Actions

Work Header

Rating:
Archive Warning:
Category:
Fandoms:
Relationship:
Characters:
Language:
Español
Stats:
Published:
2023-04-14
Words:
5,099
Chapters:
1/1
Comments:
1
Kudos:
57
Bookmarks:
1
Hits:
1,246

Sorpresa

Summary:

Aquí verán a Sam y Mon en un pequeño mal entendido, solo denle la oportunidad fue un golpe de inspiración 🫰🏾🫶🏾

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Pov Sam

Con Mon llevaba un año de novias, y tres meses comprometidas si me preguntan estaba viviendo el sueño de mi vida, algo que jamás me imagine ya que mi vida estaba conducida para cumplir las expectativas de mi abuela por ser de la realeza así se suponía que tenía que ser, tenía dos hermanas mayores las cuales eran las que debían por línea de sangre tener más responsabilidad, pero con Neung viajando por el mundo para cumplir su sueño de artista, y Song muriendo en un accidente automovilístico toda la responsabilidad cayó sobre mí, se suponía que tenía que casarme con mi mejor amigo Kirk, tener hijos y ser toda una ama de casa, y en cierto punto aunque odiaba mucho la idea, estaba resignada a mi destino, hasta que mi ahora prometida llego a mi vida, desde el momento que llego a trabajar en mi empresa hubo algo en ella que me atrajo, y no lo pude evitar, con ella tuve mi primer impulso lésbico, y aunque tarde algunas semanas en aceptarlo me termine dando cuenta que si las deseaba y la quería para mí.

 

Por primera vez en mi vida tuve el impulso de hacer lo que yo deseaba sin esperar la aprobación de la abuela, y lo hice, Mon y yo iniciamos una relación en secreto, al principio tuvimos muchos problemas, por mi culpa porque yo no sabía comunicar mis sentimientos y pensamientos, y eso la exasperaba, gracias a las entrometidas de mis amigas fue que pudimos concretar nuestra relación, Mon y yo por meses estuvimos encerradas en nuestra burbuja de amor, en una interminable luna de miel, aprendiendo a darnos placer la una a la otra, a entendernos, a parte que en el trabajo también hacíamos un gran equipo , gracias a las ideas innovadoras de mi chica, la empresa se volvió a posicionar usando las redes sociales, pero todo lo bueno como muchas veces en la vida suele terminar, cuando la abuela descubrió mi relación con Mon como era de esperarse se inició una guerra, a su vez Kirk estaba dolido porque yo no podía corresponder a sus sentimientos, y no le fui sincera en comentarle que me había enamorado de alguien más.

 

A pesar de que después con la ayuda de mi hermana mayor, con todo el dolor que sentía en mi alma escogí a Mon sobre la abuela, porque no quería casarme con alguien que no amaba, y que ambos íbamos a ser miserables, pero eso no duro mucho, porque la abuela tuvo insuficiencia cardiaca, y pesaba más mi culpa, así que una vez más fui una cobarde y tuve que dejar a mi MonMon, y someterme a los preparativos de una boda que no deseaba, lo cual atrajo mi autodestrucción, no comía, no dormía, y me la pasaba llorando en la soledad de mi habitación en casa de la abuela, hasta que un día la abuela mando a buscarme, y me dijo algo que jamás pensé escuchar de sus labios.

 

Quería que fuera feliz, que podía ver el dolor que complacerla me estaba destruyendo, que trato de ignorarlo porque pensó que se me pasaría, pero que podía ver que me estaba desvaneciendo ante sus ojos, que prefería que yo escogiera a la persona que yo quisiera realmente estar, que me liberaba de mi promesa, yo estaba impactada, pero muy agradecida, al tener su consentimiento salí de su casa y me subí a mi Duampen para que me llevara hasta mi Mon, llame a todas mis amigas y ninguna me contesto, solo Jim me escribió en un texto que se estaban llevando a Mon al aeropuerto y me mando la ubicación, así que acelere sin importarme romper algunas leyes de tránsito, no podía dejar que la mujer que amo tomara ese avión.

