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Dulces para tres

Summary:

Julián y Phil no eran cercanos pero un día todo cambió cuando el primero decide ayudar con su hijo al segundo, creando así un vinculo que nadie esperaba.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Las pequeñas acciones pueden hacer grandes cosas

Chapter Text

Julián Álvarez siempre fue un chico reservado y tímido. Mientras crecía lo único que le importaba era el futbol y river, por lo que las cuestiones sociales nunca tuvieron prioridad. La característica de este chico es que una vez que agarra confianza se te va a pegar como una garrapata y va a estar todo el día hablándote, pero ese privilegio te lo tenes que ganar. Jugar en la primera de river fue su sueño desde que era muy chiquito, siempre fue su meta a cumplir, y mira que lo consiguió. No solo destacó en el marco nacional, sino que en competiciones internacionales la rompió, generando que clubes de Europa se lo quieran llevar. Juli no podía ni pensar en irse a jugar afuera todavía, y menos a un país donde no hablen su idioma. Pero como el destino es incierto, a Julian Alvarez lo compra un equipo nada mas y nada menos que INGLATERRA. El tenia un nivel de ingles muy básico, el justo y necesario para aprobar y terminar el secundario, por lo que la barrera lingüística era terrible.

Pero las ganas de triunfar en este deporte fueron más que lo desconocido y la ansiedad ya que el chico decidió arriesgarse e irse igual, prometiendo buscarse un profesor de ingles para no estar tan perdido. La llegada al Manchester City fue todo un suceso para el: no solo que tenia que adaptarse a otro futbol; Sino que también debió adaptarse a la forma de vida inglesa con un idioma que sabía únicamente lo básico. Por eso los primeros meses fueron complicado: no solo le costaba relacionarse con sus compañeros nuevos por su timidez, también estaba la barrera lingüística. Pero el estaba seguro de que iba a triunfar.

Por suerte tuvo compañeros españoles para ayudarlo con la traducción y para adaptarse a la nueva vida, pero la adaptación futbolística fue otra cuestión. La regularidad no llegaba, el no jugaba los minutos deseados y eso lo volvía un poco loco, pero estaba seguro que su momento ya iba a llegar. Y si que llegó. El mundial de Qatar apareció para darle un cambio brusco a su vida. No solo salió campeón mundial, sino que también logró empezar a jugar mucho más y comenzó a abrirse con sus no ya tan nuevos compañeros. Con Rodri y Sergio hablaba mucho por cuestiones lingüísticas, con Rúben y Bernando se entendían en un portuñol medio raro pero que a ellos les servía, con Erling se comunicaban con señas o gracias al traductor del celular, haciendo así unas charlas muy graciosas y entretenidas. El problema venía con sus compañeros ingleses: Jack estaba demasiado loco (tal vez le hacia acordar a Enzo), Jhon no se relacionaba mucho con el y Kyle era un caso parecido a Jack. El problema venía con Phil Foden.

Julián no entendía a Phil para nada. Pensó que por tener edades similares se iban a llevar muy bien, pero eso no pasó. No sabía si era por una cuestión de posición en la cancha o que, pero cruzaron muy pocas palabras. El inglés estaba mucho con sus compatriotas o sus hijos, por lo que hablar era complicado.

Todo esto cambió con el inicio de la temporada 23-24: Juli y Phil empezaron a relacionarse un poco más. Al principio era estrictamente de juego, ya que los dos fueron pensados para liderar el ataque del equipo. Y si que pasó. En el campo de juego se entendían como si hubiesen sido compañeros toda la vida, un día asistía uno y hacia el gol el otro, la otra fecha al revés y así en adelante. Eso los llevó a relacionarse en el campo y fuera también. Julián hablaba cada vez mas ingles y Phil de tanto escucharlo empezaba a aprender ciertas palabras de juego y de la vida en español, cosa que sorprendió a todo el equipo.

Julián había conocido a su hijo Ronnie, lo veía más que nada en los días de partidos y ese chiquito era un desquiciado. Por suerte lograba entenderlo bastante bien así que hubieron días que charlaron bastante. Ver a Phil con su hijo le daba una ternura que no pensó que iba a ser tal, y eso era raro. Todos sus compañeros ya tenían hijos propios y se había llevado bien con ellos pero esa relación tenía algo especial que iba a descubrir más adelante.

