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Language:
Español
Stats:
Published:
2023-09-29
Updated:
2025-06-08
Words:
88,485
Chapters:
37/?
Comments:
44
Kudos:
155
Bookmarks:
18
Hits:
3,507

La esmeralda de la bruja

Summary:

Hermione Granger falleció en la guerra.

Lo último que sus ojos vieron fueron los brillantes ojos esmeralda de Harry sin vida y lo último que sintió fue la agonía por la muerte de Ron. Y por más que ella luchó para protegerlos, fue asesinada también por Bellatrix Lastrange. Ahora, Hermione tiene una nueva oportunidad. De alguna manera regresó en el tiempo a cuando tenía once años y estaba apunto de ingresar a Hogwarts. Hermione usaría todos sus conocimientos y todo lo que estuviese a su alcance para proteger al chico que considera como su hermano, Harry Potter, y para evitar a toda costa aquellas muertes inmerecidas. Pero las cosas se siguen complicando y algunos secretos salen a la luz sin que ella se lo espere. El amor, la magia y un ardiente deseo de venganza se unen para lograr un solo propósito: destruir a aquellos que causaron todas esas muertes y desgracias.

¿Hermione logrará proteger a Harry y a todos sus seres queridos? ¿O el destino jugara en su contra? ¿Las cosas saldrán como ella lo espera o por el contrario, todo tendrá el mismo fatídico final? Y... ¿Qué tiene que ver Regulus Black con su madre de todos modos?

Las cosas se complicaron mas de lo que pensó que lo harían.

Notes:

¡Hola, aquí Honeybee!

Esta es la versión corregida y mejor (espero) de "La esmeralda de la bruja" que publiqué en wattpad. Los cambios no son muchos, en realidad, pero espero que les guste. ;)

Por cierto, si quieren buscarme en wattpad, tengo el mismo nombre que aquí. Entonces... ¡Continúen y sigan leyendo!

Chapter 1: Exordio

Chapter Text

Hermione miró todo a su alrededor.

Todo era un caos, pero al mismo tiempo una aterradora quietud estaba presente.

Lo que antes fue el imponente castillo Hogwarts, ahora mismo no era algo más que escombros. Heridos había por todos lados, al igual que personas llorando por la muerte de sus amigos o familia, todo eso dejando al descubierto lo cruel que era la guerra.

El miedo abrazaba su cuerpo, sosteniendo sus sentidos y manteniéndola alerta, la ansiedad la llenaba y la adrenalina la hacía moverse. Sus ojos marrones parecían querer soltar lágrimas, pero ella se negaba a llorar. No lloraría en medio de la batalla, por mucho que lo quisiese. Y cielos, ella realmente lo quería.

Polvo por causa del derrumbe de una pared se levantó y Hermione tosió con la varita sujeta firmemente en su mano. Sus pasos se movieron, escuchó un grito desgarrador y llantos, miró en dirección a los lamentos. Entre ellos George Weasley se abrazaba al cuerpo de su gemelo llorando desconsolado. Molly Weasley se acercó. Un grito mezclado con un llanto desgarrador se escuchó provenir de ella, mientras caía de rodillas al suelo y abrazaba el cuerpo de su hijo fallecido.

Hermione se acercó silenciosamente. Sus ojos marrones chocaron con ojos los negros de George. Y le dolió verlo con esa mirada tan destruida. Inconscientemente estiró los brazos en su dirección, George caminó los pocos pasos que faltaban para llegar a ella y la abrazó, aferrándose contra su pequeño cuerpo y escondiendo el rostro en el cuello de la chica, comenzando a llorar con desconsuelo.

Hermione lo apresó entre sus brazos en silencio, lágrimas silenciosas cayendo de sus ojos. Era cierto que no solía juntarse mucho con los gemelos Weasley, pero había pasado cada verano en su casa y había compartido con ellos más de una comida, era imposible no haberles agarrado cariño durante todo ese tiempo. Por qué aquel dolor insoportable en su pecho producto de la muerte de Fred era solo por causa del cariño que sentía por el chico, ¿no?

George se apretó contra ella, ambos cayendo al suelo, Hermione soportando el peso del pelirrojo sobre ella. “Se fue, Hermione.” George sollozó. “Él se fue...”

