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Omi-Kun, lo siento pero... Mi trabajo es ser un idiota

Summary:

Si Miya Atsumu disfrutaba de ser algo, era ser un idiota. De la forma literal.
Siempre disfrutó de molestar a su hermano Osamu y después a sus amigos del Inarizaki.
Por supuesto, era un idiota pero uno relativamente inofensivo, ya que, sin duda lo que destacaba era su talento para molestar a la gente.
Es por ello que cuando Osamu fue lastimado, fue a Atsumu a quien recurrió para una pequeña e inofensiva venganza, o también por lo que el mismísimo Kita le pregunto para atrapar en una serie discreta de desgracias a un par de chicos que estaban difamando a su querido club (aunque Atsumu nunca admitirá que Kita lo alentó a ello, no quiere ser receptor de la ira del mismo, gracias); y así finalmente lo que comenzó como bromas y favores que disfrutaba hacer, terminó como un… pequeño negocio que se expandió por todo el colegio.
Así que si, Atsumu era un idiota, amaba serlo y a veces le pagaban por ello.

Y para desgracia de Sakusa Kyoomi, el nuevo alumno del colegio, a uno de sus compañeros se le ocurrió darle una bienvenida y enviar al adorado Miya en su encuentro.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

 

Si Miya Atsumu disfrutaba de ser algo, era ser un idiota (Aunque él lo llamaba ser un genio, pero no le crean, solo era un idiota). Pero no siempre lo había sido de la manera como lo era hoy, has 5 razones que sus amigos dirían, lo convierten en un idiota completo.

 

  1. Razon uno por la que Atsumu es un idiota.

Las bromas simples.

—Atsumu, ¿Dónde está mi uniforme?— Lo llamó Osamu sin dudar al segundo de haber abierto su vacío casillero tras la práctica. El aludido soltó un jadeo indignado.

—¿Y que te hace pensar que yo lo sé?— respondió para después sacarle la lengua a su hermano. Aunque claro solo estaba siendo dramático, por supuesto que había sido él quién lo escondió en lo de Suna.

 

  1. Razon dos por la que Atsumu es un idiota.

La burla descarada.

—“Voy a disfrutar ver la cara de perdedores que van a poner” te escuché decir cuando comenzó el partido, capitan-kun~ Así qué… ¿Planeas ir a observar a tu equipo o irás a verte en un espejo? — Sonrió el rubio teñido a través de la red no sin el destello de burla en sus ojos antes de irse tras un partido de apenas dos sets (8-25 y 13-25). Generalmente no le gustaba insultar, pero como amaba devolver las palabras a sus dueños, quizá así pensarían mejor antes de hablar~; y si esa vez sus amigos lo dejaron pasar pues… nadie los juzga, también habían odiado al otro equipo… Por supuesto, eso no hacía menos idiota a Atsumu.

 

  1. Razón tres por la que Atsumu es un idiota

La dulce venganza

—Samu… ¿Quién diablos te dejó el ojo morado…?—Murmuró con una mirada oscura a su gemelo.

—Los bobos que nos gritaron en el pasillo la otra vez…—Suspiro Osamu sabiendo que si no se lo decía el otro Miya se enteraría de cualquier manera.

—Veo…— respondió y se fue sin más.

Si al día siguiente los culpables de la herida de su hermano fueron bañados por una cubeta de agua al entrar al salón o si misteriosamente sus bebidas tras la clase de deporte contenían sal o si tropezaron con un bloque aleatorio en el jardín al ir a su próxima clase (en serio, ¿Quién puso eso ahí?~) y si finalmente sus bicicletas estaban atrapadas en la copa de un árbol (no pregunten cómo, solo pasó), definitivamente no era culpa del colocador oficial del equipo de voleibol, incluso si este le guiñó el ojo a su hermano cada que una de estas cosas pasó o tampoco si había una misteriosa nota con un pequeño zorro rubio descarado como firma tras cada broma. Después de todo el zorro era la mascota escolar~ ¿Por qué justamente sería Miya Atsumu?

