Chapter Text
Prólogo
El romance de JiMin había comenzado cuando era muy joven, se enamoró de un compañero de su curso cuando apenas terminaba la preparatoria y al poco tiempo quedó embarazado cuando uno de sus celos llegó sin avisar. El alfa había sido comprensivo, pero sus padres no, no les quedó más remedio que casarse y por petición de su pareja, JiMin tenía que quedarse en casa a cuidar su embarazo.
Después del primer hijo los años pasaron rápido, fue difícil al principio, las dificultades de criar a un niño mantenían ocupado al omega. Aún así, no le molestaba quedarse en casa a cuidar a su Jungkookie, disfrutaba estar ahí para su cachorrito que se había apegado mucho a él.
Con el tiempo las cosas fueron mejorando para el matrimonio, aunque nunca hubo una marca, vivían juntos y hasta se habían mudado a una casa más grande cuando la noticia de que el omega estaba embarazado de nuevo llegó. Solo eran una pareja normal, no existía una gran pasión y amor por el otro, pero estaban conformes con eso.
El embarazo no fue muy complicado para JiMin, era el segundo de todas formas y tenía siempre a JungKook que le acompañaba cuando no estaba en sus clases. Su cachorro era muy curioso y cariñoso, le gustaba tener la nariz pegada a su vientre todo el tiempo, solo olfateando al bebé que crecía ahí dentro. El omega estaba agradecido con la luna de que JungKook nunca hubiera tenido esa época rebelde donde odiaba a sus padres y solo quería huir con sus amigos, probablemente eso se lo debía a que aún al pasar los 18 años no se presentó. Era extraño, sí, pero él apostaba a que era porque sería un beta, los betas comúnmente se presentaban tarde o simplemente nunca lo hacían y solo sabían de su casta hasta que se hacían una prueba de sangre.
Probablemente eso causaba también que su cachorro fuera tan apegado a él, prefiriendo faltar a los planes con sus amigos antes que dejarlo solo, Aún cuando nació su segundo bebé, JungKook estuvo ahí, faltando a clases para ver a su hermanito y acompañar a su padre.
Él definitivamente lo amaba, los dos lo sabían, pero JiMin tal vez no había entendido cómo JungKook lo amaba.
