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Braille

Summary:

Louis es ciego, trabaja en una editorial braille.
Harry es terapeuta ocupacional, sabe lo básico de braille.
¿Cómo las dificultades de la vida se pueden convertir en oportunidades?

Chapter Text

El calor que llega a su rostro le hace recordar lo cerca que está la primavera. La sensación de cosquilleo en sus mejillas y su frente es agradable. Un leve picor en su nariz le recuerda que debe reforzar el uso de protector solar, pero no le importa. Decide aprovechar algunos segundos más, con su rostro hacia el cielo. La brisa rozando en su nuca, y el aroma a césped recién podado. Respira profundamente cuando se distrae con una voz masculina:

—Gemma, tengo miedo — Es una voz grave, como un ronroneo y un leve toque de nerviosismo. Un adulto quizás, bordeando los 20 años, no lo sabe, tampoco es como si pudiera mirar a la fuente de aquel sonido, porque no podría verlo.

—Por favor, Harry. Sólo son caballos— Una mujer, la voz femenina se escucha más cerca de Louis, qué huele en el aire el dulzor del perfume,  melocotón y quizás fresas.

—Pero... ¿y si me caigo?. Gemma, no quiero caerme— El hombre está cerca de Louis, un vibrato grave y el acento del norte muy acentuado. Louis sonríe levemente al imaginar al portador de aquella voz. Una persona muy educada, un hombre alto, de fuertes brazos, acompañado de su novia, una chica menuda y de mejillas rojizas. 

Si, Louis ama imaginar cómo son las personas, no puede verlas, pero eso no limita su imaginación al poner rostros y cuerpos a lo que escucha. Lo hace sentir menos aislado en su condición.

—Por favor, Harry. Por última vez, no te vas a caer— Insiste la mujer, su tono de voz ya demostrando la impaciencia ante el hombre.

—No puedes asegurar eso— La voz se agudiza.

—Dios mío— La mujer bufa, perdiendo la paciencia. Louis sonríe ante la situación. No es que sea un entrometido, pero no puede evitar la conversación de ellos —Soy tu hermana, créeme— Sigue imaginando a la mujer como menuda y de mejillas rojizas, aunque ya sabe que no es la novia. 

—Lo mismo dijiste cuando me enseñaste a andar en bicicleta y muy bien sabes aquella cicatriz que tengo en la rodilla— El hombre habla claramente con un deje de acusación y Louis está totalmente de acuerdo con él,  como hermano mayor sabe la cantidad de veces que le ha mentido a sus hermanas con el simple hecho de que se atrevan a realizar actividades, eso incluye cuando pequeños le dijo a su hermana Lottie que saltara desde el columpio y que podría volar, el resultado fue Lottie con un diente menos, una ida al hospital y un regaño y castigo para Louis. 

—Todos los niños tienen cicatrices de caídas, Dios mío, Harry. Por favor, súbete al puto caballo—

Louis se ríe por lo bajo, ella le cae bien.

—Lou, ya llegué— La voz y luego el toque de Lottie lo hacen reaccionar y llevar su rostro hacia la voz.

—Ya me estaba achicharrando ante el sol— Louis extiende la mano, para que su hermana pueda tomarla y guiarla hacia los caballos.

 

Es la rutina de todas las semanas que realizan hace años. Su madre ama a los caballos y les inculcó su gusto. Por lo que desde pequeños han aprendido a montar, y definitivamente fue algo que Louis no quiso perder cuando su vista se apagó por completo a los 15 años. Una enfermedad degenerativa se hizo presente a sus 12 años y desde ahí su vista se fue apagando hasta ser oscuridad. Sólo puede apreciar una pequeña luminosidad, simplemente para reconocer si aún es de día o de noche.