Un día, el inglés le comentó desesperado que no tenía como ir a buscar a su hijo por el colegio ya que su madre no podía ir por lo que al argentino se le prendió la lamparita y, como tenía un rato libre, le ofreció a su compañero pasar a retirarlo, se tenia confianza. Phil se sorprendió por el pedido pero accedió, necesitaba a su niño siempre andando por el club junto a el el día antes de un partido para sentirse mejor. Así fue que Julián partió para el colegio del niño, notando como la confianza se le iba esfumando. Era buena idea para ayudar a su amigo pero no pensó en como se lo iba a tomar Ronnie. Para suerte de todos, el niño estaba muy contento de ver al compañero de su padre que se entretenían charlando mediante juegos, muchas señas y palabras raras. En el viaje de vuelta al club escucharon música, y el niño hasta se durmió una pequeña siesta.

Phil Foden siempre pensó en el futbol. Nunca se imaginó que iba a llegar a este momento de su carrera en el mejor equipo del año con dos hijos. Sabía que iba a durar muchos años con su novia, pero pensó que iban a ser ellos solos. Nada lo preparó para que su novia lo engañe y lo deje y para que sus hijos se transformen en lo más importante de su vida. Por eso en los entrenamientos no charlaba mucho con sus compañeros, siempre tenia la cabeza en otro lado. La llegada de Julián al principio no le importó mucho, era un compañero nuevo no adaptado a su forma de juego que encima hablaba muy poco inglés. No fue hasta que empezaron a compartir entrenamientos, partidos y demás momentos que se empezó a fijar no solo en su forma de jugar, sino en su personalidad y forma de ser. No se ilusionen, estaba demasiado concentrado en sus hijos como para pensar en el de alguna forma que un compañero.

Hasta que llegó el dichoso día y vio a Julián entrar al club con su hijito en brazos totalmente dormido. Había algo en esa imagen que le generaba sentimientos y sensaciones que nunca pensó tener por su compañero. Tenia que pensar en una forma de agradecerle este favor y esta imagen mental que le dejó, pero por el momento debió salir de un hermoso trance y acercarse.

- Dios Julián, no sé cómo agradecerte esto, ¡hasta lograste que se duerma! – Exclamó Phil, acercándose a los dos. Debía pensar en la forma de agradecerle a su compañero por esto.

- Parece que jugó tanto en el colegio que ni bien se sentó en el auto quedó totalmente planchado y durmió todo el camino. Este nene es un pan de dios, yo feliz de ayudarte cuando lo necesites. – Y Julián le tiró una sonrisita matadora.

- Te lo voy a tener que agradecer de alguna forma lo juro, después del próximo partido te lo voy a recompensar de alguna manera, pero por ahora veni que lo llevamos a la cocina a prepararle algo para comer.

Y así partieron los dos, estaban tan en su burbuja propia que no se dieron cuenta que había un grupo de compañeros observando la situación. Nadie entendía que había pasado, pero sentían que algo raro esos dos tenían. El grupo consistía en Erling, Jack, Kyle, Jhon, Bernardo, Rodri y Rúben y estos ya estaban tramando algo.

- Phil nunca confió a Ronnie conmigo, pero si con Julián, le voy a tener que decir algo a ese chico. – Expresó Jack, medio ofendido y sorprendido por lo que acababa de ver.

- El sabe que vos sos un salvaje, no te va a dejar solo con una pobre criatura Jack. Y además me parece que hay algo que ninguno observó. – De golpe comentó Kevin, sumándose a la conversación. – Ellos dos vienen mejorando en su trato y su forma de llevarse, diría hasta que podría pasar algo entre ellos en un futuro.

- ¿Algo como qué? No me digas que los ves saliendo. – Le dijo Erling, no entiendo lo que veía el belga.

- Kevin tiene razón, estos últimos meses que juegan mucho mas seguido hay algo que cambió en su trato. Se llevan mucho mejor y hablan hasta por los codos. No me sorprende que Phil hasta le haya confiado a su hijo. Yo les veo futuro eh, ojito. – Rodri parecía ser inteligente en la cancha y en la vida real.

- Bueno si quieren en estos días apostamos para ver en cuanto y como avanzan, pero por el momento sigamos chusmeando que hacen. – Bernardo Silva puede ser todo, pero primero es chusma, así que no se quiere perder nada de lo que pase entre ellos.

Cuando llegaron a la cocina sus compañeros estaban anonadados por la imagen. El pequeño niño estaba despierto y muy contento hablaba en un inglés corto con un Julián que tiene un inglés corto también, pero de alguna manera se entendían. Decidieron sumarse, interrumpiendo lo que parecía un momento casi familiar y se sumaron a la conversación que duró hasta que debieron dejar el club para preparar el partido del día siguiente. Se venía un día lleno de emociones y de locuras.