Work Text:
Cada que Tweek oye las historias de cómo otros supieron que querían casarse con su pareja. No podía más que mentir. Decir algo básico, como que vio lo guapo que era su esposo a la luz de un atardecer y darse cuenta que quería pasar el resto de su vida con él; eso siempre hacía chillar a las chicas presentes y evitar preguntas de cualquier índole al respecto.
Todo eso, no porque su esposo no fuera guapo y se viera increíble a cualquier luz del día. Sino porque en realidad, la historia real de cómo supo que quería pasar el resto de su existencia con Craig, no era nada mágico o algo agradable de contarle siquiera a gente cercana, era algo demasiado personal.
Sólo los Tuckers, Jason y el propio Tweek lo sabían, pero los Tweaks drogaban a su propio hijo por años. Las dosis eran pequeñas, pero el tiempo y la edad en la que le hicieron consumirlas…dejo muchas secuelas. El tratamiento incluso lo llevó a separarse por años de todo el contacto que debería haber tenido una pareja más normal, Tweek se preguntaba muchas veces que hizo que Craig no se rindiera ante la cantidad colosal de problemas que implicaba siquiera ser cercano a él.
Incluso cuando terminó el tratamiento en la clínica, el salir e intentar fingir normalidad fue agotador, su grupo de amigos apoyó mucho, pero había recaídas que simplemente no podían evitarse. Entre ellas el aniversario de la muerte de Jason, su mejor amigo. Depresión estacional decía su doctora. Había pasado hace tiempo, pero algo en volver a ver el epitafio y de alguna manera sentir más real que nunca el suceso, que no volvería a ver al castaño para charlar, hacer el tonto o quejarse de sus familias problemáticas; algo en todo lo golpeaba muy fuerte de manera anual.
Se encerró por lo que a él le parecieron semanas en su casa, ahora vacía. Los señores Tucker, quienes aún estaban batallando por tener su custodia, estaban demasiado ocupados y Craig, siendo el pilar de su vida, una vez más, se quedó a su lado.
¨ten bebe algo de agua¨, ¨comamos juntos, sólo lo que puedas¨ ¨¿Te conté la locura que hizo el grupo de Stan?¨, ¨volvieron a romper con Clyde, ojala hubieras visto cuanto moqueo a Jimmy al consolarlo, fue asqueroso jaja¨
Craig no lo entendía en un principio, de hecho Tweek tampoco, hasta cierto punto futuro de su terapia, pero nunca lo dejó solo.
—Craig…
—¿Mmm?
—¿Por qué sigues quedándote a mi lado?
Tweek no lo entendía, lo pensaba y lo pensaba, teorizando el por qué, aunque nunca llegó a nada lógico. Así que agotando sus posibilidades, decidió ser directo.
El entonces adolescente Craig, siguió con su labor de desinfectar las múltiples heridas en los brazos de su novio. Porque era verano y tener los brazos al descubierto hacía que se arañara los brazos y antebrazos por el estrés, reemplazando los jalones de camisa. Las heridas no eran profundas o muy graves, pero no quería que hubiera demasiadas cicatrices.
—¿Quieres que me vaya?
—¡Ngk!, ¡No!
—Bien, porque no quiero irme
—No me respondas con una pregunta, ¡necesito saber por qué!
Craig suspiro, se quitó su característico chullo y frotó su cabello un poco su pelo.
—Mira mis orejas
—No intentes distra…
—Te prometo que es parte de la respuesta
Las manos de Craig sujetaban sus hombros, anclando su postura y sus ojos marcando su mirada en esos ojos verde intensos hacia las orejas. Tweak no lo entendía.
—Quiero quedarme contigo, por elección propia, no es fácil y a veces es cansado, pero tú estás al final de todo, así que vale la pena.
Tweek se tenso, porque seguía sin tener sentido para él. Sólo era problemas, no había nada especial o medio tolerable que respaldará todo el apoyo. Sintió una caricia en su mejilla y vio los ojos de Craig mirándolo fijamente, ¿por qué Craig tenía que significar tanto para él y al mismo ser tan apuesto?, le quitaba el aliento y dejaba su mente en blanco.
—Mira mis orejas
Sin comprender, pero obediente, movió su cabeza un poco y ahí estaba la oreja totalmente normal y… ¿roja?, acercó su mano frotando sus dedos suavemente, al tacto también se sentía caliente. Al inspeccionar el otro lado era lo mismo.
—No se que clase de respuesta buscas para esto Tweek —susurró Craig, como si estuviera diciendo un gran secreto que no quería compartir con el resto del mundo—, pero así me siento sólo contigo.
De repente un beso suave cayó en sus labios, estos se acariciaron con calma unos momentos, antes de que una lengua lo volviera todo más intenso. Tweak acarició el cabello azabache y aún continuó toqueteando las orejas de su novio, que se volvían más calientes. Cuando se separaron un momento para mirarse y recuperar el aire, Tweek pudo ver que a penas había un sonrojo en las mejillas de su novio a pesar del esfuerzo, pero sus orejas… oh.
—¡Yo te gusto!
Craig lo observó con extrañeza un momento antes de reírse y responder.
—¿Crees que beso chicos rubios guapos por pasatiempo?
Tweek se tapó los ojos un momento, empezando a sentir la vergüenza de decir algo así en voz alta.
—Yo se eso… es sólo que, ngk, ¡tus orejas!, no sabía que te sonrojabas por las orejas Craig
—Mmm… por eso quería que las vieras —Craig se acercó y empezó a repartir besos por sus manos y parte de su antebrazo—, quizás puedes dudar de mis palabras, pero es más difícil que mi cuerpo te mienta, ¿no?.
—Ujum…
Podía sentir los labios del otro besar cicatrices viejas y que casi no se notaban, hasta las nuevas que habían sido limpiadas y humectadas hace poco por la misma persona.
—Me gustas y ya, no hay un porque espectacular Tweek, no pensé que era posible o lógico, hasta que me empezaste a gustar.
Tweek recuerda que en ese momento fue la primera vez que sintió como Craig era cariñoso tanto física como verbalmente, sólo para calmarlo y hacerlo sentir especial en su vida. También recuerda que fue la primera vez que se la chupo a su novio, porque todo ese amor lo puso muy cachondo.
Y ese día descubrió que no podría casarse con nadie más que con Craig Tucker.
Quién no solo curaba sus heridas físicas o emocionales, sino que amaba hacerlo, simplemente porque lo quería. Ahora la definición de amor para Tweek era esa.