—Vamos— Como siempre, Lottie lo guía hacia el caballo que siempre acompaña a Louis, en realidad es una bella yegua llamada Furia, aunque aquella cualidad es todo lo contrario a lo que es. Furia es tranquila, pareciera comprender los pensamientos de Louis y se toma su tiempo para que él la monte, y la guíe por todo el césped alrededor del lago. Ambos disfrutan del paseo. Furia feliz de que no la está montando un niño inquieto que la jale con inseguridad —Oh, espera, Lou— Lottie le da el casco y el comienza a colocarlo mientras la espera —Hola, te sugiero que puedas cabalgar en otro caballo, eres... eres muy alto para aquel, y la montura puede quedarte muy pequeña— Louis sabe que le está hablando a otra persona, ya que su voz se escucha más lejana. 

—Oh, no lo sabía, gracias— El mismo hombre que Louis había escuchado, le responde. Harry responde de forma muy agradecida. Louis sospecha que él apunta a otro caballo, ya que Lottie le dice que sí.

—Muchas gracias, de verdad. Estoy algo nervioso— La voz de Harry es grave, lenta, las palabras se arrastran en su lengua. Una correcta articulación de ellas, pero aún el timbre de voz algo juvenil, nervioso. Es una voz agradable.

—No te preocupes, a todos nos pasa, pero son caballos bastante tranquilos. No tienes que hacer nada, ellos conocen muy bien la ruta, de igual forma, ya deberían estar acá los guías. Oh, si, ahí vienen— Lottie habla con animosidad, probablemente apunta hacia dónde están los guías. Ellos no los necesitan, Lottie siempre guía a Louis para poder montar a Furia, y ella tiene la expertise y la visión, por supuesto, de poder hacerlo por sí sola.

—¿También es tu primera vez?— La voz grave resuena solo a algunos centímetros de Louis, haciendo que de un salto, asustándose —Oh, lo siento, no quise asustarte— Una tímida risa nerviosa sale de aquel hombre.

—Tranquilo, sólo no te vi— Louis admite que su sarcasmo es difícil de entender, pero probablemente al tal Harry le lleve un tiempo darse cuenta que aquellos lentes Rayban, no sólo los utiliza para cubrirse del sol, si no que también para cubrir su mirada. No hay en realidad qué ocultar de sus ojos, puede parpadear, y su iris mantiene el tono zafiro. Es sólo que, Louis puede asegurar que es raro conversar con alguien y sentir que no te están mirando, por que no puede enfocar su mirada en alguien o algo en especifico —Pero no, no es mi primera vez, vengo todas las semanas— Le da una sonrisa cordial, aunque no sabe exactamente hacia donde esta Harry.

—Es mi primera vez, ¿algún consejo?— Louis gira su rostro hacia su derecha donde proviene la voz.

—Mmmh— Lleva su dedo índice a sus labios mientras piensa —Simplemente no jales fuerte las riendas, como dijo mi hermana, ellos son bastante tranquilos, pero si los jalas fuertes, pueden ponerse algo nerviosos— Responde finalmente. De fondo puede escuchar a Lottie hablando con la hermana de Harry, no logra escuchar completamente, pero sí hay algunas risas de por medio. Los guías ya han llegado y están dando algunas instrucciones a otro grupo de personas.

—Gracias ... Mi nombre es Harry— Dice de forma educada.

—Yo soy Louis— Pasan algunos segundos en silencio —Oh, disculpa, si quizás me extendiste la mano, lo siento, soy ciego— Louis apunta con su índice hacía su rostro —Así que si... no te vi— Hace un chasquido y un levantamiento de hombros, quitándole importancia a sus palabras. Odia que su condición genere en la gente la sensación de que es un pobre hombre, que necesita la ayuda constante de alguien. 

—Oh, si, yo... disculpa, aún tengo extendida la mano— Harry ríe, sonando algo nervioso.

—En ese caso...— Louis extiende la mano, y sólo un segundo después siente la mano ajena sobre la de él. Una mano más grande, cálida, siente algunos anillos fríos sobre su piel. Sacuden su mano y luego ambos se separan. Louis puede seguir sintiendo el calor en su mano.

