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I still remember third of December…
La primera vez que te vi creí que la vida me sonreía. ¿Lo recuerdas? Probablemente no, para ti era una situación habitual, para mi fue el momento que cambió todo.
Fue un jueves, acababa de reprobar el examen de cálculo y mi beca corría peligro, había huido a la biblioteca buscando un lugar tranquilo donde poder llorar en paz. Por alguna extraña razón comenzó a llover, ¡lluvia en diciembre! algo imposible de creer… tan imposible como verte cruzar el oscuro pasillo de la biblioteca y sentarte a mi lado.
“Hola” dijiste “¿Estás bien?” y yo, me rompí.
Nunca te dije que en los dos años que llevaba en la universidad nadie se había acercado a hablar conmigo, la gente suele huir de mi. Soy “demasiado ruidoso”, “demasiado amigable”, “demasiado infantil”, mi personalidad no es compatible con la gente de ciudad, dicen que no se comportarme, que hablo mucho, que mi ropa es extraña, que no se hablar como un universitario. La gente dice muchas cosas y yo quería que no me afectara pero lo hacía, ¿Cómo no me iba a afectar? Abandone Daegu con un sueño y lo estaba intentando cumplir mientras me sostenía a mi mismo para no caer en un pozo de soledad y desesperación.
Y entonces tú llegaste como un rayo de luz en medio de mi tormenta personal, te sentaste a mi lado, me ofreciste tu hombro para llorar y me apretaste contra ti pese a que no me conocías, recuerdo haber levantado la vista y ver tu sonrisa abierta, esos enormes y hermosos ojos y sentirme en paz. ¿Así debería sentirse el hogar? Como un lugar seguro en el cual descansar. Tú reíste, me ayudaste a levantarme y salimos de allí.
Me in your sweater, you said it looked better on me than it did you...
Afuera aún llovía. ¿Lo recuerdas? ¿Recuerdas como te quitaste tu chaqueta (esa chaqueta con los colores de la universidad y tu nombre grabado en la espalda) y la pusiste sobre mis hombros? ¿Lo recuerdas? Porque yo sí.
Dijiste “Te queda bien, yo nunca me he visto bien de azul y gris.” y yo sonreí.
Obviamente era una mentira, tú te ves bien de cualquier color.
Only if you knew…
Ese día no sólo te conocí a ti. Conocí también a dos de tus mejores amigos y a él .
Jimin fue el primero en acercarse a mí, de manera amable y con curiosidad genuina me pregunto quién era yo, no tuve el valor de decirle que habíamos tomado muchas clases juntos.
Namjoon fue respetuoso conmigo aunque un tanto indiferente. Tú lo disculpaste:
“El final de semestre lo pone mal” y yo sonreí, ese día sonreí demasiado, quería ser agradable para ti, quería caerle bien a tus amigos.
Dije que comprendía, que yo la pasaba igual de mal.
“Hyung, Tae tiene problemas con cálculo ¿podrías ayudarlo?” algo en mi pecho se infló, no creí que recordarás tu promesa de ayudarme.
“Claro, sin problemas, ¿te parece mañana?” Gracias a ti, supe lo que era tener realmente un hyung.
Y después él , debí sospecharlo en el momento que tomaste su mano y la envolviste entre las tuyas, debí alejarme de allí en ese momento, pero recuerdo haber visto la manera en la que tu rostro cambió, se volvió más cálido, más hermoso y no me pude ir.
“Te presento a mi mejor amigo. Él es Min Yoongi .”
Es gracioso ¿no? Cómo un nombre puede no significar nada y de repente se convierte en todo lo que ocupa tu mente… aunque no de esa manera, nunca de esa manera.
Quisiera decir que fue una persona horrible conmigo, que no volteo a verme, que no hizo signo alguno de reconocimiento, que se portó frío desde el inicio y que me vio como su rival, pero estaría mintiendo.
Él enrojeció, un rosa tan perfecto decoró sus pálidas mejillas que, incluso hoy, no puedo más que considerarlo adorable, sus manos desaparecieron detrás de esa enorme sudadera azul y sin hacer contacto visual me dijo: “Bienvenido, Tae, ojala te sientas seguro con nosotros.”
Y lo hice, lo peor fue que lo hice.
Junto a ustedes pase el mejor fin de semestre de la vida. Con Namjoon aprendí en cuatro sesiones lo que nunca hice en un año, Jimin era tan caótico como yo y no le importaba lo que la gente pensará de él, solía buscarme en mis clases colgando de la puerta para poder ver a través del vidrio que se encontraba en la pared pegado al techo, y sonreía cuando los profesores salían a correrlo.