 

  1. Razon cuatro por la que Atsumu es un idiota.

El negocio (Sorprendentemente iniciado por el admirable Kita, pero eso solo Atsumu lo sabría porque no gracias, aprecia su vida)

—Atsumu.— Llamó con su calmada voz sobresaltado al mencionado.

—¡Kita-san! Si es lo de los vestuarios, prometo que no fui yo~— sonrió con falsa inocencia mientras batía las pestañas. Cómo respuesta, increíblemente solo recibió un suspiro y una palmadita.

—No te diré nada está vez por qué la situación lo amerita y sería hipócrita de mi parte, pero en serio Atsumu… —Suspiró de nuevo antes de negar y abrir una nueva conversación con su propósito inicial — Tengo algo que pedirte, no se te suba a la cabeza, solo lo hago porque si hay alguien que sabe fastidiar eres t-

—¡Kita-san!— Hizo un puchero a pesar de saber que era verdad.

—Solo… hay cuatro chicos difundiendo rumores de los miembros y me están molestando… especialmente porque si se difunden más podrían afectar la actividad del club. Siempre te digo que evites los problemas pero… Si no se entera nadie supongo que está bien.— Una mirada después de su argumento fue todo lo que Atsumu necesito para entender lo que su líder le pedía. Abrió los ojos en demasía y tartamudeo sin saber que responder. Por supuesto, incluso si Atsumu le contará a alguien de las palabras de Kita solo se retiran de él, pero en ese momento el rubio solo comprobó que nunca querría estar en el lado contrario al capitán del Inarizaki y por ello no se negó (También lo hizo porque, vamos, era diversión gratis, el club no lo regañaría por causar problemas y, oh dios, Kita-San necesitaba expresamente de SU ayuda ¿Cómo demonios negarse a ese ángel confiable?)

—Oh, además Atsumu, desde que no me gusta deber favores… ¿Quieres ir a cenar a cambio?— Y olvida los demás beneficios: UNA COMIDA CON KITA. Definitivamente, el mejor negocio del planeta… Oh, Atsumu tenía una idea.

 

 

Dos días después, cuatro chismosos chicos sufrieron varios horribles momentos en prácticamente inofensivos accidentes que no podrían ser más que coincidencia ¿Cierto? Más al ser firmados por un pequeño zorro, supieron que no era así y que claramente no debían meterse con cierto club… Pero, ¿Y si trataron de enfrentar a Miya? Bueno, una cosa era cierta, Atsumu era un idiota, uno inteligente, y tras un par de palabras dulcemente amargas pues… No gracias, una sola vez siendo su objetivo era suficiente.

 

 

Oh! ¿Y respecto a la idea de Atsumu? La respuesta era el hermoso cartel tras las gradas del gimnasio:

¿Necesitas a un discreto genio en bromas para mejorar tú día? Llama al xxx-xx-xx. Favor por favor o al precio correcto ;)

 

Si ya amaba ser un idiota, ¿que mejor que disfrutar y que le pagarán por serlo?

 

Y para terminar con esta dulce historia he aquí la…

 

  1. Razón cinco por la que Atsumu es un idiota

…?

 

 

 

Atsumu hacia su trabajo diario de ser un idiota pagado. Un sueño de vida para muchos, un dolor de cabeza para otros (cofcofsuequipocofcof) y su adorada realidad para el adolecente.

Así que si, tenía un pedido para ese día: Una dulce bienvenida a la escuela de la diversión para un tal Sakusa Kiyoomi, el nuevo estudiante de la clase B.

Sin embargo, lo de ese día era algo poco común en su usual actuar, generalmente solo colocaría un saco para pedos en una banca o un vaso de agua con un listón sobre la ventana junto al salón, sin embargo el pedido era del hijo del director y para alguien que siempre se mete en problemas… ¿Qué mejor que tener un favor para cobrar en caso de emergencia?

Por lo que cuando esté le contó que el nuevo estudiante parecía odiar socializar y que era justo donde quería “golpear”, pues… la mejor broma era enviar a alguien a molestar ¿Y quién mejor que el mismísimo Miya, cuyas palabras eran capaces de desesperar al mismísimo Kita?

Y por ello se encontraba allí esperando al adorado timbre del almuerzo listo para una charla divertida (para él, por supuesto).

