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Español
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Published:
2022-05-15
Updated:
2022-05-15
Words:
3,123
Chapters:
1/?
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175

El Santuario del Ironstrange

Summary:

Bienvenido a este espacio dedicado al Ironstrange lleno de misticismo, tecnología y muuuuuucho amor.

Preparense para todo tipo de escritos que se me ocurran. Recibanlos con todo mi amor.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Multiverse of love

Chapter Text

Aunque Kamar-Taj le había mostrado la manera de controlar sus poderes y canalizar sus miedos, América aún tenía un largo camino que recorrer. Razón por la que Stephen Strange ahora se encontraba en un lugar desconocido, en una realidad alterna buscando al Hechicero Supremo de esa dimensión.

Necesitaba enviarle a Wong su paradero, quién se encontraba en una misión de una semana. Era la única persona que podría rastrearlo y llevarlo al universo correcto.

Aparentemente ese lugar era idéntico a su mundo, recorrió las calles y todo era idéntico. El santuario estaba en el mismo lugar que debería y cuando la magia reconoció su firma, las puertas se abrieron de par en par, dejándolo ingresar.

Después de tener desagradables encuentros consigo mismo, un suspiro de tranquilidad salió de sus labios cuando su doppelganger apareció, flotando sobre la escalera y llegando frente a él; no había rastros de maldad en su mirada y la magia que podía sentir, era totalmente benigna. Mismo rostro, incluso el increíble vello facial, el aspecto no variaba en lo absoluto.

Sin embargo, aún no bajaría la guardia.

─Puedo imaginar que estas aquí por accidente.

La misma voz, pero las expresiones de su rostro eran ligeramente menos tensas y las duras líneas que se formaban estaban suavizadas por la paz que parecía emanar su doble.

─Si, yo… quiero enviarle un mensaje a un amigo para que me encuentre y me lleve de nuevo casa. Al parecer los portales no son una opción.

─No, no lo son. Imagino que ese amigo del que hablas es nuestro siempre fiel Hechicero Supremo Wong ─Strange le otorgó una sonrisa amable ─también, he de imaginar que tu viaje fue largo ¿se te ofrece algo de comer o tomar? ¿una siesta quizás?

─Ah ─Stephen se quedó mirando al hechicero fijamente, definitivamente demasiado agradable para ser una extensión de sí mismo. Muchas personas habían dicho que no variaba la actitud de Stephen Strange en el multiverso, el mismo bastardo arrogante, pero este era demasiado diferente. ─té, gracias.

─Lo siento por asustarte, sé que es difícil vernos en una posición donde la amabilidad es nuestro fuerte, pero mi esposo ha sido el culpable de mi mejoría.

Stephen no pudo evitar abrir la boca y detener su andar detrás de su doble de camino a la cocina ¿había escuchado bien? ¿acaso dijo ‘esposo’? ¿quién era su esposo en esta dimensión? No había nadie que le atrajera de esa manera, es decir, su sexualidad siempre estuvo bien definida, amó a Christine con todas las fuerzas de su corazón. Y Clea, quién era su interés amoroso más reciente, no era un hombre ciertamente.

Terminó saliendo de su estupor, cuando la curiosidad lo hizo correr detrás de el Strange de esa dimensión quién con toda tranquilidad se encontraba con sirviendo con gracia y paciencia una taza de té.

─P-pero soy heterosexual…

─Bisexual en este universo, aunque un poco más inclinado a amar a los hombres si me lo preguntas. Supongo que es una sorpresa total para ti.

─Sorpresa es quedarse corto en realidad ─Stephen tomó asiento en la enorme mesa de la cocina. ─entonces ¿quién es nuestro esposo?

Mi esposo ─ahí estaba, la expresión de celos y hombre territorial que caracterizaba la esencia de su ser podía mostrarse pacifico, pero Stephen demostraba su temperamento no muy agradable cuando se trababa de las personas importantes en su vida. Stephen se sonrojó, desviando su mirada de la de su doble, quién tenía el ceño fruncido y la sonrisa amable había desaparecido de su rostro.