 

Finalmente lo logre, pude detener la llega de Mon al aeropuerto, hablamos, lloramos, mientras le explicaba mi nueva situación, y le suplique que me diera otra oportunidad, ella accedió y pude recuperarla, y desde entonces no paraba de recompensarla por todo el dolor que nos cause, al principio había tanto sentimiento de culpa en mi corazón, que era insoportable, aun teniendo a Mon en mis brazos, tenía pesadillas horribles, que me dejaban sudando y temblando a mitad de la noche, y mi novia me consolaba, hasta que un día me sugirió que fuera a terapia, le hice caso porque como decía ella necesitaba avanzar, y eso solo lo haría si me perdonaba a mí misma, porque ella siendo de corazón tan puro me perdono sin pensarlo, pero yo no podía, solo podía pensar en el dolor que mi cobardía nos causó.

La terapia dio sus frutos, mi psicóloga me hizo entender que muchas de las decisiones que tome a lo largo de mi vida, fue por los traumas que viví en mi niñez, la muerte de mis padres, el abandono de mis hermanas, la castración de la abuela, esa educación donde me enseñaron que no debía mostrar ni expresar mis emociones, todo eso se fue acumulando, lo que hacía que me atormentara, después de muchas sesiones, y con la paciencia y amor de mi novia lo logre superar. Ahora me encontraba en un estado de mi vida que se sentía pleno, Mon y yo teníamos una excelente comunicación, ambas cuidábamos de la otra, y la pasión no se había apagado, ambas seguíamos siendo insaciables como nuestros primeros meses de novia.

 

Faltaba un día por cumplir 28 años, y si me preguntaban que deseo pediría les respondería que nada porque ya tenía todo lo que deseaba y más, mi abuela me aceptaba tal y como era, ya amaba a Mon, sabía que así seria ella es muy fácil de amar, nuestra compañía seguía en ascenso, Kirk y yo pudimos continuar con nuestra amistad, él ahora estaba comprometido con Kade y yo estaba muy feliz por ellos, yo estaba comprometida con la mujer más dulce y hermosa que tenía completamente desnuda entre mis brazos en este justo momento, era una de esas mañanas perezosas, donde solo contemplaba su belleza, mientras recordaba todo lo que hemos vivido, juego von un mechón rubio de su cabello, ahora ella estaba experimentando algunos cambios entre ellas el de su apariencia, ser rubia la hacía ver más adulta y estilizada se veía hermosa, ya no usaba su cabello largo como cuando la conocí, sino que lo llevaba corto a la altura de los hombros, cada vez que la veía me robaba el aliento, su rostro estilizado, sus labios rosados en forma de corazón, y que decir de su cuerpo, en los últimos meses le había dado por practicar Kickboxing, y eso hizo que su cuerpo se tonificara y ganara un poco de masa muscular en los lugares correctos. De repente me sentía encendida.

 

Comienzo a darle pequeños besos en su rostro, ella arruga un poco la frente y hace pucheros, yo continúo acariciándola con mis labios y voy bajando por su cuello.

 

—Sam, murmura entre pequeñas risas, veo que alguien está muy inquieta esta mañana.

 

—Ummm, buenos días Teerak, alcanzo a responderle. Con voz ronca.

—Buenos días bebé, iba decir algo más, pero una mordida en su cuello la hizo gemir.

 

—ahhhh me encanta tu forma de darme los buenos días ChanChan.

—Tú tienes la culpa por ser tan tentadora cariño, le digo entre besos.

 

Subo a sus labios y finalmente los acaricio con los míos, paso mi lengua por su labio inferior, antes de morderlo y chuparlo, para luego iniciar un beso apasionado, donde mi lengua toca la suya para empezar ese vaivén delicioso, empezamos a jadear, me separo un momento y unimos nuestras frentes.