Y tú… bueno tú siempre estabas allí, en la biblioteca esperándome con un café, a la salida de la escuela para acompañarme a mi dormitorio, a una llamada de distancia en esas noches donde la soledad se apoderaba de mi, eras un abrazo abierto, un cuerpo cálido en el fresco césped, una mano que me guiaba en la oscuridad, la sonrisa que iluminaba mis días.
But I watch your eyes, as he walks by...
Me dejé deslumbrar tanto con tu luz que no vi que alguien más te cegaba a ti.
¿Cómo haberlo sospechado? Él sólo era un rostro que paseaba por los pasillos, al ser dos años mayor sus clases eran del otro lado del campus, yo solía verlo poco, de vez en cuando sólo una mancha borrosa de cabello azul y sonrisa abierta, siempre me saludaba, un pequeño asentimiento de cabeza pero yo lo apreciaba, apreciaba que aunque no éramos cercanos aún notaba mi presencia.
Estaba tan feliz que nunca note la, tan familiar, chaqueta con el enorme “Jeon” que portaba con orgullo en su espalda. Estaba tan feliz en mi burbuja que nunca note la manera en la que tus ojos lo seguían por los pasillos, la manera en la que tu sonrisa cambiaba, dejaba de ser abierta y grande, se volvía tímida, cálida, orgullosa, se volvía callada como tu amor por él.
Cuando el semestre terminó se celebró una fiesta, me emocione cuando fui invitado ¡mi primera fiesta universitaria! me imaginaba una casa enorme llena de gente, música alta, luces que cambiaban de color, gente perdiéndose en habitaciones, una alberca. Pero lo que conseguí fue la sala de tu departamento, solo seis personas más, Jin, Jimin, Namjoon, Hoseok, tú, Yoongi y yo, hubo música sí, pero no era estridente, el alcohol relajo nuestros músculos pero no alcanzó para nublar nuestras mentes, y cuando vi a Yoongi entrar en tu habitación no pensé en nada, tú seguías en la sala conmigo, él era tu mejor amigo, simplemente la ecuación cuadraba.
Me fui de allí sin pensar con quién dormirías esa noche…
***
Tuve miedo que con la llegada de las vacaciones mi amistad tan nueva con ustedes cayera en el olvido, casi todos se iban de la ciudad menos Jimin, tú y yo.
Por cuatro días ninguno habló conmigo y poco a poco fui creyendo que nuestra amistad había durado sólo un par de semanas.
Pero entonces tocaste a mi puerta “¿Quieres ir al cine?” dijiste y yo conteste que sí, hubiera dicho sí a todo lo que me propusieras.
Only if you knew how much I liked you...
Nuestro día fue estupendo, compartimos palomitas, tu mano rozaba la mía y yo me sentía volar, eras tan especial para mí y tú ni siquiera lo sabías…
He's got you mesmerized...
La ciudad estaba casi vacía, nuestros pasos resonaban entre las oscuras calles, tu hablabas animadamente y yo escuchaba atento queriendo conocerte más, te puse tanta atención que ni siquiera lo noté. Pase por alto todos los “hyung…”, “hyung es tan cool”, “hyung puede tocar el piano y cantar pero no canta nunca”, “hyung prepara los mejores hot cakes del mundo”, “hyung es lo más importante que tengo en la vida, no sé qué haría sin él”. Mi sonrisa fue espejo de la tuya, ambos nos hundimos en la melancolía, tú por un amor que creías no correspondido, yo porque recordé que siempre había estado solo y no experimentaría ese sentimiento jamás.
Las luces de mi habitación estaban apagadas, mi compañero de piso había sido uno de los muchos que abandonaron el plantel durante las fiestas, te invite a pasar, bebimos café, jugamos un poco, eras tan bueno en los videojuegos como yo y para cuando lo notamos eran las dos de la mañana.
Fue esa la primera noche que dormiste en mis brazos. Discutimos, yo quería dejarte mi cama y tu te rehusabas a abandonar el sillón, al final accedimos a dormir los dos en ella, era amplia y dijiste “¿Somos amigos, no? Comparto cama con mis hyungs todo el tiempo, esto no sería algo anormal.” Quizás para ti no lo fue, pero era la primera vez que yo dormía acompañado de alguien.
No te moviste cuando te abrace, y la mañana nos recibió siendo un manojo de brazos y piernas, tu cabeza estaba debajo de mi cuello, tus brazos apretando con fuerza mi torso, me congelé, quise huir de tu agarre de manera sigilosa pero tu alzaste la cabeza y me viste directamente a la cara, tenías los ojos hinchados, un doblez de mi pijama en tu mejilla, el cabello despeinado, sonreíste “buenos días Tae Tae hyung” y yo no te bese por pura suerte. Pero estuve a punto de hacerlo, hubiera sido tan fácil, sólo bajar la cabeza un poco y capturar tus labios entre los míos.