─Mi error. Lo siento.

Ante el silencio sepulcral entre ambos hombres, Stephen se sintió verdaderamente incomodó. Solo sonido de la puerta principal abrirse y el hecho de que la capa quién había permanecido extrañamente quieta hasta ese momento salió volando a recibir al invitado hizo que Strange soltará un suspiro.

─Si me disculpas.

El té levitó hasta quedar frente a él en la mesa, y esa fue la señal para que Strange dejara la cocina. Siendo quién era, la curiosidad no pudo ser contenida, por lo que ignorando la bebida se levantó, saliendo de la habitación, para quedarse petrificado con la escena frente a él.

Ciertamente Strange no estaba mintiendo, podía ver la figura corta a la que se aferraba con fuerza, un par de manos descansando en la nuca de su doble y el sonido de un beso bastante profundo rompiendo el silencio del Santuario. El amor que se profesaban las dos personas frente a él le hicieron sentir un vacío en su cuerpo, palpable y casi doloroso.

Wow, esa fue una gran bienvenida.

Toda sensación de dolor quedó eliminada por la sorpresa que plagó su ser. Esa voz, esa voz la conocía después de mantener pesadillas de Titán, de la sentencia de muerte que le dejó a un hombre inocente. Tony Stark.

¡Tony Stark era su esposo en ese universo!

¡Por los Vishanti! Necesitaba gritar.

─ ¿Nuevamente estás jugando con tus clones?

Alejándose de Strange, ese Tony Stark le dedicó una mirada no muy impresionada. No se acercó en lo absoluto, pero sus manos bajaron a los hombros de su amado y sin prestar más atención a su persona, se concentró en su amado besándolo nuevamente con más suavidad y dulzura, si era posible.

─Es un invitado. De otro universo.

─ ¡Vaya! En serio necesito actualizar mis estudios sobre el multiverso, tenemos mucho trabajo por delante querido.

Tony avanzó hacia él, Stephen seguía en su estado de shock total. No podía creer que en este universo su pareja sentimental, corrección… su esposo fuese Tony Stark, el hombre que en su propio mundo sacrifico por el bien de todo el universo.

─Hola otro tú. ─esa sonrisa amable y el rostro carente de las emociones tan dolorosas que al Tony Stark de su dimensión lo caracterizaban, la vida había sido benevolente con el hombre frente a él ─diría que me sorprende verte, pero Stephen ha hecho un uso bastante inadecuado para esas habilidades que tiene ─esa sonrisa traviesa provocó en Stephen Strange que todas las tonalidades se le subieran al rostro.

─Por favor, no comiences a traumatizar a esta pobre versión de mi ser ─Strange se acercó posando su mano en la cintura del más bajo, nuevamente la posesividad se hacía presente ─pórtate bien, necesito hacer unas diligencias.

─ ¿Cuándo no me he portado bien?

─No me hagas decirlo, no te voy a avergonzar con las visitas.

Strange se agachó para depositar un beso sobre su mejilla. Y con un gesto rápido se abrió un portal, Stephen sintió la brisa fría de Kamar-Taj y la basta cantidad de libros que constituían la biblioteca del lugar.

─No tardaré.

─Sip.

Strange no dudó en darle una mirada de advertencia que Stephen no iba a dudar en tomar en cuenta. El portal se cerró, Tony se despedía moviendo su mano con una sonrisa bastante feliz. Encontrándose nervioso por la presencia del otro hombre, Stephen no pudo evitar toser para cortar el silencio del lugar.

─ ¿Stephen ya te ofreció algo?

Stark no dudo en avanzar por el santuario a la cocina, yendo directamente a su cafetera para servirse una enorme taza de café, siendo seguido por la Capa de Levitación, quién se había quedado como guardián por ordenes de su maestro, Stephen hubiese hecho lo mismo, bajo las mismas condiciones.

─Un té.