 

—Sam deja de jugar, y hazme tuya.

—Amo cuando me dices directamente lo que deseas que te haga, y tus deseos son mis órdenes princesa Mon.

Me coloco encima de Mon, ambas nos estremecemos al sentir nuestra piel desnuda y caliente.

 

—Eres tan perfectamente tentadora cariño, le susurro.

— Y tú eres tan sexy Teerak no me canso de ti, siempre quiero más y más. Amo como me haces el amor, como si no pudieras tener suficiente.

 

—Tú eres la dueña de mis deseos Mon, de mi amor, le digo mientras empiezo a lamer y chupar su cuello, eres tan exquisita.

 

Mon empieza a retorcerse, a medida que voy avanzando con mis carisias. Cuando llego a sus senos, soplo mi aliento sobre ellos haciendo que los pezones se pongan erectos, empiezo a chupar el derecho, empiezo de forma suave, Mon acaricia mi cabello y deja una de sus manos en mi cabeza teniéndome cautiva diciéndome sin palabras que no me detenga, con mi mano derecha tomo entre mis dedos su pezón izquierdo pellizcándolo con algo de fuerza, haciendo que Mon levante sus caderas puedo sentir lo húmeda que esta, porque mojo mi estómago con sus jugos, sigo mordiendo y chupando, hasta que me muevo a su pezón izquierdo y empiezo a lamerlo y chuparlo, solo paro hasta lograr que estén rosados e hinchados, Mon tiene todo su torso rojo de la excitación, su frente perlada con un poco de sudor.

 

La miro y le sonrió complacida, lo cual la hace roda los ojos divertida.

—Veo que estas orgullosa con el desastre jadeante que me tienes bebé.

 

—Siempre estaré orgullosa de provocar todas están sensaciones en ti, que puedo decir cariño jamás se vuelve aburrido.

 

Dejo un beso casto en sus labios y comiendo a besar su estómago, comienzo a pasar mi lengua por sus abdominales, mordiendo chupando, hasta llegar a su pubis donde lo beso, luego abro sus piernas un poco y beso sus muslos, muerdo, chupo dejando algunas marcas —Sam déjate de juegos, te necesito me pide mi chica. Y sin más uso mi lengua para pasarlo por sus pliegues, haciéndola sisear de placer, su centro estaba hinchado, se veía rosado y reluciente, la boca se me hacía agua, su clítoris sobresalía de su capuchón paso mi lengua tentativamente y cierro mis labios en ese botón.

 

—Ahhhhhh, Sam, eso se siente tan bien, cuídame bebé por favor. Necesito tus dedos dentro de mí.

 

Yo solo gemía, cuando Mon me decía esas cosas me excitaba demasiado cuando me pedía que la cuidara.

 

Sin más preámbulo la estiro con tres de mis dedos, sorprendiéndola, como estaba tan húmeda era muy fácil, comienzo a estimularla. —Hazlo difícil amor, lo quiero más duro, lo puedo tomar. La miro y asiento, comienzo a penetrarla mas fuerte, esta tan estrella, tan caliente, puedo sentir que con cada embestida está más cerca, porque sus paredes vaginales empiezan a apretar mis dedos, por lo cual comienzo a chupar su clítoris, lo muerdo ligeramente y luego lo lamo y lo chupo y es lo que basta para que Mon se venga con fuerza, arqueando su espalda y diciendo mi nombre.

 

Limpio los restos de su corrida, y saco mis dedos y subo por su cuerpo lentamente, y la beso para que sienta su sabor en mis labios, llevo mis dedos a su rostro, ella los toma con una de sus manos y las lleva a su boca donde los chupa hasta dejarlos limpios —Oh me estas matando cariño le digo.

 

—lo dice la que me rompió con ese increíble orgasmo. Dice jadeando.

