
En un movimiento rápido el de ojos esmeralda sujetó parcialmente el cuello Luke obligándolo a girar un poco su rostro hacia su dirección.
— Vamos precioso, deseo tanto poder besarte que voy a morir si no lo hago. - dijo todo alternando su mirada entre los labios y los ojos del peliblanco, — Por favor~ - eso hizo a Luke soltar un jadeo antes de agarrar al más alto por la nuca y besarlo.
Fue un beso desordenado, con mucha lengua y sus dientes chocando en ocasiones incluso. Andrew giró a Luke para besarlo de frente y pegarse a él , se besaron y mucho, tanto que el más bajo se sentía asfixiado, al separarse el más alto mordió su mandíbula en protesta.
— Yo- – antes de poder decir algo fue interrumpido
— Mi apartamento está cerca. - se acercó y volvió a morder la mandíbula de Luke — Si quieres podemos ir. - otra mordida. — Quiero seguir besándote hasta morir. - una mordida más — Si no quieres hacer nada está bien. - está vez la mordida fue un poco más fuerte, sacándole un jadeo — Aunque realmente deseo que me permitas hacer más. - sus ojos se encontraron y ni siquiera lo pensó.
— Vamos. -
Andrew agarró rápidamente con una mano la de Luke, para dirigirse a la salida, mientras con la otra pedía rápidamente un InDrive, puso la tarifa de la carrera en $40 mil y rápidamente aceptaron su solicitud diciendo que estarían ahí en menos de cinco minutos.
Antes de salir totalmente de la discoteca compró una botella de agua para el más bajito y salieron a buscar el auto que ya estaba llegando.
Se subieron y Luke mandó rápidamente un par de mensajes.
*.:。.☆
# You have new messages! 📁
╰►From Luke to Malcome
╰►📁 ⿻ “Se acuerda lo de que no era
necesario conseguir pegue
hoy?”
“A qué no adivina, JAJA”
“Bueno pues me voy antes!!!”
*.:。.☆
El recorrido en auto fue de un poco menos de 15 minutos, Luke se sentía extremadamente nervioso mientras esperaba a que Andrew abriera la puerta, sonó un ligero clic y el más alto se hizo a un lado para dejarle pasar, caminó un poco detallando el lugar, era bonito, estaba muy limpio y todo se veía organizado.
Se giró para ver a su acompañante y notó lo cerca que estaba de él, una mano se deslizó por la cintura y la otra lo sujetó por el mentón.
— Realmente estoy muy ansioso por besarte. - Su voz fue baja y un poco ronca. — Así que, quiero que me perdones si parezco un desesperado. - sus ojos, su voz, su tacto, todo se sentía tan intenso, que hacía sentir a Luke que le faltaba el aire.
Después de un par de miradas, el de ojos esmeralda se lanzó a devorar los ajenos, mordiendo, lamiendo, pero sobre todo saboreando, embriagando a ambos de la sensación y haciéndoles sentir ganas de más.
Andrew se separó levemente y los llevó a ambos al sofá, él se sentó y el peliblanco quedó posicionado sobre su regazo. Sus manos buscaban tocar todo lo que podía y sus labios no deseaban abandonar los ajenos, esta posición era perfecta porque podría notar más fácilmente si Luke deseaba echarse para atrás, si su cuerpo temblaba o sí quería más de algo.
La cosa cada vez iba escalando más y más, los toques se hacían desesperados, la ropa empezaba a ser movida, levantada o hasta quitada.
Luke estaba en un conflicto, todo con Andrew se sentía tan bien y correcto, las sensaciones le quemaban la piel, su cerebro no procesaba tantos estímulos y su cuerpo deseaba llegar hasta el final. De un momento a otro el que estaba debajo se detuvo haciéndole jadear molesto y fruncir el ceño, hasta que notó que aquellos ojos esmeralda se veían todavía más intensos, la voz grave de él le hizo reaccionar.
— Precioso. - Eso sonó más a un lamento que a un llamado. — Luke.- Su nombre saliendo de aquellos labios sonaba muy bien. — Sé que eres perfectamente consciente de cómo me tienes, más considerando que incluso hasta ahora tú cadera no ha parado de moverse sobre mí.-
Uh, ¿Realmente había estado haciendo eso?
Un jadeo profundo salió del más alto. — Te quiero comer ¿Me dejarías tomarte?- los ojos azules del peliblanco se abrieron con sorpresa al escucharlo. — Por favor~ - otro jadeo escapó de la garganta ajena — O por lo menos si no lo deseas, ¿podrías detenerte? - su mano sujetó fuertemente la cadera de Luke haciéndolo detener sus movimientos sobre su erección.
El peliblanco puso su mano sobre la posicionada en su cintura y sonrió. — ¿Por qué me quedaría quieto si se siente muy bien lo que estoy haciendo? -
Los ojos de Andrew se abrieron levemente debido a la sorpresa para que instantes después su mirada se convirtiera en una llena de lujuria y anticipación.