─Genial, vamos. Quiero saber todo del mundo donde provienes, podemos platicar en el estudio. La firma de mi Stephen es más fuerte en ese lugar y por ende puede sentir mi presencia constantemente; es bastante sobreprotector, así que le evitaré un aneurisma y cumpliré la promesa de portarme bien.

Las neuronas de Stephen hicieron implosión ante el hecho de que en este universo estuviese casado con Tony Stark, en cualquier otro momento hubiese creído que todo era una farsa bien elaborada; pero el ver la familiaridad y amor con la que estas dos versiones del universo se comportaban, en lugar de incredulidad la envidia estaba creciendo.

Efectivamente, cuando Tony abrió la puerta del estudio de Strange sintió la familiar firma mágica de su cuerpo, claro de una forma diferente y mucho más poderosa (estaba consiente de que aún no explotaba ni una cuarta parte de todo su potencial).

Tony lo encaminó frente a los dos sillones de aspecto antiguo y se dejó caer en uno, acunando la taza de café entre sus dedos, dándole un par de sorbos; Stephen hizo lo mismo, mirando con curiosidad el lugar demasiado familiar y a la vez tan diferente.

─Entonces cuéntame, ante tu rostro de total shock por lo que viste, imagino que tú y yo no estamos relacionados en ese mundo que vives.

─En mi mundo tú estas muerto. Nosotros no éramos tan cercanos para llegar a esto… a casarnos. No teníamos una relación así,

─Oh.

Stephen se dio un golpe en el rostro por lo brusco que había salido el comentario, en cierta forma el tener al Tony Stark de este universo frente a él, había provocado que la culpa que había tratado de ocultar apareciera reprochando sus acciones que llevaron a la muerte del poderoso vengador.

─Fue mi culpa.

─Lo siento mucho ─Strange se sorprendió cuando sintió la suave extremidad de Tony sobre su mano temblorosa, un toque tan rápido que sería cuestionable de no ser porque Stark se había alejado en un movimiento veloz.

─Fue por un bien mayor, se que era un sacrificio que tenía que hacer, pero el pensar que dejé a una niña sin padre y a una esposa sin el amor de su vida…

─ ¿Tengo una hija? Oh, por favor cuéntame, que vida tenía…

Strange quería llorar, este Tony ni siquiera parecía molesto por saber que en sus manos había muerto, incluso tuvo la delicadeza de consolarlo, como si su asesino no estuviera frente a él.

─Se llama Morgan y es preciosa, te casaste con Pepper Potts, fuiste feliz durante cinco años hasta que te arrebaté tu felicidad…

─No me veo casado con Pepper… ─nuevamente Stark interrumpió arrugando la nariz y frunciendo el ceño ─ella esta felizmente casada con Rhodey, mientras yo te tengo a ti… bueno al tú de esta dimensión.

─ ¿Cómo terminamos juntos?

─Veras eso es muy divertido, resulta que terminé en fuego cruzado de una batalla mágica. Fuiste mi héroe y me salvaste… Y al resto de mi clase, realmente no fue una buena idea hacer una excursión a Central Park, ni siquiera tenía nada que ver con lo que estaban estudiando, pero quería un perrito caliente. Entonces, apareciste con ese bidi babidi bo y wow, nunca había visto a un héroe tan hermoso como tu; existe el Capitán América y vaya que es sexy, pero esos ojos, rostro y cuerpo… ah, eras el paquete completo.

─Yo ─Stephen sintió que su cuello se calentaba y sus mejillas tomaban una tonalidad rosácea, el escuchar al playboy Tony Stark alabar sus atributos, bueno, hacían que su corazón se acelerara.

─Así que pensé que sería buena idea pedirle una cita a mi héroe y lo genial es que aceptaste. Después vinieron mas citas, un par de besos, una cama y un anillo en una declaración por demás vergonzosa. Así es como soy esposo de un Vengador.

─Alto ¿Tú no eres un vengador?