 

Mon comienza acariciar mi rostro, me besa apasionadamente, con su lengua toca las paredes de mi boca, no deja de besarme mientras va deslizando una de sus manos a mi centro húmedo, sé que no voy a durar mucho, estoy muy encendida, empieza a jugar con mi clítoris haciéndome estremecer, —Vamos cariño quiero que montes mi muslo, quiero verte venir encima de mí. Hago lo que me pide me incorporo sentándome a ahorcajadas sobre ella y empiezo a montarla buscando mi liberación, Mon aprieta mis pechos con sus manos mientras me muevo sobre ella. Me muevo frenéticamente, cuando estoy a punto de venir Mon masajea con dos de sus dedos mi clítoris y me hace venir con un grito ahogado con mi cabeza inclinada hacia atrás, podía sentir mi cuello y pecho rojo, cuando bajo de mi orgasmo, me tumbo ligeramente sobre Mon, quien besa mi frente sudada. —Te amo mi amor me susurra, también te amo cariño.

 

Nos quedamos así un rato dándonos mimos, hasta que decidimos tomar una ducha, donde ambas nos limpiamos, y empezamos a prepararnos para el día de trabajo, era viernes y aunque era el último día de la semana, teníamos muchos pendientes, Mon se termina de arreglar primero, me da un tierno beso, antes de bajar a prepararnos el desayuno, mientras yo termino de vestirme, para hoy escogí un vestido negro que estilizaba mi figura, y tenía un pequeño escote en la espalda, con unos tacones negros, me maquillo ligeramente mis ojos pero decido pintar mis labios de rojo para darle vida a mi rostro, roció un poco de mi perfume channel y bajo las escaleras suavemente. Al llegar al comedor ya la comida estaba servida pero no había rastro de Mon.

 

Frunzo el ceño, y comienzo a buscarla, me asomo por las puertas de vidrio que da a la piscina y la veo platicando por teléfono, estaba absorta tanto que no había notado mi presencia como estamos a una distancia considerable no podía escuchar con quien estaba hablando de forma tan animada.

 

Luego de unos minutos levanta su cabeza y nuestros ojos se encuentran, ella me sonríe, hoy se veía tan hermosa como siempre, llevaba unos pantalones de vestir blancos, con una blusa de seda rosa, y unos tacones de color rosa, intercambia unas palabras más y termina la llamada, cuando está cerca de mí me atrae a sus brazos, coloco mis manos alrededor de su cintura instintivamente y le pregunto — ¿Con quién hablabas Mon? Parecías muy concentrada, le digo con un puchero, aunque había mejorado mucho el tema de mis celos, he aprendido a manejarlos también resultado de mi terapia. —Era alguien del trabajo cariño, me dice suavemente. —No podían esperar a que llegaras, digo refunfuñando, ella besa mis labios y se ríe. —Oye era importante sabes que solo así mi equipo tiene autorización de llamar, asiento no del todo convencida.

 

—Bien vamos a comer, porque ya pronto nos tendremos que ir a la oficina, se nos hace tarde, Mon me da otro de esos besos que hacen que los dedos de mis pies se enrosquen, limpiando cualquier molestia de mi sistema. Media hora más tarde salimos de casa en nuestro mercedes, aún tengo a Miss Duampen pero ahora también tenemos una variedad de autos, no había mucho tráfico por lo que llegamos rápido a Diversity, saludamos a los empleados, acompaño a Mon a su oficina nos despedimos con un casto beso, y me dirijo a mi oficina.

La mañana se fue en un borrón, llega la hora del almuerzo, Mon entra con el almuerzo, comemos entre risas y abrazos, al terminar de comer, siento a Mon en mi regazo y doy suaves besos en su cuello, y luego a sus labios, al principio son besos con los labios cerrados, hasta que muerdo ligeramente su labio inferior y ella entre abre sus labios por el jadeo, y aprovecho acariciar su boca con mi lengua, nos separamos dejando un hilo de saliva, nos limpiamos los labios, Mon me toma de los hombros y me atrae hacia ella estaba a punto de besarme cuando suena su teléfono haciéndonos saltar —Ignóralo le digo.