—Oh, ya me toca, los guías están con Gemma, mi hermana— Louis siente una mano sobre su hombro izquierdo —Muchas gracias por el consejo— Un simple apretón y luego el vacío que deja su toque.

—Lou, ¿por qué aún no estás montado?— Lottie le toma la mano y lo acerca hacia el pelaje suave y grueso de Furia. Es la rutina de siempre, Louis desplaza sus dedos acariciando al animal hasta sostener el estribo en su mano y posicionarse para subirse. Sabe que Lottie sigue ahí, puede sentir su presencia, así que se impulsa en el suelo y monta de forma rápida. Louis acomoda su trasero en el asiento y luego toma las riendas entre sus manos. Furia da una leve sacudida acomodándose también a él. 

Segundos después la voz de Lottie les indica que pueden avanzar. Louis da un toque con su talón y Furia comienza a avanzar. 

A lo lejos puede escuchar la risa de Harry y algunos sonidos de sorpresa. Es agradable, Louis sonríe mientras Furia avanza por el césped, que de vez en cuando relincha, aunque su paso no se altera, manteniendo tranquilo a Louis.

La cabalgata le entrega paz, es un momento donde se conecta consigo mismo, reflexiona acerca de todo lo que le ha sucedido en la semana, en su trabajo, y en su vida personal. Su trabajo es agradable, aunque a veces demandante. 

Trabaja en una de las pocas imprentas del país que dedican su actividad para realizar audiolibros y libros en braille. Él es el encargado de la traducción de los libros clásicos a braille. Por ahora están trabajando con una colección infantil, que le genera nostalgia, ya que son libros que su madre le leyó cuando pequeño, y aún puede recordar las imágenes, como la del sombrero, o la boa con un elefante en su estómago, de el principito . Es difícil de llevar a cabo en braille, pero Louis es el encargado de que ese proceso se haga correctamente y hasta ahora así lo han realizado. Han ganado diversos estímulos económicos para expandir su trabajo, no sólo en Londres si no intentando abarcar todo Inglaterra y en un futuro, que espera que no sea lejano, también a toda Gran Bretaña. 

En cuanto a su vida familiar, vive con su mejor amigo, Liam. Se conocieron el primer día de Universidad y la sensación de ambos de conocerse de toda la vida hizo que formaran una amistad. Con él todo se vuelve más fácil, en el apartamento que comparten tienen pocos muebles, y Liam intenta mantener el desorden restringido a su habitación. 

La rutina es bastante simple y cada uno sabe que hacer. Louis pensó que se volvería algo difícil cuando Liam comenzó una relación con Zayn, pero a decir verdad, Zayn ha sabido acomodarse bastante bien a la relación de ambos, y es agradable cuando lo visita y se dedican a ver, o en su caso a escuchar una película, sabe que el audio descriptivo es una mierda, pero Zayn jamás se ha quejado. Así que se siente con suerte de tener dos amigos como ellos. 

Sin embargo, a veces se siente sólo, no lo admitiría delante de Liam, pero a veces se queda escuchando las conversaciones de ellos, y puede sentir algo de celos, no por Liam, él es la mejor persona que ha conocido y Zayn es la mejor persona que ha conocido para él. Pero le gustaría experimentar eso, ser gay y ser ciego no es una combinación muy común, por lo que sólo se ha restringido a contacto ocasional, ya que en relaciones establecidas parecen ser más efímeras de lo que desea. 

Si, extraña el coqueteo y el cortejo con un hombre, las manos unidas para ver una película, o comentar en un restaurant la semana de ambos. Pero bueno, no todo se puede tener en la vida. Louis tiene un sueldo que cualquier persona se lo envidiaría, y sabe que es privilegiado dentro de su propia comunidad, ya que aún, la discriminación laboral a personas con discapacidad es un gran motivo de desempleo, por lo que intenta ayudar y apoyar en todo lo posible. Parte de su sueldo, lo destina a la investigación para enfermedades degenerativas, como la de él. Es extremadamente poco probable que el consiga ver algún día, el daño que se ha generado en su vista es completo, pero espera que para la generación siguiente ya haya avanzado la investigación y puedan ganarle al tiempo en una enfermedad degenerativa como la de él. 