─Noo… ─Tony alargó la ultima vocal e hizo un movimiento de cabeza negativo con demasiado énfasis ─me propusieron ser consultor, pero me negué a ser parte del negocio de los héroes. Tenía demasiada responsabilidad con Stark Industries, mis clases en MIT y obviamente mi matrimonio, cuidar tu trasero herido después de las batallas ha sido un trabajo de tiempo completo en el que me inscribí cuando dije ‘acepto’.

Vaya, esa nueva información era bastante relevante, no había conocido otro universo donde Tony no estuviera involucrado directamente con Los Vengadores o en algo relacionado con ellos.

─ ¿Eres el CEO de Stark Industries?

─Dios no, Pepper es quién se encarga de absolutamente todo. Yo solo soy un empleado más, jefe del área de innovación y tecnología. Howard se estaría revolcando en su tumba si supiera que, no dirigiendo la empresa en este momento, pero realmente no creo que ese sea mi negocio ¿sabes?

Bien, había bastantes diferencias, pero en esencia Tony era el mismo hombre que había conocido en sus múltiples visiones en el futuro, pero como todas las probabilidades en el vasto universo, no podían ser exactamente iguales.

─Entonces, ya que es obvio que no existo en tu universo ¿estas casado o sales con alguien? ¿Quién es el afortunado o afortunada que tiene a este Stephen Strange?

─Aún no lo sé, es complicado.

Aunque ciertamente estaba viéndose con Clea, aun no habían hablado acerca de ellos, demasiados ocupados en sus propios asuntos, tomándose el tiempo de dormir juntos, pero sin hacer avance alguno. Así era la vida de los hechiceros.

─Espero que todo salga bien para ti Stephen Strange.

A pesar de haber visto el intercambio anterior, Stephen se cuestionó acerca de la felicidad que tenían estos dos hombres en este universo. Nunca espero que ambos congeniaran de una manera tan perfecta que los llevaran a unir sus vidas para siempre.

─Tony, este yo ¿te trata bien? ¿eres feliz?

─Amo a este tú ─Tony le miró fijamente ─lo amo como no tiene ni la menor idea. Es el hombre perfecto para mí. Me he arrepentido de tantas cosas en la vida, pero jamás de haberme casado con él. A veces pienso que soy muy afortunado de tenerlo conmigo. Entonces si buscas una respuesta concreta, si soy inmensamente feliz. Quiero creer que él también es feliz conmigo.

─Es maravilloso que lo seas, tú y él merecen cosas buenas.

Tony le miró con curiosidad, pero terminó asintiendo de todas maneras.

─Tu también, te lo aseguro. Espero que ese complicado algún día se convierta en algo.

El portal se abrió en medio del estudio. Stephen se levantó encontrándose cara a cara con su yo de este universo. Strange mostrando el ceño fruncido mientras avanzaba hacia su pareja quién se encontraba aun sentado sobre el sillón. Este Strange le tendió su mano llena de cicatrices y temblores a su esposo, quién la tomo con suavidad y se levantó, tomando lugar a su lado.

Stephen tuvo que desviar la mirada, cuando la pareja intercambió un beso profundo y apasionado, realmente estaba un poco incomodo ante la muestra de posesividad de este Strange; pero lo entendía, porque con la manera tan dulce en la que Tony se expresó de su pareja, egoístamente hubiese querido ser el afortunado de tenerlo a su lado.

Si fuera más egoísta, hubiese tratado de arrebatárselo.

─Wong acaba de enviar un mensaje a tu dimensión, no tardarán mucho en encontrarte.

─Gracias ─Stephen soltó un suspiro y agradeció con verdadera sinceridad.

─Supongo que no será necesario limpiar la habitación de invitados ─Tony rompió el silencio, ante el pesado intercambio de miradas entre los dos hombres ─pensé que tendríamos noche de chicos, ya saben, películas y pijamas.

─Él ya se va. Así que no es necesario.

Muy bien, su doble estaba celoso, cabreado y realmente esperaba que se fuera a su dimensión. Entendido.