 

—No puedo cariño, puede ser importante.

 

Mon salta de mi regazo, cuando mira el teléfono sus cejas se juntan en concentración y empieza a teclear furiosamente, yo solo la observo sintiendo un tirón en mi estómago muy conocido para mí, cierro los puños y comienzo a respirar profundamente para calmarme, algunos hábitos tardan en morir, inflo mi mejilla derecha con mi lengua, es un gesto que hago de forma inconsciente cuando estoy estresada, ya es la segunda vez que Mon está metida demasiado concentrada para mi gusto su celular.

 

Ella deja de escribir y coloca su iPhone en mi escritorio, y se acerca a mí, —discúlpame amor, era alguien del equipo que tenía una duda y debía contestarle, dice de forma apresurada, —Ummmm fue lo único que atine a contestarle, ella se acerca a mí y une nuestros labios, obviamente distrayéndome y esta funcionando permanecemos así un rato, hasta que ella rompe el contacto.

 

—Me gustaría continuar Sra. Anantrakul, pero ambas tenemos trabajo que terminar, ¿puedo usar tu baño un momento?

—Claro cariño, adelante, sabes que no tienes que preguntar, le contesto.

 

Me da un suave beso en la frente y se incorpora, recuesto mi cabeza por un momento y cierro mis ojos, hasta que escucho que el teléfono de Mon no para de sonar, me levanto para ver porque puede ser algo importante, lo desbloqueo, tanto Mon como yo tenemos nuestras respectivas contraseñas para caso de emergencias y esta era una, iba a contestar la llamada, pero mi vista se desvió a una conversación en line que tenía abierta me sorprendió que tuviera varios mensajes eliminados en esa conversación, eso no era típico de Mon y mis ojos no podían dar crédito a lo que leía, la bilis estaba subiendo por mi garganta..

 

El Chad era de una tal Danielle

Danielle: te espero nuevamente hoy a las 8.

Mon: si ahí estare nuevamente 😁.

Danielle: espero tu chica no se cuenta.

Mon: no tranquila, la voy a distraer, no se va a enterar

Danielle: bien no quiero que nos descubra todavía, te estare esperando para dejarte sin aliento.

Mon: no puedo esperar.

Mis manos empezaron a temblar, bloqueé el teléfono y lo volví a poner donde Mon lo dejo, me siento detrás de mi escritorio, empiezo a tocar mi cabello de forma frenética podían sentir los latidos en mi cien, señal de que un fuerte dolor de cabeza se venía, cierro los ojos y empiezo a respirar profundamente intentando calmarme, mi mente iba con miles de pensamientos por segundos. Escucho los pasos de Mon al salir del baño, ella me sonríe dulcemente hasta que mi rostro, su sonría cae y puedo ver en sus ojos preocupación.

—¿Te sientes mal amor?

 

—Solo un poco de dolor de cabeza cariño, logro responder de forma algo áspera.

 

—Le pediré Yha que te traiga una pastilla amor, ella se acerca y deja un prolongado beso en mi frente, te amo me susurra.

Me duele tanto el corazón en este momento, pero no quiero hacer una escena, necesito procesar lo que leí por accidente, solo le sonrió y también le susurro que la amo. A penas Mon sale de mi oficina, espero 5 minutos, intentando controlar mi respiración, tocan la puerta y entra Yha con una pastilla y un vaso de agua en una pequeña bandeja, le doy las gracias, la tomo, y le digo que voy a estar fuera de la oficina, que le avise a Mon que tuve una reunión imprevista y que tuve que salir rápido.

 

Apago mi teléfono y lo guardo en mi bolso, me voy al estacionamiento, me subo al auto y manejo hasta el consultorio de mi psicóloga, hace meses que me dio de alta, pero hoy sentía que la necesitaba, no quería hacer ninguna tontería, al llegar le pedí a su asistente que, si había un espacio libre durante esta tarde, y ella me respondió que estaba de suerte porque alguien había cancelado su sesión a última hora, y que podía pasar.