Sumido aún en sus pensamientos, la voz masculina de Harry se escucha cerca de él.

—¿Mmmh?— Dice al darse cuenta que Harry parece haberle hablado.

—Oh, si, decía que el día está perfecto para cabalgar. Hay suficiente sol, una brisa refrescante, y se puede ver todo el... oh...— Se queda en silencio.

—Tranquilo, creo que te refieres al lago, ¿cierto?— Louis responde tranquilamente. No es la primera vez que sucede, es normal, no puede pretender que la gente no le diga las cosas que ve y sentirse mal por no verlas. 

—Si, al lago— Dice Harry con la voz un poco más suave. 

—Quedé ciego a los 15 años, así que sé como se ven la mayoría de las cosas y lugares— Dice simplemente. Louis jamás se ha ofendido y hoy está de buen ánimo para incluso, explayarse más —Siempre he venido a este lugar, desde que soy pequeño, así que sé exactamente el color del lago y como se ven algunas montañas a lo lejos. Espero que aún no hayan talado el hermoso eucalipto solitario de la entrada— Dice al evocar a su memoria el lugar. Recuerda jugar con Lottie cuando ambos apenas estaban cabalgando, se perseguían alrededor del tronco del eucalipto, y cuando se cansaban, recogían las hojas y las partían respirando el aroma mentolado que salía de estas. Sentían como sus pulmones se expandían y se guardaban algunas en los bolsillos para repetir la experiencia en casa. 

—Oh, no, sigue ahí. Fue lo primero que me llamó la atención al entrar, es muy bello— Responde Harry con el tono de voz animado. 

—Lo es— El silencio se apodera de ellos, no es incómodo. Puede sentir la presencia aún de Harry cerca de él, el galope tranquilo de su yegua e incluso puede oler vainilla mezclado con sándalo, probablemente el perfume de Harry. 

—¿A qué te dedicas, Louis?— Harry pregunta algunos minutos después. Louis se lo imagina con los ojos cerrados y disfrutando de la brisa en su rostro, ¿cómo será?, ¿su cabello será corto o largo?, ¿Su piel será pálida o trigueña?, ¿su rostro serán redondo o alargado? hay muchas preguntas que rondan en su mente.

—Trabajo en una imprenta de braille, nos dedicamos a pasar los clásicos libros a sistema braille— Louis ha intentando en estos años que el acceso a los libros clásicos sea prácticamente un derecho para los niños y no sólo para ellos, ya que muchos adultos ciegos, jamás han tenido la oportunidad de leer por su propia cuenta los clásicos infantiles. 

—Oh, eso es genial, ¡es maravilloso!— Harry alza la voz, sonando sincero. 

—Gracias, ¿y tú?, ¿a qué te dedicas?— Pregunta intentando desviar la atención. Nunca le ha gustado ser el centro de atención. 

—Yo, aún estoy en la universidad, estudió terapia ocupacional. De hecho, por eso estoy aquí, le tengo un poco de miedo a los caballos, pero debo empezar una pasantía donde trabajaremos con equinoterapia— Harry ríe, una melodía demasiado hermosa, piensa Louis —¿Te imaginas el terapeuta con miedo a los caballos en una terapia de equinoterapia?— Ambos ríen ante las palabras de Harry —Yo... puedo entender un poco de braille—

Louis se sorprende y gira su rostro hacia Harry como acto reflejo —¿En serio?, no es común saberlo— Está familiarizado a que nadie conozca del sistema braille, sólo su familia ha aprendido, e incluso así, sólo manejan lo básico. En el Reino Unido hay una aproximación de 170.000 personas ciegas, por lo que el braille es un sistema minoritario de comunicación. 