Se inclinó levemente y le habló en el oído. — Hay cosas que se sienten mucho mejor que estás y te las puedo enseñar todas si me dejas. -
Mantuvieron contacto visual por algunos segundos antes de que una sonrisa juguetona se asomara en los labios de Luke y Andrew tomara esto como un permiso, entonces sujetando al peliblanco por los muslos lo levantó y lo llevó cargado hasta adentrarse en su habitación para recostarlo en su cama y subirse encima de él.
El cuidado con el que el más alto le dejó sobre la cama contrastaba con los movimientos desesperados que hacía con su boca y manos, realmente por algo había dicho que “se lo quería comer” porque en ese momento se sentía muy en serio.
En algún momento entre los acalorados besos Andrew empezó a explorar el cuerpo ajeno con su boca, besando, mordiendo y chupando, le quitó la camisa y empezó a descender por su pecho ahora expuesto, hasta que llegó al inicio de su pantalón, dando una mirada rápida buscó algún rastro de duda o incomodidad en los preciosos ojos azules que estaban fijos en él y solo encontró un hermoso brillo propio del placer que sentía y los nuevos que anhelaba que le hiciera sentir, en un movimiento rápido sacó los pantalones dejándolo solo en ropa interior, quería jugar un poco con Luke, deseaba poder beber todo de él, desde el sabor de su cuerpo hasta sus dulces expresiones, no quería perderse ningún detalle.
Comenzó con besos húmedos sobre el pene del peliblanco notando que sí de por sí la prenda ya estaba húmeda antes ahora se encontraba empapada.
Luke sentía que iba a morir, pensó que Andrew le haría un oral, pero ya llevaba unos minutos haciéndolo sentir desesperado de que se negara a retirar la última prenda que le quedaba, quería sentir su lengua caliente directamente sobre su pene, que hiciera esos condenados movimientos circulares directamente en la punta y que lo envolviera como era debido con su boca, estaba temblando y el otro ni siquiera se había dignado en empezar, ¿Cómo era posible que se sintiera tan bien si ni siquiera era un contacto directo? Si literalmente solo estaba jugando.
En un instante y de manera inesperada los ojos de Luke rodaron hacia atrás……… había acabado…….. y Andrew ni siquiera había empezado…
La risita que salió de la garganta del de ojos esmeralda le irritó, tanto que bajó su propia ropa interior, le sujetó del cabello y lo empujó contra su pelvis, el jadeo aterciopelado que soltó el más alto al notar que era una orden de empezar a limpiar al peliblanco con su lengua, lo había calentado tanto que sus movimientos casi hacen a su acompañante acabar otra vez, Luke se sentía en el paraíso, sensación que se intensificó al notar que ahora tenía la cara ajena estampada entre sus piernas queriendo prepararlo un poco con su lengua.
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no. NO.
¡No podían empezar simplemente a hacer eso! ¡Era injusto! ¡Para empezar Luke era el único desnudo! ¡Él todavía no había probado el cuerpo de Andrew! ¡Estaba seguro que el más alto lo había dejado lleno de mordidas y él quería devolverselas!
La indignación se filtró en los poros de Luke, injusto, totalmente injusto.
— Andrew.- su voz sonó más a un suspiro, pero funcionó, los ojos ajenos se fijaron en él esperando a que le dijera qué sucedía.
— Andrew. - volvió a llamar y el nombrado rápidamente se levantó y se acercó a su rostro para acariciarlo, se había preocupado de que el otro no se sintiera bien o deseara parar.
— Dime, lindo. - acarició suavemente la mejilla ajena. —¿Sucedió algo? - Preguntó suavemente.
Luke lo observó unos segundos y luego lo beso, teniéndolo con la guardia baja aprovechó e invirtió las posiciones, quedando ahora él a horcajadas sobre Andrew.
Acomodó su cabello blanco y habló con un tono coqueto en su voz. — No puedes simplemente empezar a prepararme. - Los ojos ajenos lo observaron asustado y él rió. — No puedes hacerlo cuando mira, soy el único desnudo y lleno de mordidas. - Ante esas palabras Andrew lo observó detalladamente pero no respondió. — Es injusto, muy injusto, yo también quiero verte completamente y marcarte. - cuando terminó de hablar chasqueó la lengua, nuevamente el más alto no respondió y eso le irritó levemente — ¿Te comió la lengua el gato?- frunció el ceño y antes de decir algo más el más alto se levantó para poder quedar sentado.
— Tienes razón. - dicho eso quitó su camisa de un tirón. — ahí tie- ¡Ah! - el más bajo mordió su hombro, después empezó a besar y dejar marcas por doquier, escuchándolo jadear en el proceso, un momento después Luke se bajó de su regazo y le indicó al otro que se quitara los pantalones.
Andrew obedecía diligentemente las indicaciones del peliblanco, pero antes de que se quitara la ropa interior fue detenido, su acompañante acercó su cara a su pelvis y empezó a darle besos húmedos en el pene, hasta que con su la gran mano le tomó por el cabello y alejó.