─Eres tan aburrido ─Tony se colgó de su brazo, no sin antes sacarle la lengua, provocando un suspiro de Strange, quién llevo su mano a la nariz respingada del mas bajo para darle un dulce apretón.

─Y tú la cosa más molesta sobre la faz de este planeta.

─Malvado

─Infantil

─ ¡No soy infantil! ─Stephen no pudo evitar soltar una risita ante el puchero de Stark. No había podido ver las expresiones de su Tony en primera fila, pero habría sido entrañable hacerlo.

Encontró la mirada de Strange, lo que hizo que sus labios deshicieran su curvatura, volviendo a quedar en total seriedad. Estaba agotando la paciencia de ese Strange, esperaba lo encontraran pronto, no era su intención que este Stephen lo tomara como una amenaza, solo por no poder sentir curiosidad con respecto a su Tony.

No tardó mucho tiempo en que el portal de América se manifestara, agradeciendo a sus amables anfitriones y recibiendo un apretón de manos de Tony Stark, dejó ese universo. Con la sensación de vacío en su corazón, lo último que vio antes de volver a casa fue a Tony y al otro Stephen aferrados el uno al otro, compartiendo un abrazo fuerte, la manifestación de su amor de forma física. Stephen no pudo más que desviar la mirada y tratar de alejar la picazón de su corazón.

Se despidió de las contrapartes multiversales, sonriendo con tristeza ante la vida que pudo tener.

Cuando la noche llegó al santuario de Nueva York, Stephen detuvo sus estudios, dejando salir un suspiro tembloroso, vio su mano libre de alianza a diferencia del otro Strange y no pudo evitar fruncir el ceño.

Celos se arrastraban, pero también un profundo arrepentimiento.

Tony Stark, su vida había sido la moneda de cambio para la sobrevivencia de este universo.

Sin embargo, en algún lugar del vasto existir, había uno que era feliz a su lado, que todas las noches se acurrucaba en el pecho del afortunado Stephen con el que se había prometido un para siempre.

Se mordió el labio inferior, trató de detener el escozor en sus ojos.

Era feliz, no aquí, pero allí.

Era un consuelo con el que viviría.

 

 

 

 

 

 

Extra

─ ¿Puedes por favor dejar de refunfuñar?

─No estoy refunfuñando.

Tony abrazó a Stephen de espalda, besando su mejilla mientras observaba al otro hombre “estudiar” el pergamino frente a él. Desde que su versión joven y sexy había aparecido, no había hecho más que tener el ceño fruncido y apretar los labios.

─Mi hermoso y dulce esposo, sé que no fue muy agradable ver tu reflejo esta mañana, pero toma en cuenta que estaba perdido… ¿viste su rostro? Estaba desconsolado…

─Lo investigué. Se quién era, esa versión mía te dejó morir.

Tony se giró para quedar frente al hombre, acomodándose entre las piernas ligeramente abiertas y dejando que sus manos descansaran sobre el rostro de su amado.

─Lo hizo por un bien mayor ─ante la posible protesta, Tony posó su dedo sobre los labios de Stephen ─sus ojos no mentían, su mirada era derrotada y triste, esta cargando con tanto sobre sus hombros…

─ ¿Así que lo miraste tanto eh?

Stark solo dejo salir una sonrisa y no pudo evitar abrazarlo, sintiendo como este se aferraba con fuerza a su pequeño cuerpo.

─Lo conozco, soy yo, y sé que, así como pudo dejarte morir, también hubiese tenido el atrevimiento de tratar de arrebatarme de mi.

─Stephen…

─No estoy jugando con eso, se mis alcances, en este y en todos los universos. Y se que te amo ─alejó a Tony mirándolo a los ojos ─te amo y en este existir, soy afortunado de tenerte conmigo.

Se besaron dulcemente, sintiendo sus corazones latir sincronizadamente. Dichosos de ser una probabilidad minúscula en el universo, que les permitía estar juntos, de aquí a la eternidad.

Notes:

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