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midnight

Summary:

Cale era bien conocido en el reino por sus escándalos una "vergüenza de omega".
Y Choi Han era el héroe más querido del reino.
La cosa era que la familia de Cale ya no sabía cómo rescatar su reputación y temían que su salud se afectara si no encontraba pareja pronto.
Y, del otro lado, los nobles temían que Choi Han un "Don nadie" ganara más poder.

Chapter 1

Notes:

- Historia sujeta a correcciones.
- Soy algo nueva en la plataforma si me faltó una etiqueta házmelo saber.
- Si la lees con traductor y algo no te queda claro, no dudes en preguntar.
- Es la primera vez que publico omegaverse, no creo que sea tan marcado.

(See the end of the chapter for more notes.)

Chapter Text

El joven pelirrojo no era tan malo como decían, la realidad es que era demasiado honesto y ese era su pecado, lo mejor y peor es que además de eso también era un buen mentiroso cuando se lo proponía y, por supuesto, no se dejaba mangonear por nadie. 

Para ser un noble ya debería estar comprometido desde hace mucho «se le están pasando los años» decían, y su padre el duque Deruth lo había intentado comprometer tantas veces… por supuesto en todas había fallado, lo que había llevado al surgimiento del rumor que decía: «el hijo del duque era un omega estéril y con un olor asqueroso hasta para los betas» (porque si, también habían intentado comprometerlo con betas). 

Cale, por su parte, procuraba ser ajeno a la preocupación de su familia, él planeaba vivir solo, alejado del mundo y recorrer el mundo cuando hubiera tiempo. 

 

Era un viernes por la tarde cuando Cale había ido de incógnito al castillo del príncipe heredero, ellos eran amigos desde hacía mucho pero muy pocos tenían conocimiento de ello, dado que ambos eran conscientes de lo que costaría en términos de reputación. 

Cale apenas había entrado a la oficina del príncipe y se había sentado frente a él cuando éste soltó:

 

―Tu papá vino hace un rato a pedirme ayuda para arreglarte un compromiso. ―El príncipe Alver apenas levantó la mirada, parecía estar muy ocupado con unos papeles.

Los labios de Cale temblaron y lentamente comenzó a soltar una risita.

―Y ¿te negaste? ¿Verdad?

―Cale, tu padre realmente parece preocupado… 

El mencionado soltó un suspiro. 

―Ya le dije incontables veces que no quiero casar-

Alver lo interrumpió. 

―Hazlo. 

Cale notó como el príncipe hacía sus papeles a un lado y centraba su mirada en él, ahora sus codos estaban sobre el escritorio y sus dedos cruzados.

―Acepté ayudar a tu padre porque se me ocurrió algo, ―Lo que sea que fuera, Cale tuvo miedo. La mirada fría y la sonrisa le revelaban que era algo para su beneficio. ―¿sabes cuál es el tema del momento entre los nobles? 

―... ―Cale no tenía idea y no le importaba. 

Alver soltó un suspiro. 

―¿conoces a Choi Han? 

―Si, o sea sé quién es. 

'¿Quién no ha escuchado de él?' 

Choi Han era tan amado por la gente, siempre que lo mencionaban iba acompañado de una buena expresión, los niños querían ser cómo él y el joven siempre demostraba estar dispuesto a ayudar. Era imposible no saber quién era. 

―Los nobles están furiosos por la fama y atención que está recibiendo últimamente. Quiero que te cases con él. 

―¿Qué?¿Por qué? Le daría una mala imagen, ¿También tienes miedo? 

El príncipe negó con la cabeza. 

―Es cierto que creerán que está en declive si se casa contigo.

―…

―... pero eso no pasará. Confío en que este matrimonio servirá mucho, tu reputación mejorará, tu familia estará tranquila y yo podré tener vigilado a Choi Han a través de ti. 

―¿Qué tontería es esa! ―Por inercia se puso de pie.

―Le prometí a tu padre que ayudaría, solo si tu aceptabas al candidato. Acepta a Choi Han. 

―No quiero. Y no me interesa tener buena reputación, ya te dije que solo quiero descansar en-

―Voy a pagarte. 

Cale detuvo sus reclamos y volvió a sentarse.

Alver sonrió y continuó hablando. 

―Por supuesto, debo hacerlo ya que sería como un trabajo. No tienes que casarte para siempre, solo hasta después de que me convierta en rey. 

'¿No es demasiado llegar a tal extremo por dinero?' 

―Piénsalo, no solo es el dinero de tu familia y mi paga, Choi Han es un héroe que también recibe buena paga. 

Cale realmente estaba pensativo. 

―¿Y cómo estás tan seguro de que Choi Han estará de acuerdo?

―Déjamelo a mí, haré que lo esté. 

El «haré» de Alver realmente era un «hice», porque había hablado con Choi Han previamente.

 

 

 

Fue unas horas antes que Cale, Alver había hablado con el Duque y aunque en un principio no estaba muy seguro de ayudar porque no tenía idea de cómo hacerlo pronto recordó que tenía a un invitado con el que comería después, Choi Han. 