 

—Dra. Smith buenas tardes, la saludo.

 

—Oh Hola Sam que sorpresa verte, toma asiento, me dice señalando el sofá que estaba frente a su sillón, el consultorio estaba pintado de azul y claro y blanco, había algunas piezas de arte en las paredes, había un escritorio blanco con un pequeño librero, sobre el habían de forma de decoración piezas de lo que parecía un cerebro y sus partes. Había música instrumental de fondo a bajo volumen.

 

Tomo una respiración profunda y tomo asiento, me siento muy ansiosa, mi mirada fija en mis manos.

 

—¿Qué te trae por aquí esta tarde Sam?

 

—Es que creo que mi prometida me engaña, digo con un sonido roto.

 

Cuando lo digo en voz alta es como si una presa se rompiera, y comienzo a llorar, mis hombros tiemblan por los sollozos que salen de mi garganta, la Dra. Me tiende unos pañuelos le doy las gracias, y guardo silencio un momento, para calmarme.

 

—¿Y qué te hace pensar en eso Sam?

 

Retuerzo mis dedos sintiéndome apenada. —Es que sin querer lei un Chad de line que Mon tenía abierto en su teléfono, le juro que no quería fisgonear, es solo que ella estaba en el baño, y el teléfono no paraba de sonar, y lo iba tomar porque parecía importante, pero antes de contestar la llamada mi atención se desvió a esa estúpida conversación abierta.

 

Le cuento detalladamente lo que leí, la Dra. Solo me escucha atentamente, al terminar mi relato ella me responde.

 

—ummm quizás sea un mal entendido Sam, no sabes el contexto de la conversación.

 

—Sí, pero no hay que ser muy genio para darse, que se está viendo con esa mujer, que está teniendo una aventura.

 

—No Sam, recuerda lo que hemos platicado antes, lo que te enseñe, sabes cuál es mi lema suponer no es saber.

 

—Sé que lo que leíste te hirió. Pero sabes que ocultar lo que piensas y sientes no es bueno para ti, recuerda lo mucho que te costó lograr hablar abiertamente de los que sentías y pensabas. Mon se merece que le des el beneficio de la duda.

 

Asiento porque sé que tiene razón.

 

—Okey Dra, hablare con ella para que me explique qué fue lo vi.

 

—Muy bien Sam, sé que puedes hacerlo.

 

—Gracias Dra. Y perdón por dejarme caer en su consultorio sin cita previa.

 

—Tranquila no pasa nada. Me alegra que hayas decidido venir.

 

Nos despedimos, decido manejar a casa, para pensar y relajarme. Al entrar quito mis tacones y los dejo a un lado de la entrada.

Enciendo mi teléfono, le mando un mensaje a Mon de que estoy en casa por lo de mi migraña, le digo que voy a descansar, ella me responde y me dice que intentara terminar el trabajo lo más pronto posible, para que ya su equipo no nos esté interrumpiendo en el fin de semana. Acepto resignada, me despido, hago a un lado mi celular y me recuesto en el sofá, donde sin darme cuenta me quedo dormida.

 

Mon Pov

Estaba muy emocionada, porque mañana era el cumpleaños de mi novia, ahora prometida, la pandilla había alquilado nuestro restaurante favorito para la fiesta, me encontraba muy emocionada por el regalo que le estaba preparando en secreto a mi Sam, hace tres meses ella había hecho la propuesta de matrimonio más romántica y había puesto un anillo de diamantes en mi dedo, que ahora llevaba puesto orgullosamente en mi mano izquierda, llevaba semanas encontrándome con la dueña de una joyería ella se llamaba Danielle, Tee y Jim me la presentaron ellas estaban al tanto de lo que yo deseaba hacer para mi chica y como siempre estaban dispuestas a ayudarme.