—Si, tuve una asignatura, fue bastante básica, pero luego en el hospital infantil donde hice una pasantía, uno de los terapeutas manejaba el sistema bastante bien, así que ocupamos la maquina de braille para poder traducir la información de las terapias—

—Oh, wow— Pocas veces Louis se queda sin palabras, pero esta es una de ellas. Esta sorprendido.

—Si, fue bastante genial, de hecho, no sólo traspasamos la información de nuestras terapias, también ayudamos a traspasar información general del personal de enfermería, o algo tan simple como la ficha de los datos de ingreso— La voz de Harry le llega tranquila, sin un ápice de egocentrismo, incluso podría ser algo avergonzada —Todas las personas tienen derecho a una salud equitativa, y a entender la información que se les entrega— 

Queda gratamente sorprendido, las palabras no salen inmediatamente de su boca, por que se queda con la frase final de Harry, siempre ha sido una lucha enfrentarse a situaciones básicas como ir al médico, una hospitalización y el entender lo que se le está diciendo al paciente. Ni siquiera vale la pena nombrar el resto de trámites que son imposibles de hacer, como ir a sacar un documento al banco.

—Eso es maravilloso— Contesta algunos segundos después —Hacemos algo similar entonces. Pero... wow... Es genial lo que has hecho en el hospital, muchas gracias— Louis sonríe de forma sincera, aún sigue sorprendido.

—Si, bueno... es lo mínimo que puedo hacer. Me gusta mucho lo que estudio. Me gusta potenciar a las personas y que logren una inclusión en diferentes aspectos de la vida— Antes de que la conversación continúe, siente el jalón de Furia al detenerse, y su cabalgata ya se ha terminado. Mucho más rápido de lo usual, gracias a la conversación con Harry. 

Louis siente la mano de Lottie en su brazo y esa es la indicación para bajarse.

Puede escuchar a Lottie conversando con él, pero sus sentidos están puestos en la voz de Harry que conversa con Gemma.

—Oh, em, ¿Harry?— Louis eleva un poco la voz, haciendo que Lottie, Gemma y Harry se queden en silencio.

—¿si?— La voz en calma lo hace sentir nervioso. Louis no sabe de donde sale la valentía que está sintiendo en estos momentos, pero ¿qué es lo peor que pueda pasar?.

—Eh, yo me preguntaba si me darías tu número de teléfono— Puede escuchar el gemido ahogado de Lottie detrás de él, y Dios, jura que podría darle un golpe a su hermana, pero decide mantenerse quieto, obviando su actitud. 

—Oh, si, si, claro— La risita agradable de Harry llena el espacio, y Louis sonríe, como no ha sonreído en algunos meses. Mete su mano en su pantalón y le extiende el móvil a Harry —Marcaré a mi número para dejar registrado el tuyo— Pasan algunos segundos y recibe su móvil de vuelta —Que tengas un buen día, Louis—

—Tú también, Harry— Sigue sonriendo, sus mejillas ya están doliendo, pero no importa.

Es sacado de su ensimismamiento cuando Lottie jala su brazo llamando su atención.

—¿Qué?— Pregunta.

—¿Qué fue eso, Lou?— Pregunta ella, mientras ambos caminan hacia el automóvil.

—No lo sé, sólo se sintió bien hacerlo— Intenta decir lo justo y necesario, evitando que su hermana quiera seguir indagando más.

—Uy, Dios, quita esa cara de enamorado— Lottie le pica con el dedo en las costillas haciendo que su cuerpo se retuerza.

—Hey, no molestes, o pagarás tú el almuerzo—Louis le da un manotazo en la mano, alejándose de su toque, aunque luego la vuelve a acercar ya que ella lo está guiando —Y no estoy enamorado idiota, solo soy amable—

—Se te ocurre ser amable con el chico más lindo que ha pisado este lugar— Le dice ella con un tono de voz agudo.

—¿Es guapo?— Louis la jala del brazo, envolviendo su mano sobre su hombro y dándole un medio abrazo.

—¿Por qué te importa?, solo eres amable, ¿no es cierto?— Lottie se ríe y Louis sonríe.