Mi silencio te empujo a hablar “¿Sabes? Hyungnie odia que duerma con él” Yoongi era con el único con el que usabas términos tan cariñosos “dice que no lo dejó respirar por las noches.”
“Tu hyung es más pequeño que tú, quizás sea eso.” pusiste cara de concentración, tu rostro se transformó, fue como si hubieras perdido 15 años de golpe.
“Sí” suspiraste contento “es mi hyung edición de bolsillo, puedo llevarlo conmigo a donde quiera.” entonces empezaste a enumerar todos los sitios a los que llevarías a tu mini hyung, la situación era tan absurda que no podía dejar de reír, pase por alto, una vez más, todas las actividades que, más de amigos parecían de parejas.
***
Celebramos navidad juntos. Jimin bebió tanto que terminó vídeo llamando a los demás en plena madrugada para cantarles villancicos, sus caras eran un enorme poema en la televisión mientras Jimin le cambiaba la letra y el ritmo a cada villancico que salía en el aleatorio.
Después te uniste tú, “hyungnie, ésta es para ti”, y sí, soy un estúpido porque en ese momento me convencí que cantarle “All I want for Christmas is you” era una auténtica canción de amistad. Yoongi escondió su rostro entre sus manos mientras todos gritábamos alrededor. Después abandonaste la habitación para hablar con tu hyung a solas y yo no pensé en nada, porque según yo, no pasaba nada.
Why would you ever kiss me?
Año nuevo y mi cumpleaños. “Debemos festejar más” dijo Jimin. “Debemos festejar doble” dijiste tú. “¿Quizás en un bar?” pregunte yo, pero Jimin desecho la idea casi de inmediato. Uno de sus amigos organizaba una fiesta cada año y teníamos que estar allí.
El 31 de diciembre tú estabas de mal humor. “Hyung no regresó” me explico Jimin, “siempre pasan año nuevo juntos pero algo surgió y tuvo que quedarse en Busan. Kookie no iba a venir pero lo obligue a hacerlo”. Lo cierto es que te veías mal, tu cabello no estaba ordenado, tus ojos no brillaban y había un vaso rojo todo el tiempo en tu mano.
Te perdí casi a media noche; recorrí la mitad de la casa sin rastros de ti, crucé el jardín intentando regresar a la fiesta cuando te vi, estabas recargado contra la pared, tenías los ojos rojos.
Fue un déjà vu. Caminé hacia ti y me senté a tu lado.
“Hola” dije “¿Estás bien?”
Tú no te reíste de mi broma, supongo que ni siquiera lo recordaste.
“Él no vino, Tae” dijiste con un tono de voz ronca “Prefirió quedarse en Busan que pasar año nuevo conmigo.”
Yo te abrace porque creí que tu cara de dolor era por no tener a tu mejor amigo a un lado de ti. En ese momento ya podía entender ese sentimiento, mis festividades hubieran sido un infierno sin ustedes, te apreté fuerte contra mí, susurrándote palabras de aliento.
La gente comenzó a gritar dentro de la casa, el conteo pasó en un suspiro, todo el mundo gritó celebrando el año nuevo y yo festeje el tenerte entre mis brazos. El cielo se iluminó de colores. Todo era felicidad.
“Feliz año nuevo, Kookie” sin pensarlo mucho besé tu mejilla, era algo que había deseado hacer pero no había tenido el valor. Una pequeña pero triste sonrisa se dibujó entre tus labios.
“Gracias, hyung y feliz cumpleaños, lamento no darte un regalo…”
“Conocerte fue mi mejor regalo y me lo diste hace semanas.” y entonces, creo que me viste por primera vez.
Tus ojos se oscurecieron, tragaste hondo y antes de que pudiera hacer algo, te acercaste y me besaste.
Lo que pasó después fue culpa mía, espero no cargues con remordimiento por ello, sucedió porque yo quise que pasara, fui yo quien guio tus manos hasta mi cintura y luego las bajé un poco más, fui yo quien abrió botones y bajo cremalleras, fui yo quien buscó tu calor. Tú solo respondías a mis caricias. No te lo dije en ese momento porque ni yo mismo lo quería admitir pero dolió, ardió y me dejó con un enorme sentimiento de vacío.
Watch as he stands with him holding your hand…
No volvimos a vernos hasta febrero. Dijiste que fue porque tenías que estudiar, dijiste que irías a ver a tus padres a Busan, dijiste que me extrañarías pero que me escribirías diario. ¡Y yo te creí!