La verdadera razón de porqué había aceptado ayudar era que sabía que en el fondo Cale no quería preocupar a su familia y que habría aceptado casarse hace mucho si no fuera porque, como decía él mismo, «esos tipos son peor que yo y siendo un omega eso lo pondría en demasiado peligro». Lo correcto era ayudarle a encontrar un compañero adecuado. 

Choi Han estaba en la boca de los nobles, Alver era consciente de que no tardaría en pasar algo grande, si bien había nobles que envidiaban su posición y deseaban su muerte también había otros que lo veían como un escalón a nuevas riquezas, estos eran a los que el príncipe temía y el tema de la conversación del día de hoy.   

―Alteza, aprecio su preocupación, pero soy consciente de la situación y tendré cuidado. ―El Joven de cabello oscuro colocó su taza vacía sobre la mesa. 

―No pareciera que fueras tan terco. 

El joven solo sonrió.

―Creo que la propuesta del duque Deruth es buena, como amigo de la familia Henituse y como tu amigo realmente me gustaría que aceptes. El hijo del duque no es exactamente como dicen los rumores. 

El príncipe Alver podía entender por qué el joven no estaría interesado en casarse con Cale. 

―Eres un alfa joven, por mucho que te resistas será inevitable que quienes se quieran aprovechar de ti te llenen de omegas hasta que te dejes encantar por alguno. Si aceptas el compromiso tendrás mi protección y la del Duque, puede que la gente piense que esto te traerá mala reputación, pero solo será un momento hasta que recuerden quienes son la familia más rica después de la familia real y para entonces ya no habrá nada que puedan hacer.

Hubo una larga pausa, Alver la dejó así porque vio la cara pensativa de Choi Han. 

―Alteza, ¿cree que el joven Cale y yo haríamos una buena pareja?

El príncipe no supo qué responder. 

 

 

 

 

Dos semanas más tarde Cale se encontraba sentado al lado de su madrastra, ella parecía entusiasmada con la organización de la fiesta de cumpleaños de su hijo. 

―Escuché que Choi Han también cumple años ese día. 

Cale asintió porque también había escuchado lo mismo. 

―Creo que es lindo que su compromiso se anuncie ese día ―agregó con una pequeña sonrisa que desapareció rápidamente. ―Sin embargo, ¿estás seguro de esto? Ni siquiera logro entender qué te motivó a aceptar este compromiso. 

El pelirrojo sonrió. 

―¿Quién no querría casarse con un alfa como él? ―Su comentario, por supuesto, era sarcástico, al menos él no quería. 

―Seguro que es un gran joven y realmente espero que sea un buen esposo. Es más joven que tú así que quizá debas tenerle un poco de paciencia, no creo que tres años sea mucho ¿no?...

Cale estaba tan sumergido en sus pensamientos que comenzó a ignorar lo que su madre decía, todavía no lograba entender cómo Alver había convencido a Choi Han, incluso le había enviado una carta hace unos y se negaba a leerla. 

‘¿Será que también le están pagando? ¿En qué clase de teatro me metí?’

 

 

 

Pasaron los días, Cale no pudo hablar mucho con Alver pero asumió que solo debía cumplir con su trabajo y el dinero llegaría. El príncipe tampoco podría asistir a la fiesta, solo enviaría a algunos representantes. 

Y el día llegó, la fiesta era lujosa y todos los nobles habían sido invitados, la mayoría de los muy hipócritas fueron porque eran unas víboras y por mucho que despreciaran al cumpleañero no podía vivir sin el chisme. 

Cale no podía negar que se sentía ansioso, realmente nunca había estado cerca de Choi Han y temía que su presencia le fuera demasiado pesada, esa también fue la razón por la que rechazó a algunos candidatos a prometido. Los minutos pasaban y Choi Han no llegaba, cuando Cale comenzaba a sentir alivio porque creyó que no lo vería el joven entró recibiendo la atención de los presentes. 

El joven guapo de cabello oscuro vestía prendas elegantes que no estaba muy acostumbrado a usar, respondió algunos de los saludos de los demás invitados y no dejó de caminar hacia dónde se encontraba el duque y su familia. 

Cale lo había visto antes, pero esta vez tuvo que prestarle más atención de la usual, parecía tan puro que le costaba creer que era un alfa dominante. Podía entender porque la gente lo apreciaba con solo mirarlo y comenzaba a sentir lástima por la cantidad de críticas que vendrían después de que se diera el anuncio oficial de su compromiso.  

―Buenas noches, disculpe mi demora ―Choi Han saludó al duque. 

―Está bien, por favor párate aquí ―El duque le hizo una seña para que se parara al lado de su hijo pelirrojo. 

Desde la perspectiva de Choi Han todavía no estaba seguro de que pensar sobre Cale. En este momento le parecía como una fiera tranquila a la que poco le importaba lo que estaba pasando, tenía una mirada antipática. 