Hermione no fue capaz de emitir palabra alguna y solo abrazó con más fuerza al pelirrojo, acariciando suavemente su espalda en pequeños círculos. Por un momento, parecieron solo ellos dos en el lugar mientras consolaba a George. La magia entre ambos pareció fortalecerse aún con todo ese dolor en el interior de ambos.

O así fue hasta que unas risas se oyeron, irrumpiendo aquella quietud aterradora en el lugar.

Hermione se levantó en compañía de George. Su mano tomando firmemente su varita y apuntándola en dirección a las risas crueles de forma amenazante.

Voldemort y sus mortífagos venían allí, con Hagrid de prisionero y...

“¿Ese es...?” La voz de Ron se escuchó su lado.

Las manos de ambos se unieron, una chispa eléctrica y ligeramente dolorosa ante el contacto, pero lo ignoraron.

“No...” susurró Hermione.

“¡Harry Potter...!” la voz de Voldemort se oyó, cargada de una malicia y una cruel diversión. “¡está muerto!” gritó con júbilo.

“¡No!” el grito de Ginny se oyó, desgarrador y furioso, lleno de dolor.

Las risas de los mortífagos se escucharon con más fuerza.

Hermione vio el cuerpo muerto del que era su mejor amigo. Estaba herido y antinaturalmente pálido. Sus gafas estaban rotas y sus preciosos ojos esmeralda ya no tenían brillo alguno.

“¡Potter!” escuchó a Draco gritar.

Pero Harry no se movía. No reaccionaba. Hermione se acercó, siendo presa del pánico y el dolor, las lágrimas negándose a salir mientras caminaba.

“Hermione...” escuchó a George llamarla. Pero lo ignoró.

Las risas se escucharon, Voldemort la miró sin mediar palabra. Ron pasó a su lado, corriendo al tiempo en que lanzaba un hechizo a Voldemort y Hermione fue capaz de distinguir los ojos brillantes de furia y dolor de su amigo cuando sus ojos se encontraron por unos segundos.

Ella misma, siendo presa de sus emociones, se lanzó también al ataque. Ignorando el llamado aturdido de George a su lado. Ambos magos, Hermione y Ron, se lanzaron contra Voldemort en un estúpido impulso furioso.

Él mago oscuro río, dejándolos atacarlo mientras se defendía tranquilamente, luciendo aburrido.

Ginny Weasley se lanzó también, atacando a Voldemort.

Y así le siguieron muchos más.

El primero en caer fue Ron.

Un avada hecho por Bellatrix lo mató.

Hermione gritó de dolor mirando el cuerpo de su amigo caer sin vida al piso.

El dolor y la ira segó a la chica de cabellos castaños, mientras luchaba. Sin piedad, ella atacó y se defendió, lágrimas cayendo de sus ojos hasta que un hechizo la alcanzó y ya no pudo más, cayendo junto al cuerpo sin vida de su mejor amigo, de aquel chico que consideraba como a un hermano.

Sus ojos marrones chocaron con los ojos esmeralda vacíos de Harry. “Harry...” murmuró, estirando una mano a su dirección, tomando la mano de su amigo. Carcajadas se oyeron y el cuerpo sin vida de Ron fue lanzado a su lado. Hermione sollozó, tomando la mano de su otro amigo, y del chico que fue su primer amor, como pudo.

“¿Ya te cansaste de luchar, inmundicia?” la voz cargada de burla de Bellatrix llenó su corazón de un profundo resentimiento.

Hermione miró a la mujer y le regaló una sonrisa cargada de odio puro. “Púdrete, perra.” Y un gritó escapó de sus labios, mientras era alcanzada por un rayo de color verde esmeralda

‘Lo siento, Harry, Ron... Espero volver a verlos en otra vida.’  

Y aquel fue su ultimó pensamiento antes de morir.

Un cuervo pasó volando en ese momento. Su graznido marcando el cambio de algo.

.

 

.

 

.

 

.

 

"¿Esto es morir?"

Hermione se preguntó mientras flotaba en algún lugar.

"Es cómodo."

Finalmente, una de sus más grandes dudas estaba resuelta. Desde niña, ella se había preguntado qué ocurriría después de la muerte o cómo se sentiría morir. Y ahora tenía su respuesta.

Morir era cómodo.