— ¿Por qué?- dijo el peliblanco irritado
— Porque voy a morir si no pruebo tu piel ahora mismo. - respondió entre jadeos
— ¿Eso qué tiene que- – sus palabras fueron detenidas por un beso desesperado
— Tiene que ver mucho, porque solo observarte me vuelve loco, no puedo hacerlo, necesito tocarte. - todo lo dijo rápido, desesperado, sin aliento.
— Pero yo quiero- y nuevamente Andrew lo cayó
— Siéntate en mi cara, puedes hacer lo que quieras, tocar como quieras, pero déjame devorarte mientras lo haces. - la cara de Luke rápidamente adquirió un color rojo, pero simplemente asintió.
Andrew se acostó sobre su espalda rápidamente y le indicó cómo acomodarse, antes de siquiera poder procesar ya se encontraba jadeando por los movimientos de la lengua ajena, así que rápidamente sacó el pene del otro intentando darle algo de placer a él también.
Esa lengua se sentía tan bien ahí, que se sentía torpe, sus movimientos no terminan de conectarse y su cerebro no era capaz de coordinarlos y terminó de hacer corto cuando de un momento a otro un gemido salió de su garganta, Andrew había reemplazado su lengua por un dedo, que se sintió tan extrañamente bien, que ya no era capaz de hacer otra cosa más que jadear y babear.
Sus piernas estaban temblando ya con 3 dedos dentro, sentía que no podría aguantar un segundo más sin correrse patéticamente, otra vez.
— A-Andrew. - se iba a morir, se estaba muriendo. — Para, para, voy a acabar otra vez. - dijo entre lloriqueos.
— Mhmm, pones una cara muy linda cuando acabas, sería una pena perdermela. - su voz sonaba tan linda, tan sexy, ronca y aterciopelada.
— No te burles de mí, trátame serio. - Andrew soltó una carcajada y finalmente sacó sus dedos, haciéndole gemir por la sensación de vacío.
— Estoy hablando muy en serio, precioso. -
Con ayuda de Andrew se acomodó boca arriba, puso una almohada bajo su cadera y le indicó que flexionara levemente las piernas.
— Si te duele o sientes mal avísame. - él respondió con un asentimiento. — Respira profundo y calmado, intenta relajar la cadera lo más posible, te prometo que cuando te acostumbres a la sensación no vas a querer que lo saque. - soltó una risa nerviosa mientras su cara se ponía más roja, ¿Cómo podía decir esas cosas?
Esos lindos ojos esmeralda lo miraron detalladamente y empezó a repartir besos a la par que comenzaba a ingresar, lo estaba escuchando jader profundo y entrecortado mientras lo hacía, parece que realmente se estaba sintiendo bien,
Para Luke la sensación era más extraña que dolorosa, sentía su cuerpo intentar apretar y empujar el cuerpo extraño que se adentraba en él, la anticipación lo tenía ligeramente emocionado, hasta que notó a Andrew quedarse totalmente quieto y respirar fuerte, extendió una de sus manos para rozar con la punta de sus dedos el pecho ajeno, no entendía qué pasaba por su cabeza, pero estaba claro que esa mirada tan intensa y oscura significaba algo y entendió lo que era cuando sus vistas chocaron y él terminó de empujar totalmente su cadera, un gemido profundo salió de ambos, en el caso de Luke fue de sorpresa y debido un poco al dolor.
Por otro lado Andrew…
— Voy a morir~ - antes de poder siquiera preguntar él siguió hablando ahora muy cerca a su rostro. — Todo esto. - dijo trazando todo el vientre bajo de Luke. — Es mío ahora. - Luke quiso desviar la vista pero Andrew lo sujetó por la mandíbula para que no rompiera el contacto visual. — Le pertenecíamos al otro incluso desde antes de conocernos. - ejerció una leve presión en su cuello y empezó a moverse lentamente. — ¿Ahora cómo quieres que viva sin tí? Esto no puede ser algo de solo una noche. - lo besó intensamente a medida que aceleraba sus caderas. — Necesito mantenerte aquí, en mi vida. - soltó un gemido grave, mientras los de Luke cada vez iban subiendo más de volumen. — Dios, jamás se había sentido tan bien esto.- escuchar a Andrew hablar era tan pornográfico pero se sentía bien, su repentina posesividad se sentía bien, todo se sentía bien al punto que cuando le susurró un “me estás recibiendo muy bien, Luke” sus ojos se fueron hacía atrás y acabó ruidosamente, siendo seguido por Andrew.
Salió con cuidado del cuerpo ajeno y se recostó a su lado, empezando a mimar su lindo cabello blanco, ninguno dijo nada, solo se acompañaron y se reconfortaron con pequeñas caricias y roces.
Cuando Luke finalmente se durmió, mientras Andrew le limpiaba mandó un mensaje
*.:。.☆
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╰►From Andrew to Charlie
╰►📁 ⿻ “Jamás pensé que me sentiría
agradecido con la idiota de Stacy”
“Me acosó tanto que descuidó a
su hombre”
“Se humilló tanto por mi
atención y la de otros hombres”
“¡Y ahora yo estoy aquí con
este triple papasito lindo en
mis brazos!”
*.:。.☆