Cuando los demás invitados vieron al joven héroe acercarse a la familia y colocarse al lado del duque comenzaron todo tipo de cuchicheos. 

El duque tomó su copa de y con ayuda de uno de sus cubiertos dio unos golpecitos para llamar la atención de la gente.

―Su atención por favor. ―el salón se quedó en silencio y todos miraron con atención. ―Primero que nada, me gustaría agradecerles su presencia y pedir una disculpa por el retraso. El día de hoy es muy especial para mi, mi hijo mayor cumple 23 años, por lo que espero que puedan disfrutar de este día con él. ―El duque miró a su hijo y sonrió. ―Sin embargo, hoy también los invité porque me complace anunciar su compromiso con el joven Choi Han. ―Hubo una pequeña conmoción, el silencio se transformó en uno incómodo, algunas personas cambiaron de expresión, otras cubrieron su rostro con el abanico y otras sonrieron de forma poco amistosa. ―Espero que todos ustedes puedan darles sus mejores deseos y por favor disfruten la fiesta. 

 

De reojo Cale pudo notar la pequeña e inocente sonrisa de Choi Han y Cale también les sonrió, esto comenzaba a darle satisfacción. Su sonrisa se detuvo cuando una mano envuelta en un guante se posó frente a él. 

―¿Bailamos? 

―¿Eh? ―Fue su primera reacción al ver al joven pelinegro inclinado frente a él, quería rechazarlo, pero el peso de la mirada de sus padres lo hizo asentir de inmediato. 

Bailaron en medio de todos, ambos estuvieron en silencio solo concentrados en no pisarse y en ignorar las miradas y murmullos de los demás. Unos minutos después Cale le hizo una seña para decirle que era suficiente, ya estaba cansado de la gente. Él caminó hacia el balcón, quería estar solo pero un instante después su ahora prometido apareció con dos copas de vino. 

―Toma ―Le ofreció la copa. 

Cale lo miró como si estuviera harto de él pero la aceptó. 

―Gracias

―¿Estás cansado? Puedo acompañarte a tu habitación. 

Cale casi escupe el vino. 

‘Este idiota ¿es consciente de sus palabras!’

―Solo quiero tomar aire fresco. 

―Oh, entonces ¿por qué no vamos a caminar por el jardín?

―No es necesario. 

‘¿Qué le pasa?’

Mañana de por sí sería un escándalo la noticia de su compromiso, ahora si le agregan que ambos se escaparon al jardín… la reputación de Choi Han terminaría por completo. 

―Yo… bueno, realmente quería darte algo ―El pelinegro buscó en el bolso de su traje y sacó una pequeña cajita, como era de esperarse cuando la abrió ahí estaba un hermoso anillo. 

Cale sabía que sus ojos no podían evitar brillar cuando veía algo caro. 

‘¿Eso será mío!’

―Feliz cumpleaños. Realmente espero que podamos tener un buen matrimonio, sé que no estamos ena- 

―Apúrate y ponlo ―Cale extendió su mano, no quería escuchar sus cursilerías.

―Oh, Claro ―El joven pelinegro sonrió y le colocó el anillo. 

Por la expresión del pelirrojo, Choi Han notó que su regalo le había gustado así que se sintió aliviado, había enviado a hacerlo de última hora con los diamantes que le habían dado en una recompensa. 

―Gracias, pero todavía no lo entiendo. 

―¿Qué quieres decir? 

―¿Por qué te esfuerzas tanto? ¿El príncipe te dijo que lo hicieras?

Choi Han se sorprendió por las preguntas, pero pronto recuperó su sonrisa. 

―Solo quiero que vivamos una buena vida juntos de ahora en adelante, eso es todo. 

A Cale todo le parecía muy sospechoso. 

―No hay forma de que alguien sea tan amable conmigo, ¿cómo te convenció el príncipe? 

Choi Han se quedó serio por un instante, recordó el acuerdo que hizo con el príncipe sobre no contarle a Cale nada de lo que hablaron.

―No hay forma de que hayas aceptado por gusto ―continuó cuestionándole.

―No e-es cie-erto.  

‘Es un pésimo mentiroso’

―Entonces ¿por qué aceptaste? 

―Porque me-e gu-usta-as. 

Cale soltó una risita. 

―Eres un mal mentiroso. 

En ese momento le dio la espalda, quería irse dramáticamente de ahí, pero recordó algo y se detuvo y volvió a pararse frente a él. 

―También tengo algo que regalarte ―Sacó una fina servilleta doblada por la mitad y se la entregó. ―Feliz cumpleaños. 

Se fue tan pronto como lo entregó, sin darle tiempo de agradecer. 

Choi Han desdobló la servilleta y se encontró con un fino y elegante broche.

Notes:

Este es el tercer "primer capítulo" que escribo de las historias choicale que tengo planeadas, aunque la segunda todavía no la público.

Gracias por leer.