Ella no sentía sus heridas producto de las torturas que Bellatrix le había otorgado antes, ni el dolor muscular producto de la batalla, ni el sabor metálico de la sangre en su boca por causa de la patada que alguien le había dado en el rostro. Mucho menos sentía el impacto que seguramente provocó el avada en su cuerpo.

Ella ya no sentía nada.

No sentía su cuerpo, era como si solo fuese una conciencia flotando en algún parte. Como si solo fuese energía pura a la deriva.

Las risas de Harry y Ron hicieron eco en alguna parte. Imágenes rápidas de recuerdos pasaron.

"Me gustaría verlos por una última vez..."

Sus días en Hogwarts, los momentos con sus padres, con sus amigos...

"¿Cuánto tiempo ha pasado?"

Energía cálida la rodeó, uniéndose a ella y dejándola. Guiándola por todas partes y a ninguna parte en particular.

"Siento que pasó mucho tiempo..."

Hermione no entendía que estaba sucediendo, pero le gustaba. Se sentía tan en paz que no quería irse nunca. Sin embargo, algo la llamaba con insistencia. Ella misma tenía la sensación de que necesitaba regresar a algún lugar, solo que no sabía con exactitud cuál.

"¿Hasta cuándo debo seguir aquí?"

La energía que antes fluía con calma comenzó a moverse rápido, embravecida.

"¿Qué está pasando? No quiero irme..."

<<Regresa.>>

Aquella voz habló con suavidad y firmeza al mismo tiempo, ordenándole y pidiéndole al mismo tiempo.

<<Regresa otra vez.>>

"¿A dónde?"

Hermione estaba confundida. ¿A dónde debería ir? ¿Por qué debería regresar? ¿Quién era ella? ¿Por qué estaba allí?

<<A TU HOGAR. VUELVE.>>

"¡Espera...!"

<<ELLOS TE NECESITAN. VUELVE.>>

"¿Quiénes...? ¡No! ¡Espera...!"

Hermione estiró su mano tratando de alcanzar esa energía que se alejaba cada vez más rápidamente.

Su cuerpo dio un brinco como si hubiese caído a algún lugar y abrió sus ojos de golpe. Recuerdos llegando a ella con un pestañeo.

Sus ojos enfocaron un techo familiar. Estaba cubierto de puntos que se iluminaban durante la noche como estrellas resplandecientes.

Hermione parpadeó un par de veces, mirando a su alrededor.

Paredes de color beige, cortinas blancas, un estante de libros y fotografías de ella con sus padres. Estaba en su habitación.

La chica de cabellos castaños parpadeó.

¿Qué estaba ocurriendo? ¿Qué ella no había muerto en la guerra? ¿Por qué estaba allí, de vuelta en su habitación?

Hermione no lo entendía. Ella estaba tan confundida sobre lo que estaba sucediendo en ese momento.

“¡Hermione! ¡Levántate o no alcanzaras a desayunar!” la voz de su madre resonó desde afuera de la habitación.

¿Desayuno...? ¿Qué?

Aun confundida, ella se levantó optando por obedecer a su madre, deteniéndose en seco en cuanto se enfrentó al espejo de cuerpo completo en su habitación.

“No... ¿Por qué?” Hermione balbuceó tocando su rostro.

Era ella misma, por supuesto. Pero una versión mucho más joven. Sus cabellos castaños enmarañados y desordenados, sus mejillas rellenas aún con grasa de bebé en ellas, sus facciones infantiles y sus dientes delanteros largos.

Era como si...

Parecía como si tuviese once años de nuevo.

Rápidamente, Hermione corrió a mirar la fecha en su calendario.

28 de agosto de 1991.

“¿C-cómo es posible?” Hermione tartamudeó.

Ella tenía once años.

Entonces... ¿Había regresado en el tiempo? ¿A la época en que cursaría su primer año en Hogwarts? ¿A caso... la magia se lo había permitido? ¿Había sido por algún hechizo mágico? ¿Cómo era eso posible? Ella no conocía ningún hechizo que permitiera regresar en el tiempo. Y estaba segura de que no había ninguno.

Hermione miró el calendario nuevamente.

Faltaban tan solo 3 días para ingresar a Hogwarts.

¿Qué es lo que haría...?