 

Yo diseñe un anillo de compromiso para Sam, quería que ella también llevara uno, sé que ya estábamos comprometidas pero yo quería también tener un gesto especial con ella, y que llevara algo que me representara que dijera que ella también era mía, así que todo lo planee a sus espaldas, no me gustaba mentirle pero era para una buena causa, finalmente hoy en la noche iba a buscar el anillo terminado, según las propias palabras de Danielle me iba dejar sin aliento la vista.

 

A Sam le dio migraña, y se fue a casa temprano, yo quería ir a casa y cuidarla, pero debía completar mi misión primero, le pedí a Yuki que me viniera a buscar a la empresa a eso de las 7 y me llevara a la joyería, la tarde en el trabajo se fue en un borrón, mi celular suena y era Yuki diciéndome que ya estaba abajo, apago mi computadora y las luces de mi oficina.

 

Me subo al auto de Yuki, y con una plática amena llegamos a la joyería, Danielle nos recibe con un ligero abrazo, y nos acercamos a la vitrina donde saca la joya, mis ojos se llenan de lágrimas, era perfecto tal como lo imagine, era de oro blanco con una banda de diamantes rosados con un diamante un poco más grande estaba en el centro.

 

—Te dije que te dejaría sin aliento Mon.

—Oh vaya que sí, es tan hermoso Danielle.

—Amiga la verdad que te luciste con el anillo me dice Yuki mientras me abraza. — estoy tan feliz por ti.

—Gracias Yuki, y muchas gracias a ti también Danielle, hiciste un excelente trabajo, lo ame.

 

—Fue un placer Mon, me alegra mucho haber cumplido tus expectativas, gracias por confiarme tan preciado trabajo.

 

Nos despedimos y nos vamos, media hora después llegamos a casa, al entrar noto que las luces están apagadas, solo una lámpara estaba encendida al lado del sofá donde se encontraba Sam sentada, mirando el vacío, sus ojos están hinchados y rojos tenía mucho tiempo que no veía esa mirada y me preocupo. Con el corazón acelerado y el estómago hecho nudos me acerco hacia ella, y me siento suavemente a su lado.

 

—¿Sam, cariño que está mal?, intento agarrar su mano y ella la aparta bruscamente y se levanta del sofá y empieza a caminar por toda la sala, siento un nudo en mi garganta por su rechazo, no entiendo que hice mal.

Yo también me levanto y camino hasta donde ella esta aun paseándose y la tomo de sus antebrazos haciéndola parar, ella tiene la cabeza inclinada hacia abajo, huyendo de mi mirada. Con una de mis manos la coloco con cuidado en su mandíbula y la levanto, y la vista me rompe el corazón tiene los ojos llenos de lágrimas no derramadas, pego mi frente con la de ella y tomo una respiración profunda antes de volver a preguntar.

 

—Sam háblame, por favor, ¿Qué sucede?, recuerda que quedamos en ser sinceras, por favor no huyas de mí, de nosotras. Le susurro.

 

—¿Mon ya no me amas?, su voz a penas en un susurro tembloroso, que si no hubiera estado cerca de ella no alcanzo a escucharla.

 

—¿Qué? ¿Por qué me preguntas eso?

 

—No lo haces cierto. Dice con voz apagada, la abrazo fuertemente y le respondo

 

—Por supuesto que te amo Sam, mi amor por ti crece cada día.

 

La oigo suspirar en mi oído, y vuelve hablar.

 

—Yo no quería fisgonear, sabes muy bien que respeto tu privacidad, pero esta tarde cuando estábamos en mi oficina, que tú te fuiste al baño tu celular no paraba de sonar, así que iba atender por ti, porque podía ser importante, y entonces fue que vi por accidente un Chad de line que tenías abierto.

 

Mis ojos se abren ante eso, no puede ser pienso. Mientras Sam continua con su confesión.

 

—¿Quién es Danielle? ¿y por qué te hablabas con tanta familiaridad con ella?

