Chapter Text
Resulta que nadie puede reemplazarme, soy permanente, no puedes borrarme
Te haré recordarme, un beso más es todo lo que hace falta
Te dejaré con el recuerdo y con el regusto
Bang Yedam era un chico débil.
Cuando los nueve chicos caminaron en el estudio por primera vez seguidos del equipo, los camarógrafos y el CEO de su empresa Yedam no esperaba terminar con un enamoramiento estúpido de chiquillo de secundaria.
Aunque, bueno, él era un chiquillo de secundaria.
Luego de las filmaciones los trainees habían sido libres de hacer lo que se les pegara en gana por el resto del día. O al menos ellos, los chicos de la JYP debían irse en cuanto terminaran de recoger todo, luego tendrían una incómoda conversación con su CEO sobre quien debía irse a casa.
Yedam había estado en una posición parecida, se sentía mal por los chicos —sus sunbaes— se recordó. El pelinegro observaba desde una esquina como Midam y Jeongwoong tenían una conversación animada con los chicos de JYP que habían cantado , no recordaba bien sus nombres pero sabía que uno era extranjero y el otro tenía pinta de oso.
Uno de los chicos con cara de ardilla y sonrisa de corazón estaba sentado en el piso junto con su compañero de agencia, el chico de barbilla afilada, Raesung estaba riendo con ellos y pasando un buen rato. Seunghoon y los demás también habían conseguido alguien con quien hablar.
Eso había dejado a Yedam solo y triste en una esquina. Ni siquiera había notado al chico sentado a su lado hasta que este abrió la boca. Una voz fina y rasposa llegó a sus oídos y el rostro del menor se volteó de golpe, encontrándose con una sonrisita metálica y una mata de cabello negro. El maknae del equipo contrario.
— ¿Qué?—Fue lo único que el menor se las arregló para decir, el contrario le regaló una sonrisa antes de bajar la mirada a sus manos
—Me gustó mucho tu presentación— Repitió el mayor de los dos ahora algo avergonzado, era incomodo darle cumplidos a la gente así como así. Yedam no supo el porqué, pero se le hizo tierno.
—Soy Bang Yedam, un gusto—empezó el menor con una reverencia, el chico de frenillos rió negando
—Eso ya lo sé, eres bastante popular ¿sabes?—molestó el mayor meneando las cejas—Soy Yang Jeongin, dime hyung.
Yedam no podía recordar sobre que más hablaron, todo fue muy rápido después de todo, cuando el mayor tuvo que irse ambos intercambiaron números y se despidieron con una reverencia (aunque ambos sabían que no se volverían a ver en un buen tiempo). Yedam vio como el chico se iba, riendo con sus compañeros de agencia, esa sonrisa pegada en su cara, haciendo que el menor se sintiera extraño.
Sintió el brazo de Raesung sobre sus hombros y escuchó la voz de sus compañeros que en ese momento no eran más que ruido de fondo.
Ambos siguieron con sus vidas, Yedam revisaba en internet de vez en cuando información sobre el show. Jeongin asegurándose de debutar con sus ocho hyungs.
Cuando una noche de diciembre el teléfono de Yedam sonó, el chico no esperaba que fuera Jeongin, no habían hablado desde la batalla; y sin embargo ahí estaba el mensaje de texto, corto y sin emoticones. Pero fue más que suficiente para hacer que las mejillas del menor se llenaran de color y que una sonrisa se plasmara en sus labios.
Te prometí que lo lograríamos ¿o no?
Solo eso bastó para que Yang Jeongin se apoderara del corazón de Bang Yedam, después de todo, Bang Yedam era un chico débil.