Y cuando sonó… Oh.

Lo vio desde lejos y decidió que definitivamente iba a disfrutarlo y bendijo a los mil dioses por aceptar ese trato (simplemente ver a ese ángel era pago suficiente pero definitivamente iba a cobrar el otro porque Miya amaba los premios dobles).

Caminó con completa seguridad enviando miradas afiladas a todos allí para que salieran rápido, tenía un trabajo que hacer y ahora era personal… Además solo quería fastidiar un poco al chico, no montar un show, porque ese era el trato firmado y porque tenía un hermoso y beneficioso plan~.

 

Tras solo quedar el y el misterioso y ardiente chico (quien guardó sus cosas con calma y cuidado sin ser consciente del diablo que lo observaba), cerró la puerta con seguro y caminó derecho a él tomando el asiento de enfrente y girandolo para estar frente a frente.

—Hey!— Saludó, el pelinegro apenas se sobresaltó y dirigió su mirada a Miya levantando una ceja para después fruncir el seño al notar qué estaban solos pero sin responder.— Ah, lastima, supongo que hablaré yo~  Soy Miya Atsumu, pero puedes llamarme tú novio. — Lanzó una sonrisa insolente. —

—…Me voy.

—Suerte abriendo la puerta~ si pones el seguro solo abre por fuera.— Confesó encogiéndose de hombros.

—¿Qué-?¿Por qué demonios…?—Tras unos segundos en que el pelinegro confirmó eso suspiro para mirar con obvia molestia al rubio.

—En fin, me dijeron que tú nombre es Kyoomi así que~ ¡Omi-Kun!— Apodó con una risita — …es solo que no podía desperdiciar la oportunidad de recibirte aquí y… me contaron por ahí que no te gusta hablar así que tome ciertas medidas~

—… Miya Atsumu ¿Verdad?— Preguntó y Atsumu se animó de inmediato, no esperaba siquiera respuesta aún pero sin duda la aceptaría.— Bien, pues Miya Atsumu, eres un idiota.

Pasmado. No podía decir que no lo esperaba pero… “Mierda, Omi”. Soltó una carcajada enorme, el rizado solo lo observó con confusión y disgusto hasta que se calmó.

—Ahh~ Perdón~ Es solo que…— Irrumpió en risas otra vez.— Verás Omi -Kun, lo siento pero… mi trabajo es ser un idiota, literalmente— Sonrió esperando una respuesta.

—…

—…

—Empleado del mes supongo.

—Oh dios mío Omi-Kun, ¡Tú también eres un idiota!— Atsumu exclamó entre carcajadas y si, justo ahí decidió que amaba a Sakusa Kiyoomi y que definitivamente lo conquistaría.

 

Y quizá está historia no cuente como una razón para ti, pero, déjame explicarte. Miya Atsumu es alguien perseverante, así que si, incluso si era el tipo de persona que Sakusa más odiaba, entre la insistencia del mismo, su estúpido coqueteo y las prácticas de vóley (porque no importa que ya no esté en su adorado colegio, Sakusa Kiyoomi era un idiota del voleibol y no iba a dejarlo solo por qué un idiota rubio era su colocador), finalmente terminó por acostumbrarse al “trabajo” del teñido, a extrañarlo… a tenerle cariño… a…

—Oh dios mío, estoy enamorado de Miya.. mierda.

 

Así que ¿Era el – erase una vez- nuevo alumno de cabello rizado y negro, con dos hermosos lunares en la frente y una tonta mascarilla el último causante de la idiotez de Atsumu? La respuesta es si.

Porque si bien ya todos sabían que Tsumu era un idiota, desde que conoció al pelinegro se volvió un nuevo tipo de idiota: un idiota enamorado.

Por lo que para terminar esta corta lista podemos decir que…

     5. Razón cinco por la que Atsumu es un idiota. (Aunque está vez un tipo diferente).

Su enamoramiento por Sakusa Kiyoomi. <3

 

Fin.

 

 

 

Notes:

Solo yo amando el SakuAtsu y viviendo de mis head canons sobre ellos, gracias jajaja espero les guste <3

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