Jimin fue el único que me habló con la verdad. “No te emociones mucho, Tae. Nadie sabe que pasa entre ellos dos pero te puedo asegurar que va más allá de una simple amistad.” y ¿sabes qué hice? ¡Pensé mal de él! Creí que estaba celoso de mi, creí que lo decía para lastimarme porque yo había conseguido contigo lo que él no.
Esa tarde fui cruel con él. Le dije tantas cosas de las que ahora me arrepiento, le grite a la cara todas mis frustraciones, descargue toda mi ira contra él, y lo corrí de mi casa.
Por eso al regresar a clases él se distanció. Al menos de mí. Quizás fui allí dónde debí darme cuenta pero no lo hice.
Ese 6 de febrero te encontré en la cafetería, tus manos se encontraban enlazadas con las de él. Yoongi preguntó por mis vacaciones y vi como te tensabas pero no fui tan tonto como para delatarnos. Porque sí, en ese momento yo creía que tú y yo teníamos algo, ¡Que imbécil!
I’m not even half as pretty…
¿Cuánta humillación puede soportar una persona antes de darse cuenta que ya fue suficiente? Al parecer mucha, o quizás es sólo que no tengo dignidad.
Verte paseando con él comenzó a ser algo habitual, ahora ya no te despegabas de su lado, ¿y a mí? ¡Ja! a mi no me volteabas ni a ver. Él había cambiado su aspecto, las prendas flojas y más grandes de talla habían quedado atrás, dándole paso a las botas militares, a los pantalones rotos y a las cadenas, su piel era aún más pálida, su cabello más azul; un aro le decoraba el labio y una ceja, un par de tatuajes se dejaban ver cuando hacia algún movimiento, en el brazo, en las piernas, en el estómago, en la espalda... todo el mundo hablaba de él, de ese cambio radical, fue como si no hubiera existido hasta ese momento y ahora todos querían con él.
Me convencí a mi mismo que esa era la razón por la que siempre estabas a su lado, que odiabas ver a tu mejor amigo ser acosado y por eso siempre estabas con él, que por eso hacías esa pantomima de poner tu chaqueta sobre sus hombros al salir de la cafetería y porque siempre lo besabas en la frente al llegar por él.
Y no pude evitar compararme, Yoongi era tan bello, tan seguro de sí mismo, con esa actitud desinteresada y esa mueca de siempre estar aburrido, nada que ver con el chico tímido que había conocido sólo dos meses atrás. Cada que me veía al espejo notaba mis labios demasiado delgados, mis ojos muy simples, mis rasgos eran normales, sin un bonito tono de piel o algo que me hiciera sobresalir.
But how could I hate her? He's such an angel...
Quise odiarlo cuando note que Namjoon también se alejaba de mí, quise culparlo a él, ¿Por qué debía ser él, no? Era él el responsable de que mi vida se esté yendo a la mierda otra vez.
Más, cuando aquellos idiotas me golpearon contra el casillero él fue el único que dio la cara por mí, llegó a empujarlos a ambos y a quitármelos de encima. ¿Cómo odiar a alguien así?
But then again, kinda wish he were dead...
Todo tuvo sentido una semana después. Cuando el nueve de marzo llegó y tú llenaste el campus entero con fotos de su cara y mensaje de felicitación lo quise muerto. No tuviste nada para darme a mí pero convenciste al equipo de porristas para que hiciera un show a media cafetería. Al coro universitario para que le llevarán serenata y todo el día sonó en el radio escolar canciones en su honor. Me fui antes de que le entregaras las rosas pero bueno, facebook existe por algo…
***
La fiesta entera se quedó en silencio mientras Taehyung seguía parado sobre ese pequeño escenario improvisado. La guitarra le colgaba del hombro y él sollozaba mientras terminaba su discurso. Jungkook no daba crédito a sus oídos ¿Qué era todo ésto? ¿por qué se lo decía hasta ahora? Sí, muchas de las cosas que Taehyung decía eran reales pero Kook estaba seguro de que nunca le había dado esperanzas. Todo el mundo sabía que él estaba enamorado de Yoongi, incluso Yoongi lo sabía y, si todo lo que decía Taehyung era cierto, ambos habían estado pasando por lo mismo.
La única diferencia era que mientras Taehyung tenía el corazón roto por su culpa, Jungkook había conseguido que el mejor chico del mundo correspondiera sus sentimientos.
Quiso acercarse a él y disculparse pero cuando Taehyung dio una marcada bocanada de aire antes de volver a tomar la guitarra, Kook lo entendió todo. Ésto había sido por catarsis, que él se acercara sólo empeoraría todo.
Tae se aclaró la garganta y haciendo contacto visual por última vez, cantó:
But you like him better wish I were… Yoongi.