 

—Parecían intimas, y no pude evitar pensar que me estas engañando, lo siento Mon, pero que podía pensar, me sentí tan mal, estaba en shock, así que salí de la oficina y me fui al consultorio de mi terapeuta, y ella me dijo que no debía esconderme, que debía preguntarte directamente— mi parte lógica me dice que ella tiene razón, pero la otra mi vieja yo entra en conflicto, esas inseguridades antiguas hicieron mucho ruido en mi mente esta tarde.

 

No la dejo continuar y la beso, a estas alturas lagrimas recorrían mis mejillas.

—Perdóname Sam, por favor mi amor perdóname.

 

— ¿Entonces es verdad?

— No mi amor, lo siento soy una torpe, todo es un mal entendido.

— Danielle no es mi amante, ella es solo alguien que me estaba ayudando con una sorpresa para ti.

— Pero... ¿Cómo?

— Si Teerak Jim y Tee me la presentaron con esa finalidad.

— Me siento idiota porque no solo arruiné tu sorpresa de cumpleaños, sino que te hice creer que te estaba engañando, oh Dios digo alejándome.

 

Ahora era yo la que caminaba de un lado a otro, Sam se acerca y me rodea con sus brazos desde atrás, con su mentón en mi hombro, se inclina y deja un beso en mi cuello.

 

—Perdóname tu a mi Mon, por pensar así de mal, pero entiéndeme la verdad los mensajes parecían muy sospechosos, me doy la vuelta aun en sus brazos y la miro a los ojos.

—No amor, no tengo nada que perdonarte, si yo hubiese estado en tu lugar también hubiera pensado mal, te agradezco que me hayas hablado, debo darle las gracias a tu terapeuta, ha hecho un gran trabajo contigo, Sam se sonroja, y se acerca para unir nuestros labios en un beso que se podía sentir la desesperación, el anhelo, el amor, sus labios contra los míos se sentía como siempre, correcto, se sentía a casa, mi hogar, lamo su labio inferior pidiendo permiso para entrar, ambas gemimos cuando el beso se profundiza la calidez de su lengua contra la mía es el paraíso.

 

—Te amo Mon.

 

—Te amo mi ChanChan, le respondo reanudando nuestro beso. Luego nos abrazamos y suelto un suspiro de alivio.

 

—¿Se puede saber que sorpresa me estabas preparando cariño?

 

Respiro profundamente y me separo ligeramente de Sam y la tomo de la mano de vuelta al sofá nos sentamos, tomo mi bolso y saco la cajita de terciopelo y la coloco detrás de mí, la idea era darte esto para tu cumpleaños, pero en vista de lo sucedido no quiero esperar más. Hace tres meses tú me hiciste una de las preguntas más hermosas, si deseaba ser tu esposa, lo cual como ya sabes acepte encantada, pero yo quería diseñar algo para ti, que me representara, que las personas pudieran verlo y saber que eres mía Sam.

 

Sam parece sorprendida, sus ojos se abrieron y brillaban con amor y devoción.

 

Pongo mi rodilla derecha en el suelo y tomo la caja y la abro.

 

—Sam Anantrakul, ¿me harías el honor de ser mi esposa?, se mía por favor.

 

Sam pone su mano en su boca y lágrimas caen en sus mejillas y se abalanza en mis brazos haciéndonos caer a las dos.

 

—Por supuesto que si Teerak quiero casarme contigo. —Te amo.

—Nos levanto del suelo, y nos llevó al sofá, tomo la mano izquierda de San y deslizo el anillo y beso su mano.

 

—Es hermoso mi amor, gracias.

 

—Gracias ti por amarme y por aceptarme, nos fundimos en un abrazo apretado. Esa noche hicimos el amor muchas veces hasta saciarnos, que mejor manera de recibir el cumpleaños de Sam que de esta manera.

Notes:

Espero les haya gustado, déjenme saber en comentarios sus pensamientos, hasta pronto